Juan Guaidó, el nuevo presidente

Venezuela es un país que mucha gente de diferentes partes del mundo debe conocer. La realidad política y en especial su visión legal debe ser entendida, por una parte; por la otra saber que este es el país con las reservas de petróleo más grandes del mundo, con oro y coltan en su territorio.

En lo político se rompió con paradigmas y se trata de establecer un tipo de sociedad en vías al Socialismo, sin generar los traumas que ocasionan las guerras civiles, o las luchas internas; en este país bajo los parámetros de una democracia chucuta, pudimos elegir la posibilidad de construir una nueva sociedad.

Desde el punto de vista Jurídico, sabemos que la mayor parte de los países, en especial del orbe occidental, están estructurados bajo el principio establecido por Montesquieu, la famosa división tripartita del poder: Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En Venezuela, rompiendo esos esquemas, tenemos cinco poderes: los tres nombrados, más el Poder Moral y el Electoral

En lo que respecta al llamado Poder Moral, señalamos que este 15 de febrero se celebran 200 años del Congreso de Angostura, fueron momentos estelares en la vida del Libertador Simón Bolívar, quien en esta pieza maestra hace referencia a la división de los Poderes Públicos y en especial plantea la necesidad de un Poder Moral.

Con su locuacidad, argumenta: “…Cuando deseo atribuir al Ejecutivo una suma de facultades superior a la que antes gozaba, no he deseado autorizar un déspota para que tiranice la República, sino impedir que el despotismo deliberante no sea la causa inmediata de un círculo de vicisitudes despóticas… Al pedir la estabilidad de los jueces, la creación de un jurado y un nuevo código…He pedido la corrección de los más lamentables abusos que sufre nuestra judicatura, por su origen vicioso de ese piélago de legislación española que semejante al tiempo recoge de todas las edades y de todos los hombres, así las obras de la demencia como las del talento, así las producciones sensatas como las extravagantes, así los monumentos del ingenio como los del capricho… Meditando sobre el modo efectivo de regenerar el carácter y las costumbres que la tiranía y la guerra nos han dado, me he sentido con la audacia de inventar un Poder Moral, sacado del fondo de la oscura antigüedad, y de aquellas olvidadas leyes que mantuvieron, algún tiempo, la virtud entre los griegos y romanos. Bien puede ser tenido por un cándido delirio, mas no es imposible, y yo me lisonjeo que no desdeñareis enteramente un pensamiento que, mejorado por la experiencia y las luces, puede llegar a ser muy eficaz”.

Ahora bien, con relación al Poder Electoral, destacamos que el CNE, fue el Poder que nombró, luego de haber ganado en elecciones libre y democráticas, al ciudadano Juan Guaidó M. como diputado en las elecciones legislativas del 2015, quedando segundo después de Milagros Eulate; sacó 97.492 votos o sea el 26.01%. Correspondía, entonces al recién electo diputado empezar sus funciones, las de legislar, de acuerdo al artículo 187 constitucional, en enero del 2016.

Bajo las mismas condiciones y con el mismo CNE, el 20 de mayo de 2018 fue elegido Presidente de la República Nicolás Maduro Moros, con 6.248.864 votos, es decir el 67,84%; continuó con sus funciones y nunca ha parado de hacerlo, de acuerdo a lo tipificado en el artículo 225, en concordancia con el 236 constitucional.

Bajo este primer argumento podríamos decir que los dos ciudadanos nombrados han sido elegidos y están sometidos a la soberanía popular, ya que la misma reside en el pueblo, la cual se ejerce mediante el sufragio, tal cual lo señala el artículo 5° de la CRBV.

Con estas ideas nos encontramos hoy después de 20 años celebrando el triunfo de Chávez, quien llamó a una ANC, donde se redactó una nueva Constitución, en la cual están definidos los cinco poderes. La misma que viene asumiendo el Presidente Maduro, de ahí su enfrentamiento a las disposiciones del imperio gringo que acaba de nombrar un Presidente, violando el Derecho Internacional, imponiendo su fuerza y declarándose enemigo del pueblo venezolano, pensando solo en su destino manifiesto y en su doctrina Monroe como dominantes en nuestra América, la patria grande.

Tenemos que revisar que desde el 2016 año que inicia la nueva Asamblea Nacional su primer presidente el cantinflérico Ramos Allup llamó a destituir al Presidente Maduro, por cualquier vía, pero fracasaron en esos abusos, con el agravante que contando con una mayoría sólida no supieron hacer uso de ese poder. Lo mismo planteó Borges, luego Barboza y sigue el Guaidó.

Todos violaron varios artículos de la CRBV, debido a que muchos de esos nuevos diputados comerciantes y blacamanes, desconocen los lineamientos de la Constitución y de las leyes; creyeron que habían conquistado el Olimpo y no sabían nada de estos cinco poderes. Su ceguera fue tal que llegaron al extremo de asegurar que la “AN era el único Poder, el único Órgano democráticamente electo por más de 14millones de votos”.

Estos diputados no revisaron los artículos constitucionales, en tal sentido violaron: el artículo 5° que señala que “los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a este están sometidos”. El 7° donde se determina que la Constitución es la norma suprema. El 25 donde se lee que todo acto que viole los derechos de esta Constitución son nulos. No acataron el artículo 136, que establece la colaboración entre los poderes. El 138 que marca que toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos nulos. El 148 donde se señala que nadie podrá desempeñar a la vez más de un destino público remunerado. El 187 donde se determina las funciones de la AN. El 188 numeral 3° ya que muchos diputados electos no cumplen este numeral. El 233 que determina las faltas absolutas del Presidente. El 335 donde leemos que el TSJ es el máximo y ultimo interprete de la Constitución. Además, del 347, 348 y 349 que establece los mecanismos para convocar una ANC.

La situación crítica que confrontamos es irreal, al extremo que el diputado Guaidó, sin tener quorum, sin llegar a acuerdos con las diferentes fuerzas políticas que integran la AN, obedeciendo orientaciones de mandatarios extranjeros, violando normas constitucionales y el debido proceso electoral se autoproclama Presidente de la República ante un grupo o cabildo que le sigue.

Su argumentación es que él es elegido legítimamente, no así el Presidente Maduro y con fundamento en el artículo 233, que no dice nada al respecto, firma como Presidente Interino, figura no establecida en nuestra Constitución. Con el agravante que sigue fungiendo como Presidente de la AN.

Como vemos el diputado Guaidó insiste en su conducta contumaz, es Presidente de una AN en desacato y ahora se declara Presidente. Todo esto es material para una novela de espionaje, sin duda alguna.

Finalmente, por el otro lado, sabemos las razones por las que el imperio necesita a Venezuela, no es para ayudar es por su petróleo, oro, coltan y sus riquezas, de ahí que no tengan remordimientos en comprar vulgares politicastros, militantes de Voluntad Popular, partido de laboratorio que tiene guarimberos, lanzadores de pupotov y baja calzones para que hagan el trabajo sucio que ellos no pueden, pero orientan, asesoran y financian. Estos sujetos violadores de la CRBV son traidores a la Patria y deben ser llevados a juicio. El pueblo así lo exige. Con estas violaciones demostramos que Guaidó fue elegido para redactar leyes no para pretender ser Presidente, como lo quiere Trump y sus aliados. En fin el Nuevo Presidente es Maduro.



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Asdrubal F. Márquez C.


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