Nueva modalidad de golpe de Estado en Venezuela

En Venezuela se ensaya una nueva modalidad de golpe de Estado que fracasará, sí y solo sí gobierno y chavismo se encuentran, como en otras oportunidades en lo táctico y lo estratégico. En lo táctico, el gobierno debe aprehender a los "líderes" negativos que se mueven en los sectores populares, amedrentando las movilizaciones del chavismo así como el desarrollo de sus actividades cotidianas y el ejercicio del gobierno comunitario: atención social, foros, reuniones, distribución de las cajas Clap, etc. Existen por lo menos dos modalidades de estos "líderes" o voceros negativos: los que han sido entrenados y contratados para desestabilizar y/o generar violencia y aquellos que, aprovechando la coyuntura buscan posicionarse como cártel en determinadas zonas para luego establecer su "gobierno", además de delinquir favoreciendo el golpe de Estado en desarrollo.

En lo estratégico, el gobierno debe declarar guerra sin cuartel a la corrupción, la impunidad y la especulación, así como, terminar de afinar las políticas a implementar en torno a las fuerzas afectas a la revolución bolivariana en sus seis niveles: territorial (sector, vereda y cuadra), parroquial, municipal, regional, nacional e internacional. Estas acciones moralizarían sin duda al chavismo que pudiera estar acojonado y un tanto desmotivado por percibir impunidad y permisibilidad en el ejercicio de gobierno. Estas acciones no pueden ser efectistas o no serán estratégicas, porque puede volverse a correr el riesgo de que el chavismo se desmovilice como ocurrió en las elecciones parlamentarias de 2015, revés electoral que por cierto, desaprovechó la oposición nacional e internacional.

Con relación al golpe de Estado en su nueva modalidad internacional que está en pleno desarrollo, en escasos dos días podrá calibrarse totalmente la magnitud y densidad del mismo. Sin embargo, para el momento en que escribo estas líneas, todo parece indicar que fracasará. En lo nacional, los poderes públicos nacionales, regionales, municipales y locales, así como la mayoría del pueblo venezolano (chavismo, biconceptuales, y opositores al gobierno pero, desafectos a la dirigencia opositora) manifiestan su apego a la Constitución bolivariana, a la democracia y al presidente Nicolás Maduro. En el ámbito internacional, el denominado Grupo o Cártel de Lima no logro obtener ni siquiera los 19 votos que obtuvieron en la última votación, por tanto, Gustavo Tarre Briceño quedó con los crespos hechos al igual Mike Pompeo quien se apersonó con la misión de garantizar el quórum requerido para ir consolidando el Golpe de Estado en su nueva modalidad: internacional.

La Unión Europea se apega al derecho internacional, pues apuesta al diálogo, a la negociación y el acuerdo entre los venezolanos. China, Rusia, Turquía, entre otros, son enfáticos al señalar su apoyo a Nicolás Maduro. La convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU visualiza una estrepitosa derrota más para EEUU y sus aliados. En definitiva, fuera de nuestras fronteras, a excepción de los enemigos históricos de la Revolución Bolivariana, nadie más reconoce al autoproclamado Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

En lo nacional, los dirigentes políticos de oposición se hacen los sonsos, tanto que no se pronuncian como partido. Edgar Zambrano - AD quien ocupa la primera vicepresidencia no se ha juramentado como presidente de la AN, seguramente lo asumirá ante el vacío de poder público y comunicacional que existe en ella. La facción de Voluntad Popular que representa Guaidó no logra encontrar aliados que quieran ser parte de su "gabinete", mientras la militancia opositora y desafectos al gobierno son tan incrédulos hacia los voceros o líderes de la oposición que se enchinchorran en sus hogares, para ver la nueva telecomedia que protagonizan.

Ahora bien, aún cuando todo parece indicar que el golpe de Estado en esta inédita modalidad internacional está derrotado, como hemos afirmado está en pleno desarrollo. Su principal actor, EEUU, esta descontextualizado, desesperado y desquiciado, elementos tensionantes para la paz de la República, sobre todo, por lo apertrechado y guerrerista que es esta nación. Allí está justamente lo delicado de la situación, pues ante el desespero y la posible derrota del golpe de Estado, pudieran aventurarse en una agresión militar contra Venezuela.

Ante este posible y transmutado escenario se presentan algunas sugerencias que podrían neutralizar aún más la esquizofrenia imperial. El chavismo NO debe abandonar el trabajo político y organizacional en los territorios Clap y Comunales; debe seguir informando a los habitantes de su poligonal de la difícil situación que atraviesa el país, a través de todas las vías comunicacionales posibles, organizando a la vez eventos públicos en repudio al golpismo y a favor de la paz. Los afines al gobierno deben seguir dando la batalla comunicacional y sobre todo, reencontrarse con el chavismo descontento para que sepa que todos siguen del mismo lado y comparten sus molestias. Los opositores NO deben permitirse ser nuevamente carne de cañón, obligando a sus dirigentes a encausarse por los caminos de la democracia, el patriotismo y la sindéresis, evitando acompañar los llamados al enfrentamiento y, sobre todo, es necesario que comprendan que por sobre las diferencias políticas está la defensa de la paz interna: las bombas no discriminan los colores partidarios ni las diferencias ideológicas. Por último, el gobierno está obligado a seguir promoviendo canales de comunicación, donde el agonismo sea la columna vertebral y sustancial.

 



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Jiuvant Huérfano


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