La llamada

Una llamada puede ser para una buena noticia, una mala noticia, para dar una orden o recibirla, etcétera, etcétera. Pero lo lamentable es cuando una llamada es para exponerte ante el mundo como lo peor, para que hagas el ridículo más grande y quedes ante millones cómo un sinvergüenza, un irresponsable y que por ello se te conozca mucho mejor de la pasta mala con la cual estás hecho. Lo de la MUD en República Dominicana sobrepasa la capacidad de asombro. Quizás a muchos y muchas esto no nos asombra, no obstante, hay quienes si se deben asombrar y sobre todo si hasta antes de esa llamada confiabas en un emisario y lo respaldas cada vez que te convocaban a "una acción por la libertad" como suelen llamar los opositores sus actividades. En principio porque en realidad la dirigencia de la derecha venezolana demuestra con esa llamada que recibió y los hizo cambiar de opinión de un momento a otro  que necesita ser liberada de ese demonio que se llama imperialismo y que los expone inmisericordemente como unos imberbes en política. 

También queda en evidencia personajes de la calaña de un Juan Manuel Santos, presidente de Colombia y por supuesto los "perritos simpáticos" del resto de Latinoamérica que son voceros del imperio, los más inteligentes se hacen los locos, porque de verdad da pena asomarse a ese rincón absurdo en la que ha caído la oposición venezolana. Para un opositor mediano que cree en su gente la decepción debe ser terrible, de eso no hay duda, lo contrario sería hacer doblemente el ridículo, ya no como simplemente ridículo sino como el colmo de los ridículos, aunque debemos exceptuar los disociados que ya se trata de problemas de carácter patológico. Esos millones de venezolanas y venezolanos que creen en su dirigencia, que vota por ellos sin importarle trayectoria, currículo, procedencia pero que la mediática los convierten en “dirigentes”, y que con slogan los llevan a sufragar por tales “dirigentes” sin importar el razonamiento mínimo en base a la lógica política, que no son capaces de algo elemental en esta actividad que consiste en la credibilidad, la seriedad con que se abordan temas que tienen que ver con un colectivo, que nos interesa a todos y todas como es el caso de la paz, la estabilidad social y económica de un país y el bienestar de sus conciudadanos, todo esto ocurrido en estas tierras, pero lo de República Dominicana supera con creces todos los errores de la oposición, incluyendo la cagada que pusieron en la Asamblea Nacional, que no es decir poco. 

Todo esto nos llama a un razonamiento básico de la lógica política, no es posible hacer política seria jugando con el sentimiento de un pueblo, no es posible hacer política en base a la manipulación y el uso abusivo de herramientas psicológicas que te permiten posicionar una tesis sin pies ni cabeza. Si hablas del bienestar para un país, si expresas a los cuatro vientos que quieres prosperidad para tu país lo mínimo que puedes hacer es conjugar tu verbo con alguna acción dirigida en este sentido. No obstante, este no es el caso de la oposición venezolana, su actuación contradice totalmente lo que afirma de manera rimbombante en prensa y televisión sin siquiera arrugar el rostro, mucho menos sonrojarlo lo que se conforma en un grave problema para quienes dicen ser jefes de la política opositora venezolana pero que le leen la cartilla desde Washington y se la dictan por medio de una simple llamada telefónica. 

Hemos visto estos últimos años la decadencia de un imperio que avanza aceleradamente hacia el abismo; ya ni siquiera guarda las formas por más elemental lógica política: no importa lo que haga hoy, mañana se olvidará dicen, no importa qué ocurrirá mañana, no importa el pretexto que usará para tratar de explicar algo totalmente contradictorio a lo que supuestamente representas. O simplemente se trata de mostrar al mundo lo que verdaderamente eres con los hechos y las actuaciones pero sigues empecinado en negar que tus intereses no son los intereses de quienes representas y ese laberinto te lleva a que se te vea lo horripilante de tu plan para tu país y la gente que dices representar. 

Pues una buena cantidad de venezolanas y venezolanos se han quedado atónitos con los argumentos de ese neogurú de la política venezolana llamado Julio Borges. Este señor no ha sido capaz, como ningún otro dirigente opositor, de oponerse en lo más mínimo a los designios imperiales y de sus acólitos en Latinoamérica  encabezados por el presidente colombiano. ¿No hay un dirigente opositor capaz de tratar al menos de evitar la marcha vertiginosa hacia el abismo de la derecha venezolana? Por los momentos pareciera que no, nadie ha sido capaz de contradecir lo más absurdo de una corriente política que actúa con una torpeza que raya en lo absurdo de lo absurdo. 

Definitivamente que la población opositora venezolana no se merece esto, no merecen que el único argumento sea el baladí pretexto del odio al chavismo, allí hay gente inteligente, hay gente que cree en este país, hay gente que ha hecho esfuerzos por este país y que se merece al menos una dirigencia que lo represente y lo haga sentirse al menos venezolano y orgulloso de ser opositor al reeegimen que todos los días le tiende la mano y los invita sin complejos a construir una potencia en todos los sentidos. 

Pues debe ser lastimoso para esta gente que no cree en el socialismo, eso se respeta, que no simpatiza para nada con el chavismo pero que cree en su país... ¿Quién representa a esos venezolanos? Pues por los momentos pareciera que nadie representa a esta gente, tampoco se ve que alguien quiera hacerlo, seguramente se impone la línea de chantaje para no actuar en vía discordante con la línea imperial dictada desde los EEUU. Ahora vale preguntarse ¿por qué aferrarse a un imperio decadente y que muestra sus colmillos mellados para amenazar cuando sabe muy bien que está en medio de una terrible crisis y que necesita sobrevivir a expensas de lo que sea, por supuesto, preferiblemente si somos nosotros con millones de barriles de petróleo certificado, oro y coltán? Pregunta que debería analizar los que defienden al imperio sin razonamiento alguno, los que obedecen  sin miramiento alguno los designios imperiales.

El tema del diálogo opositor los desnudó pero con un estriptis bien feo, muy bufo, sin estilo para el disimulo siquiera. Ese discurso de "defensa del pueblo de Venezuela" pero que le condena solicitando sanciones, suplicando intervenciones, haciendo el papel del incapacitado, porque eso si es hacer el papel de incapacitado, es decir, demostrar ante el mundo que eres incapaz de luchar por tus cosas, luchar por lo que crees asumiendo las consecuencias y dejarle todo a un imperio que te jode con una llamada y te condena al ridículo y al extremo del entreguismo… ¡por dios! En estos tiempos eso es bien feo. Pero no, solo obedeces los designios de tu amo. Hablas de libertad cuando demuestras que eres un esclavo, pero no un esclavo cómo los que lucharon para ser libres, sino un esclavo que clama más esclavitud y entreguismo. Pero lo más ridículo es pensar que "te la estas comiendo" cuando obedeces a una llamada, una llamada que te entierra como político, que te expone al escarnio de tu propia con militancia y de ñapa, sales a declarar cómo "un héroe", ¡Por favor!... Eso no es hacer el ridículo, es hacer el colmo del ridículo. 

La lucha contrarrevolucionaria en Venezuela nos da muchas enseñanzas, sobre todo para los pueblos del mundo. Primero tenemos un imperio cada día más desesperado intentando imponernos una política ultraconservadora a costa de lo que sea. Pareciera que el imperialismo está echando el resto a esta hora; ya no se trata del blanco y negro de la época de la guerra fría, se trata de enfrentar de la forma más ruda a los propios pueblos, la teoría del caos, caotizar todo para crear condiciones e imponer a la fuerza su criterio geo estratégico en medio de un mundo que se mueve inexorablemente al multicentrismo. El imperialismo imponiendo la guerra económica, un librito ya usado, pretende resolver de un plumazo y matar varios pájaros de una sola pedrada, lógico es pensar que dicho plan concluye en gobiernos tipo Pinochet en Chile, o la perestroika y el glasnost de la antigua URSS. Pero los tiempos han cambiado y los pueblos buscan fórmulas y la descubren cada día más de ellas para zafarse de la dictadura imperialista. El caso de las criptomonedas es un ejemplo. Por eso andan cómo locos, por eso muchos piensan que asesinaron a Gaddafi, muchos pensamos que asesinaron a Chávez y ahora seguramente tratarán de hacerlo con Maduro, pero cómo repito, las cosas cambian. Es un principio de la dialéctica... "nunca agarras la misma agua en el mismo sitio del paso de un río", palabras más, palabras menos, pero el significado es el mismo. De allí que el librito usado les puede servir temporalmente, como en efecto les ha servido, pero los pueblos, como "cuero seco" se vuelven a levantar. Allí está Iraq hecho un polvorín, la misma Libia, desestabilizando a la mismísima Europa con los desplazados, Siria que no se dejó doblegar y resistió, y ¡Oh sorpresa! Allí está Rusia, altiva e imponente demostrándole al imperio que aunque sufrió una derrota temporal, ahora, con más fuerza, con un verdadero Glasnost, se convierte en un contrapeso muy grande para un imperio que ya luce sin ideas originales para seguirnos sometiendo. 

Siempre hay los sobresalientes y los que se retrasan, cosas de la naturaleza, en ese grupo están los que aún les responden el teléfono y le aceptan sin chistar sus caprichos y locuras, es decir, el imperio tiene sus esclavos aún, todavía hay perros simpáticos, pero la jauría que muerde es cada vez más numerosa y eso sí que es un verdadero problema para el Tío Sam. 

La llamada que le hizo doblar las piernas a Julio Borges jamás nos hará mella porque el pueblo de Venezuela está dispuesto a todo por su libertad, porque somos los hijos de Miranda, el precursor, Bolívar el enterrador de imperios, el  de Robinson, el ideólogo de lo nuestro, descubridor de la originalidad que nos hace grandes e invencibles, de Zamora el que nos hizo ejército pueblo, de Sucre, el gran mariscal, magnánimo como el que más, pero el más sagaz y fiero combatiente contra el imperio, y de Chávez, el que nos abrió las compuertas, nos enseñó las estrategias y nos unió a los civiles y militares nuevamente, pero sobretodo nos dejó al indicado para conducirnos en tiempos de tempestad, Maduro, que siendo subestimado y despreciado por el imperio le está propinando la herida más significativa de los últimos tiempos, quitarle al imperio el chantaje con ese papelito llamado dólar, mecanismo con el cual el imperialismo ha impuesto en el mundo la mayor distorsión de la humanidad en materia económica, una economía empapelada y respaldada no en riqueza sino en bayonetas no es poca cosa y Maduro les está propinando con una inteligencia sublime la mayor derrota al imperialismo. 

El imperio tiene que medir muy bien sus pasos, como recientemente dijo algún militar venezolano, "puede que el imperio entre, el problema es cómo sale" de este país que será su tumba, que no le quepa la menor duda a los que diseñan la política injerencista en el norte. 

Pues la neo estrategia imperialista es usar a sus cachorros, pero esos cachorros son tan arrastrados que no tienen bolas para hacerlo, prefieren que los tontos lo hagan por ellos, pero la gente tampoco es tan tonta, a pesar que aquí intentan levantar nuevamente el guarimbeo y crear las condiciones de violencia necesarias, ahora ya no cuentan con una fiscalía servil, tampoco cuentan con una PDVSA penetrada hasta los tuétanos por sus agentes corruptos, tampoco cuentan con la mayoría del pueblo opositor que quiere paz, aun cuando no simpatiza con el gobierno revolucionario, pero tiene fe en su carnet de la patria, ve con buenos ojos el subsidio directo a través del carnet de la patria y aspira una mejoría de la economía con la criptomoneda el petro. Como siempre habrán los tontos útiles que creen que se la comen bachaquendo, extrayendo billetes y alimentos, pero, el comerciante serio, el empresario serio, que no es chavista pero cree en su negocio y sus capacidades cada día se alejará más de lo absurdo para entrar a una etapa de enorme creación, para citar a Mariátegui, creación heroica, necesaria cuando queremos hacer una revolución verdaderamente original y esa es la nuestra, pero lo más importante es que en este proyecto cabemos todos los que de buena fe queremos producir riqueza sin explotar a nuestro pueblo.

Este gran país nos ofrece oportunidades a todos y todas, no las despreciemos jamás. Que los perritos falderos sigan haciendo el ridículo, ojalá salga alguien de la oposición que tenga las bolas de salirse de la trampa imperialista y compita en las elecciones presidenciales del 22 de Abril, ojalá los opositores puedan organizarse y presentarse como opción para quienes no creen en nosotros, sería bueno oírlos, leerlos y escucharlos esgrimir sus argumentos para que el pueblo evalúe y decida; Maduro todos los días está generando política, haciendo propuestas, buscando respuestas, aportando ideas, creando, creando cada vez más y más. Y cuando hablo de Maduro hablo del chavismo, unido más que nunca, decantado más que nunca y moralizado en la batalla por un mundo mejor, en pleno combate contra los flagelos que nos jode. Eso no es cualquier cosa, eso pesa mucho a la hora de comparar contra quienes, con una simple llamada, se chorrean y entregan la patria. 

 



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Luis Alberto Toro Ojeda

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

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