¿Hasta cuándo facilidades para conspirar?

No sé por qué, este proceso revolucionario por hacerlo tan pacífico i con sentimientos humanitarios, dando ejemplo de compostura al pueblo, me recuerda en ciertos aspectos a la Comuna de París; o si no se cree, véanse todos los videos de conflicto i pregúntense ¿Cuándo ha sido el pueblo bolivariano el agresor, el que grita consignas de muerte, fuera, váyanse, etc., como vemos en sus pobres marchas, separaditas las personas para poder llenar casi tres cuadras? ¿Cuándo hemos visto al pueblo vandálico, sitiando i agrediendo, como lo que se hizo con la embajada de Cuba? ¿Cuándo hemos visto al pueblo bolivariano vejando a Ministro pacífico que no les había hecho nada, i preguntando si lo llevaban esposado como a un criminal? ¿Cuándo hemos visto una agresión como contra una familia joven i un parlamentario distinguido como Tarek Williams? En fin; cada vez que salieron a la calle o estuvieron en la Plaza Francia de Altamira, la “sociedad civil” ¿no dieron muestras de ser energúmenos sociales, disociadores, indecentes, insultantes i vulgares? Así podríamos hacer una larga lista de infamias o barbaridades. I todo por el respaldo del dinero i del Imperio. Los señores feudales contra la plebe, enfurecidos porque no un Robin Hood (puro invento) sino un pueblo i dirigentes revolucionarios, les quitaron sus inmerecidos privilegios.

Así, cuando la Comuna de París se alzó, solamente con valor i armas mui inferiores, pudo imponerse. Triunfaron porque eran más numerosos los oprimidos, pero eran más perversos los derrocados i tenían las armas, el dinero i pactaron con su enemigo más acérrimo, para que juntos, aplastaran aquel movimiento libertario. Por eso, el peligro se hace más grande cuando no tomamos en cuenta la perversidad i la traición de esta irracional oposición; derrotada por los medios pacíficos, democráticos i humanitarios. La Comuna se dedicó a restablecer justicia; a darle igualdad a los ciudadanos; a establecer sus derechos, algunos triviales como poder ir a la Ópera, a los parques o a las librerías, mientras el Presidente Thier, depuesto, se llevó a Versalles el Banco Central i casi todo el dinero de Francia, el ejército i se entendió (i traicionó a la patria) con los alemanes que amenazaban su frontera. Acabó fácilmente con la Comuna de los socialistas utópicos. Algo parecido, entonces, nos está pasando con la impunidad de los delitos, no comunes, sino de lesa patria.

No conozco a Ivana Cardinale, no sé cómo es ni que edad tiene; pero por sus escritos i por el apellido la imagino una mujer bella, o si no lo es físicamente, al menos la veo bellísima por su franqueza, valor i calidad revolucionaria, a lo que suma su inteligencia para analizar, sin usar eufemismos ni contemplaciones hipócritas. He leído su artículo; ¡Quien puede negar lo que dice i atribuir todas nuestras calamidades, agresiones i calumnias difundidas por el mundo, sino al gobierno de Washington, integrada por una banda pirata de petróleo i riquezas mundiales! Se debería estudiar eliminar las ONG o reglamentarlas i vigilarlas cada día, para ver si cumplen con los propósitos para los cuales fueron creadas, que no huelan a incumbencia política i se conviertan como SÚMATE en un centro conspirador i traidor que obedece a una potencia extranjera; si la agresión se hace cotidiana i peligrosa, pues sigamos con el comercio del petróleo a la manera que lo hacemos ahora, pero retiremos nuestros embajadores i cónsules allá, i exijamos la salida de la Embajada norteamericana i sus agentes de la CIA, empezando por el descarado embajador, ojos de serpiente i cerebro de lacayo. Si nos dejan de comprar, hai muchos países para reponer ese cliente i si nos agraden con una invasión, defenderemos la patria con nuestro sacrificio i sin una gota de petróleo. El mundo entero que, hasta por instituciones internacionales ha visto crecer positivamente al país, COMO NUNCA, i saber que sentirían las consecuencias nefastas para todos, de una invasión criminal, seguro que no tolerarían un mal que a la larga llegará hasta ellos, como después de Polonia, la guerra llegó a toda Europa i muchas otras regiones del planeta. Además de no tolerarlo tampoco el engañado pueblo norteamericano, a quien la Albrith, la viejona i costrosa ex Secretaria de Estado, le ha inculcado como Hitler, ¡Somos el primer país del mundo!...le faltó completar, i ¡el primer ladrón i asesino del mundo! En fin, como cree la señora Cardinale, tenemos que sacar, como el caso de la DEA, a embajadores, cónsules i agentes de la CIA. Nosotros no agredimos a nadie, ni espiamos ni robamos; solamente queremos vivir en paz i en progreso, junto a nuestros hermanos de los países latinoamericanos i del mundo entero. Venezuela es libre i soberana i preferimos morir de pie, que vivir de rodillas, ante hombres de sólo poder monetario i materialista, i olvidados de todo lo realmente humano. No hagamos como la Comuna de París: los traidores abundan i la agresión está en proceso.





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Roberto Jiménez Maggiolo


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