El imperio juega duro contra el gigante

No hay duda que el sionismo internacional, con Barack Hussein Obama, como cara visible está jugando duro contra el Este y metiendo el brazo occidental hasta el codo, en la búsqueda de desestabilización en China y Rusia, como parte de su treta montada para intentar aislar y detener la marcha acelerada tanto en la economía, como en la geopolítica mundial, de estos dos poderosos enemigos del proyecto de dominación planetaria, en marcha a través de la historia desde antes de la llamada Primera Guerra Mundial.

El escenario de la guerra fría cada día se calienta más y tal pareciera que Estados Unidos y sus aliados de Europa Occidental, junto a sus protectorados en el Medio Oriente, están buscando una confrontación militar del Este con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que es el sicario imperial encargado de sembrar muerte, destrucción y terror en los pueblos afectados, por los conflictos armados.

El relacionista público del Pentágono, inquilino de la Casa Blanca, el inefable “Premio Nobel de la Paz”, Barack Hussein Obama, en actitud amenazante, declaró a la prensa internacional, que él aspira que Rusia no propicie un enfrentamiento militar con la OTAN, porque la organización estima que: “Cualquier ataque contra uno de sus miembros, es asumido como un ataque contra toda la organización y eso lo sabe Rusia”. Para nadie es un secreto que Obama, se refería específicamente a la situación creada por Estados Unidos y sus aliados, en Ucrania, donde están metidos hasta el cuello en la guerra civil, que propiciaron y continúan alimentando con su descarada intervención y que obvio, es una provocación a Rusia, que para nada es ingenua y sabe hacía donde apunta esa entente, que no es más que a dominar la zona, incluyendo Sebastopol, con lo cual sería un tajo en la yugular de la Federación Rusa.

Pero por otra parte, la CIA, el MOSSAD y demás agencias criminales del sionismo, están haciendo su trabajo, ya en el territorio del gigante asiático, con la guarimba que le han montado en el distrito financiero de Hong Kong, que para nada está desconectado de lo que ocurre en Ucrania y los ataques contra Siria, escudándose en el combate contra el Estado Islámico, hijo de John McCani y la ultra derecha norteamericana, que lo creo, alimentó, entrenó y armó, como semilla terrorista para desestabilización en el Medio Oriente y ahora sirve de pretexto, para violar la soberanía siria.

En este contexto, ni Rusia, ni China, se han quedado con las manos atadas. Rusia, frente a las bravuconadas de Obama y sus socios europeos, amparados en la sombra de su sicario la OTAN; ha convocado una cumbre regional de los países de la órbita del Mar Caspio y ha anunciado maniobras militares conjuntas y con la advertencia de que ningún fuerza extraña, que no pertenezca a los países de la región, podrá tener presencia en esa soberana área marítima.

China por su parte a través de la vocera oficial de la cancillería ha advertido que la situación existente en Hong Kong, es un problema interno de China, que hay un país, que está interfiriendo y que en consecuencia el gobierno de esta potencia emergente espera que ese país “No vaya a enviar la señal equivocada”, en una alusión directa a quien en nombre de la democracia y la libertad ha bañado al mundo de sangre, ha arrasado territorios y ha sumido en la indigencia y el más encarnizado terrorismo a pueblos que hasta la criminal intervención extranjera, vivían en paz y con envidiable estándar de vida, como los casos de Libia e Irak y actualmente Siria, blanco de la criminal acción de las fuerzas del sionismo mundial, representado en la OTAN y el Pentágono, engendros diabólicos que mantienen el destino de la humanidad en el filo de una navaja.

La desesperación imperial ante los obstáculos que cada día postergan su proyecto de la dictadura financiera global, con el apoyo militar de la OTAN, lo está llevando a escenarios peligrosos, donde de suscitarse una confrontación nuclear, no habrá vencidos ni vencedores, sino una sola gran perdedora: la humanidad.

Estados Unidos, como vocero del sionismo imperial, pretende ignorar la capacidad nuclear del Este, pero estudios científicos, serios, han determinado que Rusia sola, está en capacidad de reducir a escombros a Estados Unidos en cuestión de horas o minutos, pero obviamente también al mundo, porque los efectos de masivos ataques nucleares no dan ninguna expectativa de vida para el planeta. Un ataque ruso tendría la respuesta adecuada de Estados Unidos y sus aliados y esta vez si sería una Guerra Mundial, la única y última.

Por eso creemos que los únicos que pueden salvar a la humanidad son los pueblos del mundo, con su consciencia y es aquí donde cobra vigencia el pensamiento del Comandante Fidel Castro Ruz y el del Comandante Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías, que desde que inició su carrera política, alzó el estandarte de la paz, como principio humanitario y sensato, contra la locura imperial, para quien todo es mercancía, incluso la vida y la conciencia de los seres humanos.

El proyecto de aislar a Rusia y a China, tiene hoy más que nunca dificultades infranqueables, con bloques como los BRICS, ALBA, UNASUR y CELAC, puntales del natalicio y desarrollo de un nuevo mundo pluripolar y multicéntrico. Estos bloques, que en el campo de la geopolítica mundial, son respuesta a las amenazas de la OTAN, al servilismo de la Organización de Naciones Unidas y a la estafa universal, representada por el dolar, hace que quienes tienen su proyecto de dominación planetaria, entren en el peligroso estado de la desesperación y busquen atajos sin importar las consecuencia y uno de ellos es el juego duro del imperio, contra el gigante del Este.



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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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