USA y su dólar, nos quieren asustar. Lógico, ellos son un país con mayoría de idiotas…no asustados

Nos dicen que USA esta por entrar en cesación de pagos y que nos vayamos asustando. No creo que eso suceda, pero si así fuese, no lo seria por la razón que nos hacen saber, los loros mediáticos del Imperio.

La bancarrota real de USA, cuando suceda, se va a producir indudablemente, por la presión desde el exterior del Imperio, y se va a deber sin duda, a la inevitable colisión, entre las necesidades objetivas de la economía mundial REAL y el dólar.

Dólar que funciona, como moneda de reserva internacional…ficticia, fabricada desvergonzadamente sin respaldo alguno, para cubrir las necesidades de los norteamericanos, en reemplazo de genuinos ingresos de su propia economía, ya desde hace tiempo desquiciada.

Entre estas necesidades norteamericanas, ocupa el primer lugar, la organización y financiación de guerras.

Guerras que actúan contradictoriamente por un lado, como disparador del desvalor del dólar y al mismo tiempo, son el chantaje a través del temor, para su aceptación forzada, como moneda mundial de reserva.

Pero ahora, esta impasse con suspenso hollywoodense, que ocurre en las finanzas del Imperio, sospecho pueden deberse a hechos más concretos.

Por un lado, las maquinas que fabrican los Dólares sin respaldo ninguno, a los que nos tienen acostumbrados, deben estar exhaustas las pobres, no dan abasto a la producción y deben ser reparadas en estas dos semanas que se van a tomar, para este divertido espectáculo de suspenso, que pretende convencernos, que USA es una “democracia” donde el Congreso puede estar por encima, de la autoridad de su Presidente ejecutivo.

Cuando es bien sabido, que son las Corporaciones Privadas, las que detentan el poder real en USA y los Presidentes de turno, son sus empleados.

Los Presidentes Norteamericanos recurrieron al Congreso, para obtener autorizaciones o negaciones, que le conviniese a sus planes, cuando era seguro de obtenerlas. Cuando no tenían esa certeza, hicieron lo que querían, sin tales autorizaciones o negaciones.

Para lanzar sus guerras, que con el terror que inducen, resultan el verdadero garante del valor del dólar, los Presidentes de USA no utilizan la autorización del Congreso.

Desde 1798, USA produjo cientos de agresiones, intervenciones directas e indirectas y guerras en América Latina y en el Mundo Entero, y solo en 11 oportunidades, se utilizó la autorización del Congreso.

En el caso actual, de la “elevación del techo de la deuda” y el uso del dinero, que tan generosamente fabrica la Reserva Federal, ocurre algo parecido.

La Constitución de USA es muy ambigua, en casi todos los artículos, que puedan trabar el “libre desarrollo” del Capitalismo.

Además, envuelta en cientos de enmiendas, permite circular ágilmente alrededor de ellas, a los astutos y creativos abogados, de las Corporaciones Financieras, Fábricas de Armas y Medicamentos, entre otros.

Estos, como lobistas autorizados a actuar legalmente en el Congreso, manipulan el voto de los legisladores, a cambio de dinero y favores, con lo cual la voluntad de los ingenuos votantes norteamericanos “no vale un pepino “, luego de emitir el voto.

El cuentito actual, gira alrededor del así llamado Obamacare, el seguro de salud obligatorio, que como es lógico en USA, es un negocio explotado, por las compañías privadas en su totalidad.

Recordemos, que es probablemente el Seguro de Salud, más caro del planeta. Supera al costoso seguro de salud de Suiza en el 50% y las medicinas son las más caras del mundo.

Los indocumentados, que son millones en USA, no tienen derecho a adquirirlo.

Y lo novedoso de esta última legislación propuesta por los Demócratas, consiste en que se obliga a los prestadores privados de salud, a aceptar a los enfermos crónicos, en las mismas condiciones que a los demás, pues se les exigían hasta hoy precios más elevados o no se los aceptaba

Para los Republicanos ricos, esta proposición transforma al “Nobel de la Paz” Obama, en “comunista”.

Este escándalo es manejado con un cinismo sin límites, seguros sus protagonistas, de la infantil ingenuidad del norteamericano medio, que no advierte, que los gastos que en estos días se han dejado de pagar, no afectan a los tremendos gastos militares, a quien nadie puede detener allí.

Y tampoco repara, en que la totalidad del dinero y las ganancias que se produzcan, irán a parar como siempre, a los bolsillos de unas pocas Corporaciones, Bancos privados y empresarios que manejan los seguros, la salud y los medicamentos en USA.

Les cuento: Visite USA por primera vez en 1960 y volví asustado.

Me encontré con un pueblo, que en su inmensa mayoría no leía libros, sino folletines sobre ciencia ficción para niños, cuentos románticos para señoras amas de casa y libritos de autoayuda.

Tan es así, que era difícil encontrar una biblioteca, en las casas privadas, con libros como los que suelen integrar, eso que se conoce como literatura.

Ya había entonces centenares de sectas religiosas. La religión había invadido la televisión. Las sectas y sus pastores hacían su negocio vendiendo, desde joyas a biblias encuadernadas de lujo, aprovechando que estaban dispensados del pago de impuestos.

Y aunque no lo crean, algunos pastores por televisión, lo ponían al televidente después que giraba un óbolo, en contacto con Dios, a través de un teléfono blanco.

Eran mayoritarios en USA, quienes no dudaban de que Dios, hubiera creado al mundo en 7 días.

Que luego los creo a Adán y a Eva y produjo así, con la dirección artística de la serpiente, el primer film porno legal. Un amigo que conocí allí me dijo: “Los Norteamericanos pueden elegir libremente cualquier religión, pero cuidado los que no tengan ninguna, la van a pasar mal acá “

Diez años después en 1970, me hallaba en New York, cuando fui testigo de una gran marcha de obreros de la construcción. Iban ataviados con sus ropas de trabajo, sus cascos blancos y agitaban banderitas norteamericanas, al grito de “Support Vietnam” Apoyen a Vietnam.

Claro, en realidad no apoyaban a los Vietnamitas, sino a sus compatriotas los soldados yanquis, que habían invadido a la Republica de Vietnam, con una excusa tan falsa, como la que emplearon hace poco contra Irak , excusa que también años después, reconocieron como inventada por ellos.

Pero en el ínterin, murieron entre 4 y 6 millones de vietnamitas, muchos quemados con Napalm y con armas químicas, arrojadas por los yanquis y también murieron 60.000 norteamericanos.

Les relato esto, porque la amplitud de la marcha, integrada por miles de trabajadores, también me asustó.

Me preguntaba, como es posible que obreros, trabajadores, no tengan la conciencia mínima para entender, que la agresión a una nación muy pequeña, en la otra punta del mundo, que solo era culpable de tener una ideología distinta, a la de los patrones de la mafia de la construcción yanqui, no debía contar con el apoyo de la clase trabajadora norteamericana.

Eso es lo que se define como “conciencia falsa”, defender los trabajadores los intereses de la clase patronal, que los oprime y explota.

No creo que haya cambios fundamentales en USA, de tal conciencia hasta el día de hoy. Y eso es lo que debe asustarnos, no los problemas de la caja del Imperio.

La mayoría de los norteamericanos, tiene lamentablemente la conciencia falsa y son pocos allí, los que empiezan a descubrir que los trabajadores, según ellos son el 99 % y los ricos el 1 %.

Los soldados yanquis que fueron a Vietnam, a asesinar al inocente pueblo vietnamita y a dar su propia vida por los negocios y ganancias de sus patrones, no sirvieron evidentemente como lección histórica, para sus compatriotas, en el intocado paraíso norteamericano.

Casi 5 décadas después, los capitalistas norteamericanos, siguen encabezando las guerras Imperiales de agresión y conquista económica.

Y su pueblo, los trabajadores norteamericanos, no están asustados por eso, no los asusta ni la matanza de inocentes en Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, Palestina, ni la destrucción de la Naturaleza, por la producción sin límites y el consumismo estúpido, que organiza el capitalismo de sus patrones, al que defienden y del cual son el bastión.

Hay un dicho del acervo popular, que asevera que en cada pueblito pequeño, hay siempre un tonto, el idiota del pueblo y que curiosamente es feliz y nunca está asustado.

Claro, no les deseo una guerra en su territorio a los norteamericanos, para que de esa forma, dejen de ser los idiotas no asustados….del mundo entero.


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Hersh Zakheim

Lic. en organización de Empresas Industriales. Politólogo graduado en la ex URSS

 HZ.virtud@gmail.com

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