Caracas, 19 de enero de 2026.- La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este lunes que el país estima incrementar en al menos 30 % la producción de oro para el año 2026. Durante una reunión con representantes del sector de Industrias Básicas y Minería, la mandataria destacó que en 2025 se alcanzaron 9,5 toneladas de oro extraído.
Rodríguez también adelantó que el Ejecutivo proyecta elevar la producción de hierro en 50 % y duplicar la de carbón. Según explicó, estos planes fueron diseñados el año pasado junto al expresidente Nicolás Maduro y forman parte de una estrategia orientada a fortalecer la explotación de minerales estratégicos y aumentar la captación de divisas.
En el mismo encuentro, informó que la Asamblea Nacional evalúa la aprobación de una nueva Ley Orgánica de Minas y Minerales. De concretarse, esta normativa abriría mayores oportunidades para la inversión internacional en el sector.
Reforma petrolera y participación extranjera
En paralelo, el Parlamento aprobó el pasado 29 de enero una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que permitirá una mayor participación de inversionistas privados en la industria petrolera. La modificación facilitaría acuerdos entre compañías extranjeras y la estatal PDVSA, otorgando a los socios internacionales mayor control sobre los proyectos y acceso más directo a los ingresos derivados de la comercialización del crudo.
Estas decisiones se producen en un contexto político marcado por la intervención de Estados Unidos el 3 de enero, cuando el gobierno de Donald Trump ordenó una incursión militar en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro.
Especialistas advierten continuidad del modelo extractivo
Diversos analistas consultados por medios especializados sostienen que las recientes medidas no representan un cambio sustancial en la orientación económica del país. El sociólogo Emiliano Terán-Mantovani, investigador de la Universidad Central de Venezuela, considera que existe una continuidad en el modelo extractivista.
"El país mantiene la misma estructura económica y de poder, y la política ambiental sigue sin ser una prioridad", afirmó el experto, quien señala que históricamente la protección ambiental ha estado subordinada a la actividad petrolera.
Por su parte, Alejandro Álvarez, coordinador de la organización Clima 21, sostuvo que en Venezuela ha existido una brecha entre el discurso ambiental y la práctica real, especialmente desde la creación del Arco Minero del Orinoco en 2016, una medida ampliamente cuestionada por su impacto ecológico.
Cuestionamientos sobre minería e impacto ambiental
Un informe reciente de las organizaciones SOSOrinoco y World Heritage Watch vincula a Rodríguez con el impulso y consolidación del Arco Minero del Orinoco durante su gestión como vicepresidenta. El documento señala que la expansión de actividades extractivas en esa zona se realizó sin consulta previa a comunidades indígenas y en presunta violación de acuerdos internacionales.
Cristina Burelli, fundadora de SOSOrinoco, expresó preocupación por la ausencia de anuncios oficiales sobre la minería ilegal en el sur del país. Según indicó, continúan operando minas controladas por grupos armados y persisten denuncias sobre daños ambientales y condiciones laborales precarias.
Escenarios posibles
Analistas plantean distintos escenarios para el rumbo ambiental del país. Algunos prevén la continuidad del actual modelo con mayor apertura a capital extranjero, mientras otros consideran posible la adopción de medidas parciales o cosméticas que busquen mejorar la imagen internacional del gobierno sin modificar el fondo de la política extractiva.
Hasta el cierre de esta edición, representantes del Ejecutivo no habían respondido solicitudes de información sobre las críticas y cuestionamientos relacionados con el impacto ambiental de los nuevos planes mineros y petroleros.