Reculó el malandro planetario

Es posible, que si vemos superficialmente el acuerdo Lavrov – Kerry, llegaremos a la conclusión que ganó Barack Hussein Obama y su patota y, que los grandes perdedores fueron Siria y sus aliados, Rusia, Irán y China. Quizás esta percepción la tuvieron algunos bastiones de la resistencia siria, que realizaron manifestaciones con pancartas exigiendo a Bashard, que no entregara las armas químicas porque es quedarse a merced de sus enemigos en la región que están armados hasta los dientes de manera puntual Israel, que se dice cuenta con más de 80 ojivas nucleares. Los argumentos superfluos sobran, para apuntalar esta subjetiva conclusión.

Sin embargo desde nuestro punto de vista creemos que ganaron Siria, sus aliados y el mundo entero, porque precisamente fue la diplomacia rusa y la firme posición del presidente Putin, quien insistimos le aplicó un golpe al hígado al guerrerista “Premio Nobel de la Paz”, lo que evitó la destrucción de Siria y una conflagración planetaria que habría sido el resultado de la propuesta “Operación quirúrgica” que impulsaban la patota de filibusteros, que se empeñan en acabar con el planeta.

La maniobra imperial de aliarse con Al Qaeda, para financiar, entrenar, armar y sembrar en Siria, un verdadero ejercito de mercenarios era el escenario perfecto para con los ataque quirúrgicos hacer de Siria un infierno, donde se enfrentarían facciones políticas, religiosas, más el asesinato y pillaje por parte de los mercenarios extranjeros. El estallido de este caos, justificaría de ipso facto la “intervención humanitaria de la OTAN”, apoyada por las monarquías feudales y gobiernos títeres que flanquean a Siria y a su principal aliado del área la república islámica de Irán.

Esta intervención como es obvio iva a provocar la acción de quienes viendo en peligro su estabilidad no se van a quedar de brazos cruzados, como los casos de Irán, la Federación Rusa y China. Con un escenario com o este es imposible predecir lo que ocurriría en el planeta.

Es posible que Obama haya agradecido a Rusia por haberle ayudado a salir del sofocón donde se había metido, con su retórica y arrogancia de quien se cree amo del mundo, porque ello pudo haberle tendido un puente para la salida elegante ante el pueblo norteamericano que rechaza abrumadoramente la posibilidad de una nueva guerra, que agrave la situación económica que confronta la población y que además siga enlutando hogares, porque pese a la tecnología de punta, utilizada en las guerras, los soldados norteamericanos siguen siendo blanco de los pueblos en resistencia, amén de los ataques terroristas que caerían sobre el país del norte.

Pero no hay que olvidar, que esta es la tercera vez, que al malandro planetario le sale alguien que no lo amilanan sus gritos y gestos sino que por el contrario lo hace coger pausa. La primera vez fue Irán, con el tema del estrecho de Ormuz, más reciente Korea del Norte, con las armas nucleares y ahora la Federación Rusa.

Pero hay que tener en cuenta la jugada de Putín con la carta abierta que le publicó al pueblo de Estados Unidos de Norteamérica, en su propio patio, a través de The New York Times, bajo el titulo de “Un llamado a la precaución desde Rusia”. Golpe que acusó el imperio, cuando sus voceros salieron para tratar de descalificar y minimizar el hecho, diciendo que esa era una demostración de la democracia que no existe en Rusia, cuando la verdad, es que ese artículo del presidente Putin, terminó de alborotar el avispero, que en contra de la guerra tiene Obama en su lar, donde cerca del 70 por ciento de la ciudadanía rechaza las aventuras bélicas del Nobel de la Paz.

Obama en esta ocasión le ha salido el tiro por la culata, en primer lugar los mercenarios asumieron el uso de las armas químicas y responsabilizaron del accidente al socio de Estados Unidos, Arabia Saudita, a quien acusaron de haberles entregado las armas, pero sin adiestramiento para usarlas y tampoco la advertencia del tipo que era el arsenal, que al no ser manipulado correctamente causó daños sin control. La solicitud pública de los jefes de la rebelión, para que Estados Unidos ataque militarmente a Siria, revela que quienes accionan, contra la soberanía de ese país, son grupos que están asesorados y respaldados por la coalición que en los últimos meses ha venido invadiendo territorios y provocando desastres humanitarios en África, Asía y el Medio Oriente. Es decir, Reino Unido, Francia y Estados Unidos.

La batalla contra los modernos corsarios del siglo XXI, ahora es cuando tiene escenarios, porque toca presionar, para llevar a esa oposición mercenaria a la II Conferencia de paz en Ginebra, para que asuma su responsabilidad y al mismo tiempo presionar para que Israel, también ponga su arsenal bajo jurisdicción internacional, para su destrucción, porque lo que es aplicable a una nación es válida para otra y sobre todo como Israel, que está bajo el comando de la ultra derecha sionista, lo cual representa una espada de Damocles para la paz mundial.

Por lo demás alcanzar una paz negociada en Siria, que permita bajar las tensiones religiosas, culturales y políticas internas, para dar continuidad a la apertura de nuevas políticas para la profundización de la democracia, que inició el presidente Bashar a principios de año, contribuiría a la estabilidad en la región. Una guerra solo interesa al imperio y a las monarquías feudales creadas allí por potencias coloniales, cuando abandonaron el Medio Oriente. Un estado de tensión bélica regional, le permite a estos monarcas cavernícolas, apagar el fuego de la protesta de los pueblos sometidos mediante la represión y la violación de todos sus derechos, situación que ya se hace insostenible. Estos mandatarios con sus feudos petroleros tienen suficientes dólares para pagar el peaje de protección a Estados Unidos y sus aliados europeos, mientras tanto los pueblos son esclavizados.

Con todas las críticas que se puedan hacer al acuerdo Lavrov – Kerry, y la firme posición del gobierno de la Federación Rusa, al colocarse al lado del país árabe para evitar una agresión unilateral y que cerró por ahora la posibilidad de un irracional ataque a Siria, tiene lo más positivo, que fue evitar la confrontación mundial y mostrar las señales de la imposibilidad de un mundo unipolar, con un pensamiento único. Por algo reculó el malandro planetario.


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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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