La agresión a PDVSA es la agresión a la profundización del Proyecto Socialista...

El imperialismo sabe medir bien las cosas, ubica lo que le hace daño, para ellos es imprescindible evitar que una empresa cada vez más sólida como PDVSA, cada vez más libre, cada vez más cerca del socialismo siga dando ejemplo en Venezuela y en el mundo. Si bien es cierto que no hemos terminado de romper con el sistema capitalista y nos movemos en una transición con las paradojas que ello implica, el hecho que a través de PDVSA se financien las misiones, se impulse la conformación de un gran equipo de trabajadores cada vez más comprometidos con el hecho colectivo hace de esta empresa un “objetivo militar” para el imperialismo y el capitalismo universal.

En un mundo en donde cada día es más escaso el recurso energético petrolero los imperialistas reaccionan con furia e intentan sondear el terreno para ver cómo le van las cosas, sin más la derecha internacional se alinea con el imperio, los enemigos internos hacen suya la estrategia imperialista, y aún cuando “denuncian” se limitan a esgrimir simples babosadas para tratar de “agarrar algo” de un pueblo cada día más consciente y dispuesto a defender la posición estratégica que juega PDVSA en estos momentos.

La condena contra PDVSA obedece además a su carácter internacionalista y esto se circunscribe a el hecho de hacer negocios con un país como Irán, país que además ha demostrado amplia solidaridad con el proceso venezolano; son innumerables los acuerdos y convenios con Irán en donde el pueblo venezolano se ve beneficiado gracias a esa política de solidaridad del pueblo y el gobierno Iraní.

Además de estas razones antes esgrimidas están dos grandes misiones que están llamadas a ser la punta de lanza del gobierno revolucionario, nos referimos a la Misión Vivienda y la misión Agro Venezuela, ambas están dirigidas a combatir siglos de exclusión a que fueron condenados los pobres de este país. El tema de los alimentos por ejemplo, asunto que amenaza a la humanidad entera, forma parte de una política revolucionaria que a la vez generaría un nuevo modelo que los imperialistas no pueden tolerar…este modelo obviamente solo es posible aplicarlo en un sistema socialista; sería solo un sueño intentarlo en el capitalismo lo cual supone que para lograr el éxito de la misión Agro Venezuela se requiere de construir junto al pueblo y la masa campesina el socialismo agrario. Asimismo ocurre con la misión vivienda, dicha misión solo es posible lograr su objetivo en un modelo socialista. Construir las viviendas que el gobierno nacional se propone en el marco del capitalismo es algo irrealizable. El imperio conoce de estas misiones, sabe que la respuesta dada por el pueblo es favorable y también sabe que el gobierno revolucionario tiene como lograr el objetivo y eso atemoriza a la burguesía nacional e internacional que recurre a medidas como la de agredir de la manera burda como intentan agredir al corazón de la esperanza que representa PDVSA. Todavía nos falta reseñar los lazos de solidaridad establecidos con la hermana república de Cuba, la ALBA y las relaciones multipolares que se han estrechado en todo este tiempo y en donde se corrobora que un buen manejo de la política petrolera son muchas las cosas que se pueden lograr en pro de la liberación no solo del pueblo venezolano sino de los pueblos del mundo, de allí los nervios imperialistas y la desesperación de los halcones del pentágono quienes seguramente estarán estudiando como hacen “su ley” para colocar al petróleo como “arma de destrucción masiva”

La derecha nacional e internacional no perdona los logros que en materia social ha obtenido PDVSA, el imperialismo en medio de las ansias de saciar su voracidad recurren a su táctica de “combatir la amenaza”…la amenaza son los hechos y algo más importante, el ejemplo de que es posible un nuevo modelo por demás exitoso y que garantiza el crecimiento social, moral y económico de un pueblo.

Seguros estamos que sin socialismo es imposible lograr los objetivos de máxima felicidad social, en este sentido debemos tener claro que socialismo es planificación, organización, ejemplo de desprendimiento y trabajo colectivo, en pocas palabras, el socialismo contiene dentro de su propia naturaleza un conjunto de elementos motivados por lo espiritual que se impone sobre la dinámica perversa generada por el capitalismo en donde el eje central está en torno a la acumulación de capital y más aún la colonización de las mentes del común, con ello convierte al individuo en un ser encerrado en sus aspiraciones individuales, dejando a un lado lo colectivo. En contraposición, el modelo socialista cuenta con unas características profundamente vinculadas a la parte humanista, amorosa, amplia, democrática; esto se convierte en la principal arma del modelo socialista para combatir la mezquindad capitalista que genera exclusión, explotación y toda la perversidad propia de este sistema.

En todo este cuadro no podemos dejar a la revolución cubana, el ejemplo del pueblo cubano trasciende mucho más allá del mero análisis esquemático dentro de las teorías tradicionales. La mayor inversión del gobierno cubano ha estado centrada en la formación y la educación; la creación de conciencia que ha permitido sortear todos los ataques imperialistas, un pueblo organizado y movilizado, acicateado por el ejemplo. Solo basta comprender a El Che, ver la vida de Fidel y de los principales dirigentes de esa revolución para entender que si es posible movilizarse por valores que no solo son materiales sino producto de una gran espiritualidad y para llegar a este estadio se requiere de una profunda consciencia. La revolución venezolana es muy distinta a la cubana, aún cuando la derecha interna y externa se devanan los sesos para señalar que nos estamos pareciendo a Cuba, solo basta el manejo superficial de datos para darse cuenta que esta tesis no es otra cosa sino la manipulación burguesa con el cliché de la casería de brujas desatada por el macartismo en los años cuarenta y que la batalla ideológica burguesa activa de vez en cuando para captar incautos. No obstante, el ejemplo de Cuba es fundamentalmente de carácter moral. Cuando más de 30 mil médicos de ese país dejan la tranquilidad y seguridad de su hogar para venir e introducirse en los barrios de caracas o cualquier parte del país no se puede medir por el valor tradicional capitalista, eso ocurre porque está intrínseco un valor socialista, la solidaridad y el internacionalismo sembrado por el ejemplo de El Che Guevara. Allí está la clave y la revolución nuestra está obligada a observar detalladamente ejemplos que trasciendan lo común, es por ello que estas misiones nos dan la oportunidad de acentuar el trabajo colectivo voluntario, que es trabajo liberador, en contra del trabajo esclavizante que promueve el capitalismo .

Podemos decir que el 12 y 13 de abril de 2002 se activó un hermoso acto colectivo de desprendimiento. El pueblo venezolano fue capaz de exponer su vida para rescatar al líder, asimismo durante el paro petrolero, el pueblo se elevó como un gigante colectivo para salvar la revolución y rescatar la principal empresa del país, la más estratégica; al final coincidieron chavistas y no chavistas en una sola cosa: la derecha manipuló todas estas situaciones solo como un acto característico y propio del capitalismo basado en la mezquindad y sin embargo fue derrotado por el pueblo.

Con las misiones recientemente lanzadas nos ocurre lo mismo, el éxito de las mismas no solo está en torno a las inmensas sumas de dinero que se invertirán, el éxito depende de la forma como el pueblo asuma estas misiones. En el caso de la misión Agro Venezuela no solo se trata del financiamiento, asistencia técnica, etcétera, se trata que el campesinado organizado se proponga ejercer el poder y erradicar el latifundio, acabar con la tercerización, liberar a los pobres del campo y quitarle las cadenas que los han condenado a enriquecer a un poco de burgueses vagos y parásitos que los explotan. Entender que solo de manera unida y organizada es posible combatir prácticas tan deleznables como la reventa de insumos agrícolas, las maniobras de finqueros para seguir explotando bajo terribles condiciones a una masa de trabajadores del campo. Incluso para derrotar a los reformistas que pululan dentro de las instituciones del viejo estado burgués se requiere de la máxima unidad y organización del pueblo. Entender que forma parte de la batalla entre socialismo y capitalismo toda esta maraña de acciones que van desde los micro mecanismos de explotación y usura hasta los grandes y poderosos mecanismos que desarrolla el sistema para sostener su hegemonía. Entender que estamos enfrentados a un poderoso enemigo que es el imperio y toda la superestructura creada y alimentada por éste se activa en contra de la revolución y su profundización. Entender que hay una relación intima entre las agresiones imperialistas contra PDVSA y las aspiraciones de la burguesía criolla para evitar el éxito de las misiones en Venezuela. Se trata de comprender todas estas cosas y combatirlas a todos los niveles. Para ello es menester tener conciencia y asumir que las herramientas financieras y técnicas que nos proporciona una empresa de la magnitud de PDVSA es vista por el enemigo como una amenaza y por ello se requiere la activación de la defensa integral de todas estas iniciativas, entendiendo que para construir la sociedad socialista se necesita el triunfo de la misión vivienda, de la misión agro Venezuela, aunado a la consolidación de las misiones ya existentes y que ello requiere de un gran esfuerzo por mantener la unidad del pueblo entorno a estas iniciativas y por supuesto, también depende de la claridad de una acción del gobierno a todos sus niveles, definida hacia los objetivos estratégicos, dejando a un lado las pequeñeces que nos desunen para emprender el camino hacia el nacimiento de la nueva patria, fuertes y unidos.

Dentro de la misión Agro Venezuela se habla bastante del plan cayapa, el plan cayapa consiste en un gran esfuerzo colectivo, dicho plan solo es posible con el calor del pueblo. La manifestación de un gran número de trabajadores de PDVSA para aportar su trabajo voluntario en la misión vivienda es una muestra de lo que es capaz un pueblo cuando se unen trabajadores, campesinos, profesionales, pobladores y todo el tejido social de la nación para llevar adelante un proyecto de la magnitud del que encierra las misiones antes mencionadas, es la sociedad venezolana convencida de la necesidad de construir el socialismo la principal arma para derrotar el imperio. La producción de alimentos necesarios para la vida y la construcción de las viviendas, vitales para lograr la suprema felicidad. Lograr todo esto fuera de los parámetros del sistema capitalista es lo que tiene locos a la burguesía nacional y al imperialismo…por ello los ataques, ante ellos la respuesta del pueblo no puede ser otra que la de salir y vencer…por la vida, por la humanidad, por el socialismo… Venceremos.

latojeda@gmail.com


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Luis Alberto Toro Ojeda

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

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