Contra la hegemonía: enterramos al G3

El Grupo de los Tres (G3), formado por Colombia, México y Venezuela, fue constituido inicialmente para garantizar la estabilidad política en los países de la Cuenca del Caribe a principios de la década de los noventa. Más tarde, sus intereses se desplazaron de los temas políticos a los relacionados con la cooperación e integración económica de los tres países miembros con los países caribeños, para actuar como una especie de motor de la integración económica en la Cuenca del Caribe. Al principio, los países actuaron de manera conjunta para luego hacerlo de manera individual, respondiendo cada país a sus intereses nacionales, debilitándose en cierto grado su rol como líder del nuevo regionalismo caribeños.

En un mundo que en que se fue imponiendo la globaliza aceledadamente y en el que se crearon modelos de integración regional (ALCA, TLC), el G3 ha quedado restringida, en la práctica, a documentos formales sin correspondencia con la realidad económica, lejos de sus propósitos iniciales de su creación, presentándose más bien como una iniciativa interesante dentro de un marco regional donde confluyenron varias fuerzas y esquemas dinámicos de integración económica y cooperación política. Los países, Colombia y México lejos de representar un acuerdo de complementación, el Tratado de Libre Comercio (TLC), que negociaron está concebido con una visión neoliberal que sólo mira al interés comercial, sin que privara en él, como debe ser, la suerte de nuestros pueblos. El otro propósito, coyuntural, y tampoco alcanzado, era el de servir como un instrumento idóneo para profundizar el ingreso al mercado norteamericano representado por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Tanto Venezuela, como otros países han definido en materia de integración, un criterio de complementación, cooperación y solidaridad, más que de competencia entre nuestras naciones. Por lo que sólo con la unión los países latinoamericanos serán tomados en cuenta en los escenarios internacionales y ese propósito nunca podrá alcanzarse a través de los llamados Acuerdos de Libre Comercio, sustentados en economías con enormes desigualdades y las grandes potencias económicas y militares, cuando ya han alcanzó su nivel de "fase superior" mediante el desarrollo de un rol imperialista y ahora la hegemonia apegandose a una forma de organizar la concepción del mundo para explotación de los y entre seres humanos convirtidolos en mercancías con un valor determinado para el intercambio. En esta fase se trataba de hacer dominante a un Estado frente a otros, subordinando estos últimos a una categoría de inferiores reducidos al aporte de materias primas y de mano de obra a muy bajo costo. Enterremos al G3


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Oscar Flores

Dirigente de los Círculos Bolivarianos, comunicador alternativo, Director del periódico La Voz del Valle

 lavozdelvalle2@yahoo.es

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