26 de enero de 2026.-En el marco del Día Internacional de la Educación y el Día Mundial de la Educación Ambiental, que se celebran el 24 y 26 de enero, respectivamente, el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y el Ministerio del Poder Popular para la Educación, con la asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) consolidan un modelo educativo junto a las comunidades indígenas del municipio Gran Sabana, estado Bolívar.
A través del proyecto "Conservación y Uso Sustentable de la Diversidad Biológica de la Cuenca del Río Caroní", las organizaciones han conformado la Red de Aulas Abiertas Productivas Indígenas (RAAPI). Esta iniciativa se desarrolló con el Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) en cinco Escuelas Técnicas Agropecuarias (ETA) de los sectores 5 y 6 del municipio Gran Sabana, estado Bolívar.
La Red de Aulas Abiertas Productivas Indígenas (RAAPI) es un ecosistema de aprendizaje donde la cosmovisión del pueblo Pemón guía la toma de decisiones técnicas para la conservación de la biodiversidad.
El proyecto ha implementado la metodología de "aprender-haciendo", permitiendo que representantes del Consejo de Ancianos, líderes y lideresas comunitarias, docentes y estudiantes integren el conocimiento ancestral con técnicas modernas de manejo forestal.
Se han establecido viveros, plantaciones en arboreto y senderos fenológicos (técnica para identificar de especies nativas) como plataformas donde el saber se materializa en resultados tangibles. Bajo esta metodología, la comunidad educativa integra el aprendizaje científico al entorno natural, liderando la recuperación de la cuenca a través del registro y monitoreo geográfico de especies autóctonas.
Hasta la fecha, las Escuelas Técnicas Agropecuarias de Kavanayén, Kumarakapay, Maurak y Fe y Alegría (Manak Krü) lideran resultados tangibles como lo es el establecimiento de 4 viveros, 5 hectáreas en proceso de plantación para la restauración, producción de 60.000 plantas forestales y frutales destinadas a la recuperación de la cobertura vegetal y al fortalecimiento de la seguridad alimentaria escolar.
Al respecto, el profesor Jhon Farfán, actualmente director encargado de la ETA de Kavanayén, manifiesta que: "El proceso de formación que se ha iniciado con el Proyecto Caroní ha sido muy fructífero porque ha motivado a la comunidad estudiantil y a la comunidad en general a aprender más sobre su tierra y cómo recuperarla; nuestros bosques necesitan protección ya que ellos nos dan todo".
Un componente clave para la permanencia de estos logros es el impulso al registro de las "Unidades de Producción Escolar Territorial Aristóbulo Istúriz" (UPETAI). Este paso permitirá que las escuelas generen planes de intercambio de servicios, fortalezcan su autonomía económica y aseguren que la gestión ambiental sea productiva a largo plazo.
En correspondencia, la profesora Maibe Belisario, de la ETA Fe y Alegría (Manak Krü), comentó que "esta iniciativa nos ha impulsado y nos ha dado fuerzas para continuar con nuestros jóvenes fortaleciendo viveros y espacios de siembra; nos ha ayudado a afianzar la necesidad de volver a nuestras raíces, a trabajar la tierra, mejorar los procesos productivos y cuidar nuestra Madre Naturaleza".
Esta acción se vincula directamente con la Gran Misión Madre Tierra Venezuela, específicamente en su primer vértice de formación para la protección de la naturaleza, promoviendo una conciencia ecosocialista que nace desde el respeto a la identidad y al territorio.
Gobierno Nacional y la FAO mantienen su compromiso de proteger el patrimonio biodiverso de la Cuenca del Caroní. Asegurando que la juventud Pemón cuente con las herramientas técnicas y el respaldo institucional para continuar siendo los guardianes de su territorio, transformando la educación en el motor de una gestión ambiental sostenible, resiliente y soberana.