"El Acidito"

Los margariteños y la batalla de matasiete

Como sabemos, el 31 de julio de 1817 se libró la batalla de Matasiete (La Asunción, Isla de Margarita), entre el ejército español a las órdenes del General Pablo Morillo y el ejército venezolano comandadas por Francisco Esteban Gómez. En esta acción participaron cerca de 3.000 soldados españoles quienes estaban al mando de Pablo Morillo, mientras que las fuerzas independientes comandadas por Francisco Estaban Gómez disponían de seiscientos margariteños.

En el mismo año, 1817, Morillo había invadido la isla, por lo que éste tenía planeado ocupar la totalidad de la misma.

El ejército de Morillo se había encargado de intimidar a los patriotas. Morillo decía: "Os aseguro que será tan ejemplar el escarmiento de ésta isla, que no quedará uno solo que no sufra el castigo de sus crímenes, ni que conserve la memoria de los hechos sangrientos y terribles que sufrirán ellos y sus familias"; tratando de atemorizar a los patriotas margariteños. Sin demora el comandante republicano de la isla, Francisco Esteban Gómez le contesta al invasor español: "La sangre que se ha derramado y que se derramará, emana del íntimo impulso que tiene todo hombre al defenderse de su enemigo y del implacable odio que profesan los margariteños a sus opresores; del entusiasmo que a todos nos anima para sepultarnos entre las ruinas de nuestro país con cuantos objetos poseemos, antes que dejar a la posteridad el confuso lunar de la humillación y vasallaje en el brillante cuadro de nuestras victorias".

Ese 31 de julio, se movilizó Morillo teniendo como objetivo ocupar la altura de Matasiete al noroeste de La Asunción. Gómez se adelanta y coloca en la parte baja de la colina a sus efectivos, que contaban con el apoyo voluntario de mujeres, niños y ancianos, en su mayoría, armados solamente de piedras.

A las 8:30 de la mañana se inicia la batalla. Después de más de siete horas de lucha; el jefe realista con más de seiscientas bajas decide replegarse. El triunfo de los margariteños fue contundente. Los colonialistas se retiraron humillados.

Comentan que también la fe salvó a los revolucionarios. La tradición popular dice que durante la batalla una mujer atendía a los heridos, y no era otra que la virgencita del Valle, por ello nuestro pueblo es su gran devoto y defensor.

La fe y la moral de los patriotas definieron el combate. Ya decía Bolívar que: "… en el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política".

Esa fuerza de superioridad moral es la que ha llevado a los venezolanos a salir adelante. Si analizamos las palabras de Bolívar, podemos apreciar, como los revolucionarios nos hemos impuesto, en buena lid, en todos los procesos electorales; porque nuestra gente está consciente que volver a la derecha sería un atraso, además, se ve reflejado en los propios sectores opositores, que entre ellos admiten que volver a las antiguas políticas terminaría por destruir al país; por eso, mediante el diálogo han ido buscando las vías democráticas que garanticen una mejor calidad de vida para los venezolanos.

En el entorno de esas palabras del Libertador, también quiero traer a colación lo acontecido recientemente en nuestro País hermano, Colombia; a propósito de los resultados de la primera vuelta electoral presidencial, yo escribí un artículo que titulé: "En política 52% no es necesariamente mayor que 40%"; esto en el sentido de que Petro sacó un 40% de los votos y los dos candidatos de la derecha sumaron 52%; allí realicé un análisis, del por qué ganaría Petro, como efectivamente sucedió; como bien lo decía Bolívar, "… en el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política".

En relación al diálogo nacional, desde Nueva Esparta, queremos anticiparnos a algo que está manejando la oposición en la isla, en relación a que plantean tomar la sede de la UBV como estructura comercial, en torno a la reciente aprobada Ley de Zonas Económicas Especiales; solo les pedimos que se metan con el santo, pero no con la limosna; nuestra sede de la UBV Nueva Esparta, fue concebida por el Presidente eterno, Hugo Chávez Frías, como nuestro mayor centro de formación y divulgación académica, y debemos protegerlo como un monumento.

A propósito, de la Ley de Zonas Económicas Especiales, también hacemos un llamado a que antes de dar una apertura comercial amplia, en Nueva Esparta, se proteja e incentive nuestra producción agropecuaria, garantizando, en lo posible, que podamos autoabastecernos en gran parte, de los rubros alimenticios y contribuir al enriquecimiento de nuestro pueblo desde los más bajos estratos sociales, para que todos puedan acceder a los productos de primera necesidad con los beneficios derivados de su trabajo en el campo y en el mar, en caso de nuestros pescadores.

¡Que viva matasiete; que vivan nuestros guerreros margariteños!.



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Reinaldo Silva


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