El pasticho de Manuel Ferreira, alcalde de Urbaneja

En noviembre del año pasado se llevaron detenidos a tres altos funcionarios de la alcaldía de Lechería, en el municipio Urbaneja del estado Anzoátegui. El alcalde Manuel Ferreira movió cielo y tierra con maletines llenos de documentos para lograr la libertad de sus empleados supuestamente involucrados en irregularidades en el otorgamiento de una patente de industria y comercio, le costaron 72 horas de diligencias, pero al fin los liberó. Con ese episodio terminó el año en esa locación turística. En el 2021, cambian a la presidenta de la comisión de ejidos, comenzando una práctica no acorde con los principios administrativos, expropiando terrenos sin pasar por cámara, mucho menos cambiando la utilidad, vendiendolos directamente. Ferreira proyecta la idea de no saber nada sobre la situación, preocupándose más por aparentar un trabajo con la directora de Gestión Social. En su desesperación por la falta de liderazgo, el alcalde utiliza estrategias temerosas al tratar de incorporar bajo sus órdenes a quien pretenda enfrentarlo.

Es así como el asesor legal de la compañía responsable del aseo urbano, luego de criticar a esta empresa, pacta con Ferreira al amenazar con lanzarse en calidad de candidato a la alcaldía de Lechería. Logrando mediante el nerviosismo del burgomaestre la contratación de sus servicio profesionales. Convirtiéndose en aliado de los excesivos cobros por el servicio. Olvida sus orígenes en Guamachito, pretendiendo convencer a la gente mediante una entrevista televisiva que ese aumento es el equivalente a la subida proporcional del costo de dos paquetes de harina de maíz. Imposible justificar que en el Casco Central, personas que pagaban 600 mil bolívares, hoy tengan que cancelar 8 millones de bolívares, y en los condominios es peor, de 60 pasaron a 600 dólares mensuales, por favor.

De ese tipo de gente se rodea Manuel Ferreira, en ese pasticho en que se ha convertido la alcaldía de Lechería. Este abogado asesor jurídico, de ser militante copeyano pasó a ser miembro del CES adeco a cambio de un cargo en la alcaldía de Barcelona, cayendo luego en los brazos de Claudio Fermín. Realizó una pasantía en el chavismo en donde se convirtió en constructor de propiedad horizontal, regresando a Copei por unos meses, y como no le permitieron que manejara la lista de diputados se marchó a Unión y Progreso de Eduardo Fernández, encabezando lista de diputados para siempre salir derrotado.

La desesperación de Manuel Ferreira, lo lleva a perder las perspectivas, sabe que no puede repetir. Entonces anda buscando como loco una imposición por Caracas, ya se disgustó con los copeyanos oficialistas que le consiguieron la tarjeta anteriormente, y ahora lo ven abrazado con el gobernador en un supuesto pacto que realizarán Primero Justicia y Acción Democratiza, manejado directamente desde Caracas siendo Ferreira el abanderado por esa unidad, basta saber que piensan en ese sentido los adecos de Lechería, especialmente que piensa la comunidad morreña de esa reelección conjuntamente con los concejales encargados de colocarles los condimentos a ese pasticho, pues, ambos le dieron la espalda a los vecinos.



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Claudio Schiveci

Exdirigente juvenil en el Liceo Cajigal de Barcelona, Cofundador de la revista Horizonte, redactor de la revista cultural Candilejas. Columnista en los diarios El Metropolitano, La Nueva Prensa de Oriente y Diario Impacto en Anzoátegui.

 claudioschiveci@gmail.com

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