Agradecimiento a todo el personal del hospital centinela Dr. José María Carabaño Tosta, de Maracay

El día 03 de noviembre del año en curso, en horas de la tarde, mi octogenaria madre, por presentar complicaciones de base, ingresó a este centro asistencial, dependiente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss). Durante su estancia en el referido nosocomio, mi anciana progenitora recibió los cuidados que ameritan este tipo de patología, a pesar de ciertas limitaciones de recursos logísticos e insumos de esa naturaleza. Sin embargo, eso no opacó en ningún momento la dedicación, vocación, voluntariedad, iniciativa; entre otros, de todo el personal médico, paramédico, administrativo y obrero; señoras y señores de la Milicia Nacional Bolivariana, quienes en un constante empeño, pusieron su granito de arena para la atención de la paciente geriátrica. Todas estas actitudes sumaron un valor agregado, cuando las cosas se realizan con entrega y esmero.

Aun cuando las cosas no salen muchas veces como uno quisiera, no hay que subestimar el ánimo presente de los trabajadores y trabajadoras del área de salud que cumplen sus faenas sigilosamente, como hormiguitas que van y vienen con su carga laboral, construyendo su hábitat. En esta sintonía, se evidenció la atención de todos y todas, que bien vale nombrarlos como héroes que se destacaron para con los cuidados de mi madre: Doctora Neirymar Esqueda, con mucha afectividad, cumpliendo cabalmente con el juramento hipocrático que una vez prometió; y a todos los médicos que no cabrían nombrarlos aquí, que con su juventud entusiasta, colocaron sus conocimientos científicos en aras de contribuir con la salud de la población. Actitudes como estas, fortalecen nuestro espíritu de continuar contribuyendo con nuestra hermosa Nación; tierra que nos vio nacer.

Desde mi óptica, esto me da razón suficiente para decir que hay que estar en el sitio de los eventos, para percatarse de la animosidad de todas aquellas almas que prestan sus servicios en los centros asistenciales, con mayor énfasis, en los que les ha correspondido desempeñarse en estos centros hospitales pilotos-centinelas para hacer frente a esta pandemia. Qué hay detalles de forma; sí los hay; no obstante, son corregibles en el tiempo. La anomia ética de unos no puede ennegrecer el cumplimiento de la misión. No soy quién, para estar censurando la actuación de estos operadores de salud, cuando por algún motivo pueda presentarse un yerro. ¡Cómo se ven todas las mañanas!, a los trabajadores y trabajadoras, entrar y salir para cumplir con su faena, como soldado en trinchera, para extender la salud de los pacientes. Enfermos que muchas veces entran sin esperanzas; y son recuperados.

Ya para despedirme, no me queda más que sentir una profunda gratitud por los servicios prestados hacia mi añeja madre; y desearle a todo ese equipo médico-asistencial que continúen con esa dedicación para todos los pacientes afectados por la presencia del fatal virus; en especial, a todos aquéllos con fallas multiorgánicas. En esta gran contienda de gérmenes contra hombre, mi progenitora fue dada de alta el 25 de Noviembre del año en curso. Las críticas constructivas nunca dejan de aparecer en cualquier escenario. Sin embargo este no es el propósito de mis argumentos, podría ser tema de otro día. Siempre hay voces agoreras que navegan en el descrédito. Como reza un aforismo por ahí: "Cada quien cuenta su experiencia como le haya ido en la fiesta". No me lo contaron, lo viví. En mayúsculas ¡Gracias a todo el personal del hospital Dr. José María Carabaño Tosta.

¡Muchas gracias por su atención! La presencia del Coronavirus no es un evento lúdico.


 





























 



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José García

abogado. Coronel Retirado.

 jjosegarcia5@gmail.com

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