La planicie dispersa o difusa

Cumaná: la fase de “transformación” del Ensanche en las décadas 71-90

  • En este trabajo se busca definir la naturaleza del Ensanche como proceso dominante en la construcción de la ciudad a mediados de la década de los años setenta, así como las razones que indujeron a su abandono y propiciaron la implantación de otras formas de ocupación del territorio que se trataron de enmarcar dentro de los principios de los Planes Reguladores.

En Cumaná, simultáneamente con la fase de "construcción" del Ensanche, https://www.aporrea.org/regionales/a294131.html, se produce el proceso de "transformación" que responden, según Terán [1], a un "proceso de formación de la ciudad diversificado en su origen económico y en su forma de producción". Cuando estos procesos llegan a ser cuantitativamente mayores que los propios del ensanche se produce el agotamiento del modelo y se abre el camino al "planeamiento urbano en su sentido moderno".

La introducción del planeamiento moderno en Cumaná es consecuencia de la adopción de políticas nacionales en materia de urbanismo, aun cuando existe una correspondencia temporal entre ese hecho y el agotamiento del modelo del Ensanche del Parcelamiento Miranda (1968), que se gestó al imponerse una modalidad de construcción basada en la "urbanización" como pieza autónoma que se disocia del Ensanche del año de 1945, https://www.aporrea.org/regionales/a294699.html.

EL PROYECTO DE LA GRAN VENEZUELA

El subperíodo 1971-1990, se produce durante el primer gobierno de Rafael Caldera (1969-1974), con la Venezuela esnobista de los 70 creció sin prestar mayor atención a los circuitos peatonales y de transporte público y desconoció así la esencial necesidad de vida pública en plazas, calles y aceras ocasionando las nefastas condiciones ambientales y de movilidad. Los grandes proyectos industriales de la Gran Venezuela con el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-1979).

Su deshecha infraestructura delató no solo su condición de metrópoli del Tercer Mundo, sino también el colapso de un Estado Rentista y del Bipartidismo Político que se había cimentado al establecimiento del Puntofijismo de los gobiernos de Luis Herrera Campíns (1979-1984) y de Jaime Lussinchi, (1984-1989).

La otrora Venezuela modernista y saudita era, para fines de aquellos ochenta heredera del Viernes Negro, una urbe de contrastes socioespaciales y modernidad obsolescente, la hasta entonces pacífica dualidad cambió después del Caracazo de 1989, cuando buena parte de la población de los cerros marginales bajaron a tomar la ciudad consolidada, después de las austeras medidas promulgadas por el gobierno neoliberal del segundo CAP (1989-1993).

Durante los años setenta se caracterizó por una planificación adaptada a la nueva realidad urbana del pais, abordada desde los objetivos de los planes generales y las normas urbanísticas, para estimular la inversión privada. La acción urbanística se orientó a la "transformación" del Ensanche y la introducción de la planificación urbana con el primer Plano Regulador de Cumaná (1975), mediante el cual se quería reforzar la unidad urbana a través de un esquema de vialidad estructurante.

Estos estudios de vialidad demostraban la necesidad de una vía que permitiese interconectar el sistema nacional de vialidad y la importancia funcional de la mancha urbana, que en ese entonces actuaba como una ciudad central que concentraba los servicios y fuentes de trabajo.

Este esquema vial dió forma a la ciudad futura, acompañado por una zonificación donde se planteó la vocación industrial de la ciudad, la mudanza del aeropuerto San Luis (1942) y la consolidación de un "área educativa", germen de la localización del Núcleo de Sucre de la Universidad de Oriente.

Sin embargo, se obvió el problema de la emergente ciudad precaria estableciendo como áreas verdes y parques, todas las zonas no aptas para procesos racionales de urbanización, bordeando toda la ciudad por una franja continua de parques nacionales y zonas protectoras.

De tal manera, que se impuso un modo de "transformación" de la ciudad basado en la vialidad estructurante y en el desarrollo de conjuntos habitacionales autónomos, tanto públicos como privados, lo que generó una morfología basada en la agregación o yuxtaposición de tramas derivadas de la urbanización o invasión de áreas verdes productivas.

Justamente, mientras que el Ensanche se centró en la generación de lotes urbanos, los Planes Reguladores dieron prioridad a los problemas de estructura urbana, pero dejando sin consideración las tramas específicas que generaron las planicies urbanas.

Las perspectivas de colonización territorial que ofrecían el concepto de ciudad antes señalado, incrementando el valor de uso de tierras vírgenes hasta entonces, junto con una grave crisis económica y un pronunciado incremento en la inmigración rural, propició que se produjeran extensos procesos de invasión generando una desordenada ocupación del territorio. El organismo municipal, se sumó a este proceso de "colonización dispersa" y empezaron a posicionarse sobre las zonas de Ensanche de producción agrícola.

EL APORTE NACIONAL CONTINUÓ DESCENDIENDO

A pesar del moderado incremento en la cuantía de la población del Estado Sucre en los censos de 1950-1961 y 1971-1981, el examen de la data reportó un aumento de 242.227 habitantes en 20 años, unos 12.111 por año, este porcentaje de población que el Estado Sucre aportó al total nacional continuó descendiendo.

El crecimiento demográfico experimentado por Cumaná, reflejó ritmos de crecimiento superiores al Estado hasta 1981, cuando presentó tasas geométricas de crecimiento menores a éste. Así en el año de 1990, Cumaná crece a una tasa de 2,57%, mientras el Estado lo hace a un 2,40%.

La estructura etaria de la población de la ciudad de Cumaná muestra una proporción del grupo entre 40 y 65 años (15,1%), seguido por el grupo de 0-4 años (14,2%). Al analizar la estructura por grandes grupos de edad (0-14, 15-65 y mayor de 65 años), el grupo entre 15 y 65 años, contentivo del grupo de la fuerza de trabajo, absorbe un 55,9% de la poblacion total de la ciudad.

En cuanto a la distribución de la población por sexos, cabe destacar una mayor proporción de mujeres que de hombres (51,0% y 49,0%, respectivamente). Una explicación a esta situación vendría dada por la alta emigracion masculina desde Cumaná hacia el resto del pais.

En el periodo 1981-1990, la población de 15 años y más (o en edad de trabajar) se incrementó en un 23,75%, para alcanzar 144.923 habitantes. La población activa evidencia igualmente, tanto en términos absolutos como porcentuales, de un 44,89% a un 46,80% mientras que disminuye la proporción de la población inactiva.

Por otra parte, la población activa ocupada se incrementa en términos relativos en un 44,85%, alcanzando un total de 57.926 empleos en 1990; sin embargo, el crecimiento de la población desocupada ha sido aun mayor (con un incremento del 63,58%), absorbiendo el 6,83% de la fuerza de trabajo para 1990.

En cuanto a la distribución de la población ocupada según sectores económicos y ramas de actividad, el sector terciario para 1990 absorbió el 67,7% del total de empleos. Asimismo, en las ramas de actividad destaca la de servicio (38,8%), seguida por el comercio (18,3%) y la industria manufacturera.

LA FASE DE "TRANSFORMACIÓN" DEL ENSANCHE

El plan de "transformación" del Ensanche de Cumaná, constituye hoy una de las áreas más dinámicas de la ciudad y su estudio nos permite apreciar un momento singular en la historia urbana cuando existió la capacidad y la voluntad del gobierno nacional para imponer sobre el territorio un ordenamiento en el crecimiento de la ciudad, dando por resultado una superficie cercana a las 6.740 hectáreas donde no existía continuidad urbana a través de la trama y el tejido.

Este mecanismo de producción de la ciudad no logró imponerse sobre las preexistencias rurales, que por el contrario pasaron a ser dominantes una vez que se abandonó el modelo, imponiéndose desde entonces el urbanismo de charas y trochas producto de la agregación de desarrollos puntuales vinculados a través de un deficiente sistema vial.

Sin embargo, los Planes Reguladores abordaron una realidad urbana mucho más compleja dentro de un ambiente cultural y económico donde prevaleció la planificación normativa. El punto máximo en esta tendencia lo constituyeron los estudios de flujos, que propiciaron esquemas ideales de circulación en la forma de mallas jerarquizadas.

El principal problema de estos Planes Reguladores radicó en que no generaron tierra urbana de forma directa, al no contemplar el diseño de las tramas en las que se apoya la actividad residencial. Esta situación se agravó por cuanto el plan no contó con el apoyo financiero necesario para construir las mallas requeridas para el cumplimiento de sus objetivos; ni los instrumentos de gestión que permitiesen superar las preexistencias rurales, que pasaron a ser dominantes en la definición de un urbanismo de charas y trochas.

Hasta medianos de los años setenta la acción urbanística se orientó a la fase de "transformación" del Ensanche y, al mismo tiempo, a la introducción de la planificación urbana con el primer Plano Regulador de Cumaná, el Plan de Desarrollo Urbano (PDU 1975), mediante el cual se quería reforzar la unidad urbana a través de un esquema de vialidad estructurante.

Así se completó la "urbanización" del Ensanche, incluyendo los intersticios entre los desarrollos independientes, lográndose la integración y continuidad de sus diferentes tramas. Se introducen nuevas tipologías residenciales con la construcción de viviendas multifamiliares, en edificios de poca altura, así como en las primeras torres de apartamentos, al mismo tiempo, que se construyen los primeros centros comerciales.

En los procesos de "transformación" de Cumaná, como forma representativa de los inicios de la ciudad moderna, dió lugar a formas de la ciudad que se intentaron encuadrar dentro de los nuevos supuestos teóricos de los "planes funcionalistas". El aporte más trascendente fue buscar la naturaleza del Ensanche (1945), dando lugar a instrumentos de gestión y la diversificación morfológica del uso del suelo, que fijarían las pautas de los procesos de ordenación del crecimiento urbano.

Durante el subperíodo 1971-1990 las políticas públicas en materia de vivienda y urbanismo iniciaron un cambio de orientación de gran impacto para el futuro de la ciudad. A finales de los ochenta se puede considerar concluida la "urbanización" del Ensanche; diez años después se inicia un intenso proceso de "transformación" donde el gran tamaño de las parcelas originales favoreció la sustitución tipológica por torres de viviendas multifamiliares en propiedad horizontal.

Es así como en Cumaná, conjuntamente a la formación de un sector social privilegiado, más o menos heterogéneo y a un proletariado emergente, que colma rápidamente la oferta laboral, aparece un sector social netamente urbano y en rápida expansión, que excluido del mercado de trabajo se consagra a rellenar los espacios remanentes de la economía formal.

Este sector, identificado como población marginal, fue objeto de una evidente exclusión social y de una segregación en el espacio urbano. Estos grupos sociales representan la diversidad cultural y económica que interviene en el proceso de transformación de la ciudad, asociándose a diferentes formas de producción del hábitat.

Durante esos años los grupos medios y altos vieron satisfechas sus expectativas y necesidades a través del ensanche, con fenómenos internos de segregación espacial que produjo áreas específicas para la alta burguesía emergente.

Por su parte los grupos sociales que ven sus opciones limitadas ante la carencia de recursos y su exclusión de la oferta pública, lo que propició las invasiones de tierras y la creación de la ciudad informal o precaria, ubicado en la zona de mediano nivel de materialidad y la zona dispersa o difusa, en forma limitada al comienzo hasta convertirse actualmente en la forma dominante de construcción de la ciudad. Estos grupos medio bajos definieron la corona de barrios en torno a la ciudad primigenia o ciudad histórica y compacta.

Esta forma de producción del entorno se fundamentó en la ocupación legal de tierras públicas o privadas a partir de un urbanismo de agregación a lo largo de caminos y trochas, definiendo tramas irregulares con viviendas tradicionales que posteriormente adoptan diversas variantes reducidas en parcelas pequeñas, responsables de la construcción del "hábitat tradicional-popular".

LA INCIPIENTE METROPOLIZACIÓN O EN VÍAS DE SERLO

El primer Plano Regulador de Cumaná, y para ser exactos, el Plan de Desarrollo Urbano (PDU-1975), fue lo que fue, pues hubo un plan moderno incompleto en el que las distintas planicies comenzaron a emerger distancias la una de las otras.

Estos planos fueron cobijadas por edificios, hay que decirlo, difícilmente tal vastedad podía ser dominada y "urbanizada" sin la complicidad de la ciudad de los bordes costeros. Construida en la periferia urbana, en un momento, insertada de lleno en el centro de la incipiente "metropolización" cumanesa, donde la ciudad no quiso ser ya un simple cómplice expectante, sino protagonista principal.

La ciudad reclamó su apropiación; representó para Cumaná una oportunidad única de transformación urbana, un mecanismo de producción de ciudad, para crear una nueva centralidad para el nuevo siglo XX: Cumaná, como toda ciudad contemporánea, era una ciudad única y múltiple a la vez.

Era única pues poseía una cierta identidad, un cierto paisaje urbano y humano que, aunque multicultural y diverso, se entendió como singular y aun amalgamado por una historia y una sensación de unidad, aunque dinámica y poco compacta. Ese carácter diversificado, se pudo asumir como cuatro planicies (Figura 1):

  • La primera, la planicie histórica y compacta; la segunda, la planicie densa o consolidad, pasando por la tercera, la planicie de mediano nivel de materialidad y la cuarta, la planicie dispersa o difusa, que tanto en su vertiente informal, lo mismo que en su parte consolidada se estructuró sobre una forma espacial general difusa y poco compacta.

El mecanismo de producción de la incipiente metropolización o en vías de serlo, en el subperíodo 1.971-1.990, fue la ciudad dispersa o difusa; es decir, la ciudad que va desde la ciudad de mediana materialidad hasta lo que se reconocía como propiamente la periferia y que está conectada con el límite sur-este de la ciudad y por consiguiente la amplia zona verde productiva flanqueó a Cumaná completamente en esa fachada.

El paisaje dominante en esta área de la ciudad nos permitió ver grandes extensiones territoriales, que fueron la gran reserva de tierra urbanizable que poseería Cumaná, adosadas a una superficie de 2.500 hectáreas de zonas agrícolas productivas del Sistema de Riego de Cumaná (SRC-1945), que por norma no debió ser urbanizadas, menos asediadas por la actividad humana.

LA PLANICIE DISPERSA O DIFUSA

La planicie dispersa o difusa constituyó una zona de transición limitado por los piedemonte del Turimiquire y del Cerro Caigüire, los humedales de Punta Delgada (147 hectáreas) y un amplio "cinturón verde productivo", que según los lineamientos fundamentales establecidos en el Plan de Desarrollo Urbano (PDU-1975), planteaba la creación de la Zona Protectora que flanqueara a Cumaná con el objeto primordial de frenar la expansión anárquica de la ciudad y actuar como agente regulador del clima y el medio ambiente en beneficio de la calidad de vida urbana. Además, de la creación de alternativas de recreación para los habitantes de la ciudad de Cumaná, como los usos agrícolas u otros usos complementarios y compatibles con el ambiente natural de la zona.

Siguiendo al Plan de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Cumaná (PDU-1975), Cumaná ya no es un conjunto de planicies, sino "una agregación de fragmentos aislados" o un conjunto de ciudades dentro de la ciudad y el resultado del incipiente proceso de "metropolización" o en vías de serlo aplicado a Cumaná, donde la forma de la ciudad primitiva aparece ahora disuelta como una mancha de tinta con múltiples salpicaduras en el territorio, en un movimiento de expansión generalizado producto de procesos de la auto-organización (el Ensanche-1945) y de la planificación (PDU-1975).

Esa nueva periferia presentaba una ocupación discontinua, dispersa o difusa, con construcciones relativamente recientes y población de bajos recursos con numerosas carencias en términos de equipamiento e infraestructura de servicios. En ella se ubicó algunos equipamientos urbanos pocos relacionados con el lugar de su inserción, la Autopista Antonio José de Sucre, el Aeropuerto Antonio José de Sucre (1982), la zona industrial ZOICA, y el Parque Cementerio Cumaná (1985), que a pesar de su ubicación, no tanto sirvieron a la periferia sino a la población ubicada en el centro.

A pesar de que se dispusieron normas y estrategias urbanísticas para contener y definir los límites de la ciudad, por lo cual se puede concluir que en esas condiciones del mercado inmobiliario, la realidad es contraria: una fuerte expansión conformó la tendencia "espontánea" del sistema inmobiliario, por lo que el planteamiento de "contención" fue un objetivo alternativo y crítico.

BIBLIOGRAFÍA

[1] TERÁN, F. (1982) Planeamiento urbano en la España contemporánea (1900/1980). Alianza Universidad, SA Madrid.

[2] ALMANDOZ, A. (1977). Urbanismo europeo en Caracas (1870-1940). EOUINOCIO, Ediciones de la Universidad Simón Bolívar, Caracas.

[3] MORRIS, A.E.J. (1984). Historia de la forma urbana. Editorial Gustavo Gili S.A, Barcelona.

[4] SÁNCHEZ PARDO J.C.; (2013). "Basis for a geo-historical analysis of the traditional rural settlement in Galicia."; Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles; vol. 62.

[5] PÉREZ QUIJADA, Freddy (2014). Cero ingenuidad, los números hablan. Cumaná-Venezuela. Editoriales Radoca C.A.

[6] INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA (INE). Censo general de población. República de Venezuela.

(1950). VIII Censo de población.

(1961). IX Censo de población.

(1971). X Censo de población.

(1981). XI Censo de población.

(2011). XIV Censo de población.

[7] UEDA-Sucre (1967). Trabajo de Investigación. [Consultado: lunes, 02 de octubre 2018].

[8] YÉGRES MORALES, C. (2014). Cuestionario de historia oral. Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Oriente. Entrevistador: Lcdo. Rafael Figueroa. Disponible: [Consultado: jueves, 26 de septiembre 2018].

ANEXOS:

FIGURA 1. LA FASE DE "TRANSFORMACIÓN" DEL ENSANCHE. EL SUBPERÍODO 1971-1990. LAS PLANICIES NORTE Y OESTE Incipiente metropolización



Marín Lista, S. E. (2015). La fase de "transformación" del ensanche. El subperíodo 1971-1990. [Montaje gráfico de reconstrucción hipotética sobre el Plano de Ordenamiento Urbano de la ciudad de Cumaná del año de 1992].



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Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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