Gobierno alternativo venezolano en construcción a través del Poder Popular

En tiempos de cambios y huracanes políticos a lo largo de la madre tierra, hoy el mundo atraviesa grandes desafíos de insoslayable observancia en estos espacios para el debate y la discusión, y es que lo que ocurre en el medio oriente con nuestros hermanos árabes en ucrania y en los pueblos de africa. debe hacernos entender que la tarea de enfrentar a los centros de poder mundial representados en los imperios, requiere la aceleración de los esfuerzos en hacer conciencia colectiva en nuestros pueblos sobre la necesidad de que la integración y la unidad de este continente amerindio es impostergable con un una nueva visión estratégica, desde los pueblos, desde los movimientos sociales y políticos que sean capaces de trastocar las realidades con sus luchas, con sus propuestas e insurjan como alternativas de gobernabilidad en sus respectivos territorios nacionales para que la unidad de nuestra América se concrete y los pueblos oprimidos del mundo tengan un referente que les permita fortalecer sus acciones y mantener la esperanza de que otro mundo es posible solo si cambian los sistemas, cuestión vital para la supervivencia de la especie humana en el planeta.

En este esfuerzo, de proponer y aportar en las luchas se encuentra la República Bolivariana de Venezuela con su proceso de cambios y transformaciones profundas que tiene como ápice estratégico la transformación del actual Estado a través de nuevas prácticas de gobernabilidad, incorporando la participación protagónica de la gente como principio jurídico y valor superior de la nación, y es que desde Venezuela afirmamos que solo el pueblo será capaz de salvar al pueblo, esto posee características innovadoras que en 15 años han logrado avances significativos en el mejoramiento de la calidad de vida de la población gracias a la voluntad política y conciente del pueblo que asumió el agotamiento del modelo neoliberal en 1989 impuesto por el imperio norteamericano y se rebeló para construir su propio camino.

Evidentemente no ha sido fácil, estos caminos son los más difíciles, trabajar realmente por el pueblo ha traído sus consecuencias y aun así se debe afirmar que establecer la democracia participativa y protagónica de la gente es lo que hace posible el cambio en las estructuras, en los procesos y en las formas de hacer las cosas por parte del Gobierno y del propio Estado.

Luego de 15 años de esfuerzos titánicos por elevar la conciencia popular sobre su poder creador, a través del Plan Simón Bolívar 2007-2013 Primer Plan Socialista como plan nacional de desarrollo propuesto e impulsado por el Presidente Hugo Chávez se prevé el salto cualitativo del Estado actual al Estado Comunal propuesto en las recientes leyes orgánicas que nuestro parlamento ha aprobado, derivado todo esto de la praxis de 9 años construyendo el poder popular directo en las comunidades a través de las organizaciones comunitarias que el pueblo ha hecho suyo como forma novedosa de autogobierno comunales que son los consejos comunales, estos son el germen de ese nuevo estado en construcción y que ha permitido elevar el nivel organizativo de la gente hasta el punto de que en este momento estas expresiones de protagonismo sociopolítico van a trascender a las llamadas COMUNAS SOCIALISTAS, esto ha sido con el apoyo de nuestro Gobierno Bolivariano Nacional que cree e impulsa de manera decidida estas nuevas formas de organización ya que es necesario la transformación del estado clásico y solo se podrá lograr incorporando la gente en todos los ámbitos de vida, y por eso es que estos momentos los ha llamado la Revolución Bolivariana como de revisión, de rectificación y reimpulso revolucionario, porque nos dimos cuenta que la transferencia de poder es la vía expedita para que el pueblo soluciones sus ingentes problemas al tiempo de que asume en la praxis la ideología de la liberación y la emancipación.

Sin embargo, esto no es fácil, porque el esquema del estructuralismo del viejo estado que no ha terminado de morir y conspira permanentemente a través de la burocracia y la ineficiencia, frente a esto el pueblo ha asumido su rol histórico de permear incluso la institucionalidad establecida para transformarla desde adentro, y mucho queda por hacer.

En cuanto al tema del estado, lo tenemos establecido como un Estado Democrático y Social, de Derecho y de Justicia, y el proceso revolucionario ha acelerado el desmontaje del estado burgués clásico a través de formas de gobernabilidad alternativas como la transferencia de poder directo a las comunidades precisamente haciendo letra viva el hecho de que el estado debe intervenir de manera preponderante en la vida social del pueblo atendiendo con mayor énfasis a los más necesitados, haciendo que el poder de los fuertes sea limitado, por tanto un estado con mayor responsabilidad social y con el deber de garantizar que los derechos humanos fundamentales se materialicen haciendo más equitativa e igualitaria a la sociedad, ese es el reto y el desafío de los gobiernos alternativos que hoy emergen al calor del pueblo latinoamericano.

Pero este nuevo estado no solo se queda en la intervención social sino que trasciende sus potestades para obligar a los órganos que componen su estructura que sus acciones tiendan preferiblemente a la justicia y este carácter es el que distingue la nueva concepción del estado venezolano, la búsqueda de la justicia aun a costa de lo establecido en el formalismo de las normas, vemos pues, que este aporte jurídico en novedoso frente a la vorágine capitalista, y constituye el intento de transformar el asunto gubernativo en algo popular con participación directa de la gente en los asuntos que le son inherentes y eso se estableció se hizo ley desde la Constitución Bolivariana. Por ello es que decimos que nuestra Constitución es la brújula madre para transitar el camino del cambio hacia ese nuevo estado comunal que va naciendo desde las prácticas de gobierno popular.

Pero para poner en relieve las nuevas formas de gobernabilidad, necesario es explicar lo que entendemos por poder popular, como entendemos desde Venezuela, lo que ha venido tomando forma de gobierno alternativo, a fin de elucidar ese proceso de permeo del pueblo en las estructuras constituidas, es decir, las comunidades organizadas se presentan como la forma de gobierno alternativo que junto al Gobierno constituido darán nacimiento a esa nueva forma de estado comunal que echará las bases de nuestro socialismo bolivariano; por tanto el poder popular ha devenido en el ejercicio pleno de la soberanía por parte del pueblo en lo político, económico, social, cultural, ambiental, internacional y en todo ámbito del desenvolvimiento y desarrollo de la sociedad, a través de sus diversas y disímiles formas de organización, hoy lo configura concretamente los Consejos Comunales, las Salas de Batalla Social y las Comunas en Construcción.

Así pues, el poder popular no es una cosa etérea, todos los días se mueve, trabaja, propone, ejecuta, controla todo lo referente a la vida pública, sea comunitaria, o de gestión pública institucional, también tiene finalidades y principios que hacen posible que el poder popular sea realmente pertinente y coherente con las exigencias de la sociedad, en este sentido, la construcción es dialéctica materialista pero también axiológica de corte profundamente humanista precisamente para garantizar la vida y el bienestar social del pueblo, mediante la creación de mecanismos para su desarrollo social y espiritual, procurando la igualdad de condiciones para que todos y todas desarrollen libremente su personalidad, dirijan su destino, disfruten los derechos humanos y alcancen la suprema felicidad social, eliminando de esta manera todas las formas de discriminación permitiendo que el pueblo se eleve de la subsistencia a la vivencia, buena vivencia, ese es el reto y estamos avanzando.

En cuanto a los principios que rigen esta construcción del poder popular, se debe mencionar la doctrina estadista y prosocialista del Libertador Simón Bolívar, por que el creyó que en el pueblo debía residir completamente la soberanía despueblo y de allí viene esta idea, y también se funda en los valores de la democracia protagónica, interés colectivo, equidad, justicia, igualdad social y de género, complementariedad, diversidad cultural, defensa de los derechos humanos, corresponsabilidad, cogestión, autogestión, cooperación, solidaridad, transparencia, honestidad, eficacia, eficiencia, efectividad, universalidad, responsabilidad, deber social, rendición de cuentas, control social, libre debate de ideas, voluntariedad, sustentabilidad, defensa y protección ambiental, garantía de los derechos de la mujer, de los niños y adolescentes y de toda persona en situación de vulnerabilidad defensa de la integridad territorial y de la soberanía nacional; parece esto increíble pero es así, esto pasa en Venezuela, un pueblo que se transforma con estos principios y acciona en función de cambiar el sistema político radicalmente y por ello es que se debe afirmar que la ética que fundamenta nuestro proceso es de avanzada realmente, con sus bemoles y errores pero podemos decir que se cumple el proceso dialéctico de crear y recrear permanentemente nuestra vida con un gobierno alternativo nacional que lo impulsa y ese es el mayor de los logros a lo largo de estos últimos 25 años de lucha.

Respecto a un principio bien importante que determina esta nueva forma de gobernabilidad se encuentra el de la corresponsabilidad que significa la responsabilidad compartida entre los ciudadanos y ciudadanas y las instituciones del Estado en proceso de formación, ejecución, control y evaluación de la gestión social, comunitaria y comunal para el bienestar de la sociedad, aparte de esto, la corresponsabilidad implica la tríada Sociedad, Estado y Familia establecida en la Constitución Nacional también.

En este sentido la institucionalidad constituida se adapta progresivamente a lo que le exige el nuevo andamiaje jurídico en construcción y en este sentido ha nacido lo que denominamos el mandato obediencial instituido también mediante ley que se refiere al principio de gobernar obedeciendo al pueblo, y esto es signo característico del gobierno bolivariano nacional, creer y trabajar por consolidar un sistema realmente democrático que incorpore a todas las expresiones de la sociedad a fin de materializar los derechos humanos y las garantías legales que permitan la igualación plena del pueblo.

Lo que ocurre en Venezuela es un proceso profundamente dialéctico que impulsa el poder popular como poder real del pueblo para acelerar los cambios y transformaciones y en este esfuerzo, la gente fortalece sus valores humanos y su actuación y puja la transformación en las formas de gobernabilidad clásica, se fortalecen los liderazgos genuinos en el sitio puntual de la batalla social y asumen el rol de conducción de las ideas, las necesidades y las propuestas de las masas para llevarlas a cabo.

Este sistema en edificación, que repetimos no ha sido fácil, considerando saboteos, golpes de estado, bombardeos mediáticos de transculturización, ha podido significar los logros que el
país presenta hoy al mundo para llamar la atención en la necesidad y urgencia de cambiar los sistemas políticos imperantes, la incorporación de la gente en solución de sus problemas ayudó al gobierno a universalizar el derecho al agua potable de toda la población venezolana, hoy tenemos de 96% de cobertura y esto con la ayuda de la expresión popular de las mesas técnicas de agua por citar un solo ejemplo, en la educación somos un país libre de analfabetismo con el 70% de cobertura en la educación básica, y con más de 2.000.000 de estudiantes en las universidades, en cuanto a la distribución de la renta petrolera somos el país más equitativo en América latina porque ahora la renta se destina en un 60% a la inversión social (vivienda, educación, empleo, salud), un sistema de salud que le da cobertura a más de 18.000.000 de venezolanos, entre otras muchas cosas; y esto solo para demostrar que sí es posible cambiar cuando creemos en la gente, pero no se debe quedar en consigna, se trata de poner en práctica un nuevo código de ética político donde los liderazgos son concientes de las realidades y la transforman progresivamente.

La experiencia de 12 años con la conducción del Presidente Hugo Chávez nos ha colocado en el reto de avanzar en la propuesta socialista y se acaba de legitimar con las recientes leyes aprobadas, el concepto tanto de estado comunal como del socialismo que prefiguramos para esta y las futuras generaciones, estos estadios de organización social elevados se están materializando progresivamente con el trabajo de gestión comunitaria del pueblo, sin embargo, el viejo estado se resiste y esta lucha de contrarios es lo que genera los espacios de poder popular, el pueblo se empodera organizándose y respondiendo a sus necesidades; hemos denominado a nuestro socialismo como el modo de relaciones sociales de producción centrado en la convivencia solidaria y la satisfacción de necesidades materiales e intangibles de toda la sociedad, que tiene la base fundamental la recuperación del valor del trabajo como productor de bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas y lograr la suprema felicidad social y el desarrollo humano integral. Para ello será necesario el desarrollo de la propiedad social sobre los factores y medios de producción básicos y estratégicos que permita que todas las familias, ciudadanos venezolanos y venezolanas posean, usen y disfruten de su patrimonio, propiedad individual o familiar, y ejerzan el pleno goce de sus derechos económicos, sociales, políticos y culturales; evidentemente que esta letra hoy legitimada será reto y desafío para esta generación, el poder legar a las futuras generaciones un sistema humanista que realmente cambie la vida en este planeta.

Otra consideración importante a destacar es, la integralidad de la dimensión en que nuestro proyecto socialista se inscribe respecto a su carácter humanista, en razón de legitimar como ya lo hemos hecho los derechos humanos fundamentales, para transformar nuestra sociedad hacia una más equitativa y humana se han hecho esfuerzos para decodificar la carga de diversidad cultural y los enfoques en que se sustenta, así por razón de historia nuestro sistema político en construcción se alimenta de la filosofía de resistencia y participación directa de nuestros hermanos originarios indígenas y los africanos y sus descendientes, se fortalece con la incorporación del enfoque de igualdad y equidad de género, la liberación de las tierras, también posee la perspectiva de la discapacidad como una situación especial que obliga a la inclusión y universalidad de participación de los hermanos con discapacidad, así como de los niños, las niñas y adolescentes, y en general la inclusión plena de todos los grupos que se encuentran en situación de vulnerabilidad, cuestión que nos permite globalizar y resaltar que el socialismo que pretendemos y proponemos tiene sus variantes respecto de los que han existido y por ello es que reivindicamos la necesidad de impulsar nuevas formas y mecanismos de gobernabilidad donde el pueblo sea el protagonista no solo de las luchas reivindicativas sino de la transformación del concepto e ideario de la titularidad del poder, al final se trata de eso de entender quien o quienes detentan el poder y para qué, debe ser el pueblo, el pueblo organizado conciente capaz de asumir espacios de dirección política comunitaria e institucional con la ayuda de gobiernos que se atrevan a cambiar sus estructuras, en Venezuela lo consideramos ya una necesidad y así lo hemos asumido, los voceros socialistas de nuestro pueblo andamos en el esfuerzo de acelerar la transferencia de poder, de competencias, de potestades, al tiempo de fortalecer la cultura de los valores socialistas, de hecho para nosotros el poder popular solo garantizará la continuidad de la Revolución permanente y la construcción del Socialismo Liberador y Nuestro americano.

Entendemos al respecto que no lo lograremos solos y hacemos un llamado a los movimientos políticos y sociales que se mueven a lo largo del continente a que intensifiquemos la lucha por crear mecanismos y formas más eficaces de empoderar al pueblo para la unidad a fin de liberarnos y ser independientes, solo unidos lo logremos, para ello existe un clamor desde los pueblos también expresado recientemente en la cumbre de UNASUR en Caracas Venezuela del 29/07 de 2014, en la necesidad de construir una propuesta de nuevo orden pluripolar internacional que proyecte a Latinoamérica como un polo de poder soberano y aporte al mundo nuevas formas de relacionamiento internacional basado en los mismos principios del socialismo, la solidaridad, la complementariedad, la soberanía y autodeterminación de los pueblos, la ayuda mutua, es muy necesario la asunción de gobiernos alternativos en nuestros países para acelerar esta lucha y en la primera fila de combate de este esfuerzo los movimientos sociales y políticos con unidad de objetivos a fin de transformar los estados solo con el pueblo en el poder.

Venceremos!

henryslor@gmail.com
Abogado


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