Se requiere otra Misión urgente

Pildoritas 76 (año 04)

La  gente fascista, graduada de golpista el 11 de abril, inmoral hasta decir basta, que conforma FEDECAMARAS y otros entes empresariales, caracterizados por ser eternos hambreadores del pueblo, tienen la desfachatez de afirmar que el aumento de salario sirve. si no aumenta la inflación, como si no fuesen ellos quienes aun sin haber sido decretado el aumento ya estában subiéndole los precios a todo, de manera indiscriminada y siempre por encima de la capacidad adquisitiva de salario.

Es lo que declara el caradura del expresidente de FEDECAMARAS, ahora devenido en diputado de la ultraderecha que llegó a causa de la subasta de cargos que hiciera la llamada MUD, al mejor postor, a ser el vocero de lo más rancio de la Burguesía de este país.

Ya los veremos en la AN. y  por los medios lanzando pestes contra la Ley anunciada por el Presidente como Ley de Costos, Precios y Protección del Salario  que ya debería estar vigente, pero que ha sIdo prometida para el último trimestre de este año, lo que coloca en ventaja a los especuladores que ya han subido la mayoría de los precios y que de aquí a que salga la Ley algún día de los últimos tres meses ya los consumidores nos habremos calado el abuso de los comerciantes inescrupulosos que lamentablemente son la mayoría.

Por esta razón no debería esperarse la Ley y de una vez, sin dilación deberían tomarse medidas estrictas, con participación popular para que se frene el alza de precios, se busque la manera de procesar las denuncias, sin tanto burocratismo, se doten las oficinas de Indepabis  en todo el país con teléfonos para recibir denuncias y con personal suficiente, que podría ser aportado por la milicia bolivariana, para mantener a raya, lista de precios en mano, a todos los comercios en todas sus ramas y en todas sus estructuras, incluso las pequeñas bodegas donde aunque no se crea a veces el abuso es mayor.

Si no se procede a tomar medidas de una vez y se espera por la  Ley, lo que vamos a lograr es darle la razón,  por la fuerza de los hechos, a la derecha empresarial, política y sindicalera y por supuesto a los medios privados que cada vez que hay un aumento, se empeñan por minimizar sus bondades y banalizar el esfuerzo que significa para el presupuesto nacional la erogación de enormes cantidades de dinero, cuestión que sólo se ve en este país que es el único del globo, que cada año incrementa, sin esperar protestas callejeras y violencia como en otros, el salario de los trabajadores y demás beneficios laborales.-

Pienso que este asunto es tan sensible y sentido por los venezolanos consumidores de bienes y servicios de clase media y baja, que para erradicar sus males y minimizar las consecuencias políticas que indefectiblemente traerían para el futuro del proceso, con vistas a diciembre del 2012, hay que darle una preeminencia tal que no debería descartarse la creación de una misión que lleve a su minima expresión  la especulación y el acaparamiento.

Es una emergencia y es una arma muy fácil de activar por parte del enemigo que con toda seguridad si se le permite va a ondear cual bandera en su campaña electoral. No se le puede permitir enarbolar esos argumentos, aun estamos a tiempo de tener que echarles la culpa a los especuladores cuando nos acusen de ser incapaces de evitar el alto costo de la vida, ya nadie nos va a creer, porque como gobierno tenemos que ser capaces y eficientes en frenar las causas que provocan los altos costos, sobre todo en productos de primera necesidad, medicamentos, costos de la salud, vestuario y servicios.-

Considero pues que si la Revolución, se propone enfrentar y lo hace con éxito, los desmanes de los delincuentes del sector comercio que sabemos apoyados por la derecha y los medios con financiamiento externo, el triunfo de diciembre nos quedaría tan fácil como hacerle blanco al piso con un tiro. De otra manera no sería nada fácil, evitar que cuando el votante esté solo con su conciencia ante la máquina de votación, no olvide lo duro que significa darle de comer a sus, hijos, vestirlos, garantizarles salud, pagar los servicios y no se diga poder ofrecerles de vez en cuando un poquito de esparcimiento, entre otras cosas..-

Estamos a tiempo y aquí no es que “Dios proveerá”, sino que como dijo el insepulto aquel “Manos a la Obra” pero de verdad, sin pausa y sin descanso.-

yuviliz40@hotmail.com



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Saúl Molina Z


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