La farsa de Henry Ramos Allup y de Bernabé Gutiérrez

No hay cosa que le tenga más terror la oposición que verse enfrentando, o en todo caso, desobedeciendo, la línea de acción de Estados Unidos hacia Venezuela, por ello nos inclinamos apensar que toda la parafernalia que se ha armado con la división de Acción Democrática (AD), no es más que una estrategia que han diseñado Henry Ramós Allup y Bernabé Gutiérrez, el primero en su condición dudosa, de acuerdo al TSJ, de secretario general "vitalacio" de AD, y el segundo como secretario de Organización de la tolda blanca, quien ahora dice, según el dictamen del máximo tribunal de la república, que es su secretario general legítimo.

Esta controversia ha traído como consecuencia que Ramos Allup arremeta fieramente contra Gutiérrez, a tal extremo que lo ha tildado de corrupto y de delincuente, demostrando que a lo largo del tiempo aceptó sumisamente y a conveniencia las triquiñuelas con quien más de una vez se vio abrazado de manera fraternal, por tanto tiempo.

No solo hemos vistos diferencias y acusaciones, que dan asco, entre los dos máximos líderes del partido blanco, sino también hemos notado que la militancia, la que desea ir a alecciones, y la que siente que ha llegado el momento de renovar las autoridades de ese partido, también se están agarrando de las greñas por las redes sociales.

Los más conspicuos, lo menos caídos de la hamaca, están seguros, conociendo al "zorro viejo" de Ramos Allup, que todo se trata de una comedia, que finge en el fondo un disgusto interno que no existe entre los dos representantes de AD.

Lo que está claro, y de allí que nos atrevemos a pensar que una vez más Ramos Allup trata de engañar a su militancia, es que nunca jamás, por el terror que siente, iría en contrario a las directrices del imperio, pues apoyar la convocatoria o el llamado que hizo el gobierno para los próximos comicios electorales, que van a permitir elegir a las nuevos diputados de la Asamblea Nacional (AN), es no acatar el mandato de Donald Trump y el de "Juanito Alimaña", en Venezuela.

A Ramos Allup le conviene mantener la tesis que AD no debe ir al próximo proceso electoral, porque no hacerlo es arriesgarse que el imperio lo amoneste, es decir, le quitarían la visa para que no pueda entrar más ese país, y sería objeto de severas sanciones, entre ellas expropiarle cuentas y propiedades en el país del norte, como es el estilo del gobierno de Trump aplicarlas a quienes no se le arrodillen.

Aceptar semejante riesgo, eso para Ramos Allup sería insoportable, pues a su edad no estaría en condiciones para provocar un infarto.

La estrategia entonces sería que Ramos Allup mantenga su postura de enfrentar regiamente al gobierno del presidente Maduro, hacer ver que en Venezuela no hay garantía constitucional, que aquí se vive bajo un régimen dictatorial, como lo pregonan a todo viento los más extremistas de la oposición, mientras Gutiérrez, hecho el pendejo, sale como salvador de la militancia fuerte del partido y así inscribir sus candidatos a la AN, por cuanto no tiene nada que perder ante el imperio.

Ramos Allup, posteriormente, una vez cumplido el proceso electoral, de seguro saldrá, nuevamente abrazado con Gutiérrez, diciendo: "en AD siempre hemos estado abierto al diálogo, más con nuestra propia militancia….el pasado es pasado…ahora todos a trabajar unidos para sacar definitivamente a Maduro de la presidencia".



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Italo Urdaneta

Periodista, historiador y profesor universitario

 italourdaneta@gmail.com

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