La errada candidatura de Capriles Radonski en Miranda

Tengo la impresión de que el excandidato presidencial Enrique Capriles Radonski cometió un error político al auto postularse, pasando incluso por encima de la decisión soberana de unas elecciones primarias que eligió a otro candidato, Ocarís, y él a la machimberra lo desplaza para imponerse como candidato a gobernador para el estado Miranda. Es decir, desconoció paladinamente la democracia y el derecho de la mayoría.

¿Fue una decisión suya, de la dirección nacional de Primero Justicia, de la directiva de la MUD? ¿Sus asesores son los mismos de la campaña que lo llevaron al despeñadero de la descomunal derrota que sufrió el 7 de octubre ante Hugo Chávez que le sacó la bicoca de 12 puntos de diferencia, es decir, más de 8 millones de votos?

Esa lamentable decisión, donde se rebaja de categoría política, pues no es lo mismo ser candidato a la presidencia de la república que candidato a gobernador, pone en evidencia una desesperación que no toma en cuenta que aún perdiendo ganaba en prestigio, en su condición de construir en el mediano y largo plazo un liderazgo de la derecha, liderazgo inexistente hasta ahora.

En uno de mis trabajos críticos sobre Capriles candidato presidencial señalaba que un estadista es una categoría política que se construye con el estudio, con la preparación académica, con la praxis de la política no de la politiquería. Radonski demostró a lo largo de su campaña muchas debilidades intelectuales y en ese aspecto no podía compararse con su rival. Prepararse, estudiar, leer, debatir ideas, conocer la política no es cosa de un día, requiere tiempo, dedicación pese a que este personaje tiene algunas décadas en la política de la derecha, desde aquella militancia ultrosa en organizaciones neofascistas como la secta que dirigía el terrorista Peña Exclusa, luego la fundación de Primero Justicia con dinero mal habido como ha sido demostrado infinidad de veces, no producto del esfuerzo y el sacrificio de sus fundadores sino del abuso de poder de la madre de uno de los fundadores que la sustrajo de Pdvsa. ¿Cuánto aprendió en todos esos años que no midió, por ejemplo, el alcance de su participación en el golpe de Estado de abril de 2002 y, más grave aún, dirigir una banda de malhechores y terroristas que querían asaltar la Embajada de Cuba, destruyendo su patrimonio siendo el Alcalde del Municipio Baruta?

¿Hasta dónde, con la campaña electoral, no ya la que comenzó en julio sino la ventajista desarrollada desde mediados del año 2011, lavó su imagen este personaje de toda una oscura trayectoria política, cuestionada y cuestionable que al final de la contienda, con gran valentía, reconoció que había perdido?

¿Era el Enrique Capriles Radonski que asumió su derrota el 7-0 el mismo que comenzó en julio su campaña en aquel acto donde presentó su candidatura ante el CNE? Con todos los errores que cometió durante su sectaria campaña la más costosa de toda la historia electoral venezolana y donde factores extranjeros, transnacionales, monopolios económicos apoyaron financieramente esa candidatura, hecho que ya he denunciado en otros trabajos de análisis de opinión ésta tuvo momentos estelares e importantes como el cierre de la campaña en la avenida Bolívar.

Cuando Capriles toma la decisión de desplazar por la fuerza a Ocarís, que es el candidato elegido democráticamente en unas elecciones primarias para optar por la gobernación del estado Miranda, está demostrando que no sólo no cree en la voluntad popular de aquellos que votaron por el Alcalde del Municipio Sucre (que aceptó tranquilamente y cobardemente esa arbitrariedad), sino que se embarca en una lucha por lo pequeño, por no perder una fuente de ingresos de la caja chica que sería y bajo su gobierno regional actual lo es el erario de la Gobernación de Miranda.

Toma esta decisión después que en su probablemente único acto digno que le ganó el respeto de todo el país, reconoció  lo limpio e impecable del proceso electoral organizado e impulsado por el árbitro, el CNE, aceptó con humildad su derrota, reconoció el triunfo de Hugo Chávez y, probablemente, con ese gesto impidió que grupos extremistas salieron a crear desórdenes con el mil veces mentado Plan B, pensando que la masa chavista y el gobierno se iban a quedar de brazos cruzados. No faltó, en ese saco de gatos que es la derecha y la ultra derecha, quién dijera que se había vendido al gobierno.

Pero, genio y figura hasta la sepultura, no resistió  su propia verdad, la de que había sido derrotado electoralmente, y ya habiendo inscrito su candidatura a la Gobernación, se desplazó del centro hacia la charca de la ultra derecha que retardadamente comenzó con la matriz de opinión que señala que hubo un fraude electoral. Comenzó la boba de María Corina que parece una de esas locas de pueblo desgañitándose en la plaza Bolívar para convencer que las elecciones fueron fraudulentas, sucias, un engaño y cuanta estupidez agrega a su arsenal de necedades que nadie oye ni le para, todo el mundo se hace una simple pregunta: ¿no fue esa señora elegida diputada y reconocida por ese CNE que ahora cuestiona?

Por supuesto Globoterror desde la misma noche del triunfo de Chávez se lanzó por el barranco de la conspiración y la mentira, que es línea editorial habitual en ese canal. En el asqueroso programa del Mata curas, se corre  esa matriz de opinión y Capriles le hace el juego, ¿a qué se debe ese giro de 180 grados en su opinión política, que incluso le pone más plomo en las alas a su candidatura?

Al hacerle el juego al los sectores más radicales y fascistas de la ultra derecha, ante una candidatura de mucho peso como es la del camarada Elías Jaua como contendor en la puja por la elección a gobernador del estado Miranda, ¿no estimula la abstención de sus potenciales partidarios, a los que ayer, hace apenas 11 días, les había dicho que las elecciones del 7-0 fueron limpias e impecables y el perdedor había sido él y ahora dice lo contrario? ¿Qué le deben creer sus potenciales partidarios?

Durante toda la campaña electoral la derecha cuestionó al árbitro. No hubo qué no se dijo para poner en entre dicho la transparencia del proceso, de alguna manera Capriles fue vocero de esas matrices, más nunca lo demostraron científicamente, más aún, no sólo las personas más acreditadas y serias del país y del exterior elogiaron la limpieza de los comicios sino el propio Capriles y la dirección nacional de Primero Justicia.

Cuando se leen las declaraciones del terrorista norteamericano y agente de la CIA Roger Noriega, enemigo contumaz de Venezuela y su Gobierno, en el sentido que las elecciones venezolanas del 7 de octubre no fueron limpias y el candidato Hugo Chávez ganó porque hubo fraude. Cuando se ve el programa de un amanerado periodista peruano de apellido Bayly, agente igualmente de organismos de inteligencia norteamericanos; perturbado mental que en su programa ataca sistemáticamente y de manera brutal al pueblo venezolano y es particularmente ofensivo con el presidente Chávez y cuestiona reiteradamente su limpio triunfo.

Las políticas anti CNE de la ultra derecha fascista y su tardía reacción de señalar que hubo fraude en las elecciones indudablemente se conecta con las matrices que emanan de los Estados Unidos del Norte, de la CIA, del Departamento de Estado que dirige la señora Clinton. Noriega, Bayly y otros voceros imperiales sólo trazan líneas políticas a sus lacayos criollos y éstos, como ya es costumbre, ripostan haciéndole el juego, cogiendo línea y volviendo al juego conspirativo de nunca acabar. Claro, esta vez mucho más debilitados, con una enorme derrota política encima, en 22 estados donde ganó la revolución y ellos van divididos, desmoralizados.

¿Remontará Capriles la cuesta que lo lleve a la victoria?

Creemos que no, está demasiado fresca su descomunal derrota y ese círculo vicioso de errores políticos que constituyen su vida. Además, Elías Jaua es un verdadero peso pesado de la política revolucionaria, un cuadro fundamental de la revolución bolivariana y socialista, con una formación cultural, política e intelectual muy sólida y con una trayectoria política y revolucionaria que envidiaría Radonski y cualquiera de esos politiqueros derechistas.

Si en la campaña nacional para la presidencia Capriles llevó más palo que una gata ladrona, que se prepare políticamente porque lo que le va no van a ser precisamente flores. En su patio es débil porque mala ha sido su gestión y el pueblo mirandino le va a pasar factura por tantos e injustificados errores cometidos}

(humbertocaracola@gmail.com)

(Con Chávez y la Revolución Socialista, todo) (Libertad ¡ya! para los 5 patriotas antiterroristas cubanos presos en las mazmorras yanquis)

 



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Humberto Gómez García

Director de la revista Caracola. Pertenece al Movimiento de Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC). revistacaracola.com.ve

 humbertocaracola@gmail.com      @hgcaracola

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