Escogieron otro bobo como candidato… el resultado será el mismo

En aquellos tiempos en los que Manuel Rosales era el candidato e ídolo de
la masa escuálida venezolana, escribimos una nota que titulamos “Manuel
el candidato Pepsicola”. Decíamos en ese entonces que los escuálidos
votarían por un perrito, si el perrito era el candidato que imponía la
oligarquía. Es que no se necesita de ningún atributo intelectual o
político para ganarse el voto del escualidismo.

A esa gente el odio contra Chávez los lleva, con sumo agrado, a
seleccionar a cualquier bestia como presidente (si pudieran), aunque
luego tengan que atenerse a las lógicas consecuencias.
El problema que tiene esta postura, afirmábamos, es que los votos
escuálidos no son suficientes y hay que conseguir los votos de esos que
ellos gustan llamar los ni-ni. Esto, obliga a quienes financian la
campaña a tratar de venderlo (mercadearlo) como se hace con la pesicola.

Expusimos en aquella nota que “quienes conocemos a Rosales y sabemos de
su pobreza intelectual y dificultad para expresar con claridad alguna
idea, estábamos claros en que resultaba inevitable mercadearlo como un
coroto, pero que esa tarea requería de un trabajo titánico, dada la
torpeza y la brutalidad del “filósofo maracucho”.
Vamos a tener, dijimos entonces, dos candidatos y al mismo tiempo y
agregamos:

“El primero de ellos será el candidato de las cancioncitas, del slogan,
de los afiches, de las entrevistas preparadas y de los reportajes
promociónales. Algo similar a aquella campaña montada sobre el slogan que
rezaba “Ese hombre si camina, va de frente y da la cara”.
A manuelito intentarán venderlo como lo hacen con la Pepsicola. Usted
nunca oirá a una Pepsicola hablar, pero a algunos les hacen creer que es
alimenticia, que da energía, que fabrica buenos peloteros y que basta
tomarla para conseguir una pareja atractiva.
Al otro candidato, al verdadero Manuel, tratarán de ocultarlo. Ese
candidato que al preguntársele por su plan de gobierno afirma: “voy a
cambiar los tanques por cuadernos, los aviones por sacapuntas y los
fusiles por creyones Prismacolor”, no vamos a tener la oportunidad de
oírlo hablar muchas veces (al menos sin un guión).

Todos sabemos lo que pasó. Jamás permitieron que un periodista le hiciera
una pregunta seria a manuelito, lo escondieron de todos aquellos
periodistas que pudieran mostrarlo tal y como realmente es.
El país supo, a pesar de todo, de su ignorancia, de su incapacidad para
gobernar, de su “cipayismo” y de su habilidad para robar. El pueblo
disfrutó de lo lindo con sus animaladas y al final sólo obtuvo los votos
de aquellos que son capaces de votar por cualquier animalito, si se opone
a Chávez.

Pero bueno, a estas alturas usted, de seguro, se estará preguntando ¿por
qué escribimos hoy sobre algo que ya pasó y sobre un personaje que no es
más que un desecho político y moral?
Elemental, querido lector, porque nada ha cambiado.
¿Se da cuenta que repetimos la historia? ¿Se da cuenta que la oposición
cometió el mismo error? ¿Se da cuenta que usted no es capaz de
identificar si aquel es más bruto que éste o viceversa?
En la oposición seleccionaron otro bobo como candidato… el resultado,
obviamente será el mismo.

arellanoa@pdvsa.com


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Alexis Arellano


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