Formación de cuadros socialistas

La alta dirección y los dirigentes de base del PSUV deben movilizarse para reclutar en cada barrio, en cada casa, en cada agrupación social, para incorporar al partido a los compatriotas que se dicen ni-ni o no pertenecer a ninguna organización política y concientizarlos sobre los valores del socialismo; debemos convencerlos que el socialismo no les quitará nada, por el contrario, que les va a proporcionar facilidades para adquirir vivienda, facilidades para proporcionarles educación a sus hijos, la prestación de salud gratuita para toda su familia, y el suministro de créditos con qué montar negocios para que se independicen laboral y personalmente; que la no adhesión al partido socialista, los convierte en carne de cañón de los grupos oposicionista.

Que algunos de estos compatriotas nos pedirán soluciones radicales; pero también puede suceder que otros digan, si entramos en el partido estaremos en una situación de inferioridad. Creo evidente que serán los primeros en comprender porque tienen espíritu de lucha y se transformarán en miembros de la organización y a través de ellos se podrá llegar a los demás. Creo que es un hecho muy importante que ellos sepan y comprendan que socialmente los agentes de la oposición los elogian y manipulan para transformarlos en parias; les dicen que no pueden sentir ninguna adhesión social política o ideológica al socialismo, porque les expropiará su casa, que les quitará sus hijos para convertirlos en maniquís al servicio de Chávez, que sólo ellos les pueden solucionar sus problemas sociales. El problema de la ideologización unida a la falta de tradición, de educación socialista y la formación de cuadros puede costarnos muy caro, tenemos que comprender que estamos conformando nuestro Socialismo Bolivariano ligado a la lucha de clases y no en un cenáculo de discusiones intelectuales. Es necesario educar en la confianza en la dirección del partido y en el partido en general porque aquélla es sólo una expresión de éste.

Debemos estudiar como brindaremos una ubicación dentro del partido a estos camaradas confundidos. Debemos explicarles que la Revolución Socialista, es un programa que nos beneficia a todos sin exclusión, que juntos cambiaremos la sociedad existente. Que estamos creando una nueva sociedad participativa e incluyente, ese es nuestro objetivo. Estos compatriotas tienen un estado de ánimo cambiante; de alguna manera tenemos que llegar a ellos, aunque sea organizando una verbena. Los oposicionistas son más ricos y tienen más ventajas. Las nuestras no están en el terreno de la fiesta, sino en el de la revolución socialista. Nadie puede imitarnos. Ningún otro partido oposicionista puede igualarnos.

Debemos darle a esta parte del pueblo, una explicación muy clara en el sentido que la democracia protagónica donde participamos todos es muy superior a la democracia representativa y condicional que practican los oposicionistas, ya que estos burgueses pitiyanquis apátridas promocionan el fascismo, y el imperialismo. Tenemos que defendernos; tenemos que estar dispuestos a librar la batalla contra la reacción. Tenemos que prepararnos para una revolución. Jurídicamente no tenemos que prepararla como una revolución directa contra la democracia representativa sino como una lucha contra el imperialismo y el fascismo que no nos permiten utilizar la democracia para nuestra liberación.

Tenemos que hablarle al pueblo sobre idealismo y el entusiasmo contraponiéndolo al cinismo de los opositores. A menudo es el cinismo de los oposicionistas que dicen luchar por la “independencia” contra el comunismo, para introducir la tutela del imperialismo. Si se quiere impulsar las tendencias idealistas hay que comenzar utilizándolas en nombre del socialismo. Hagámosle sentir a los compatriotas marginados y excluidos que, por ser unos marginados socialmente, son miembros de la organización socialista, tenemos que lograrlo. Lo primero es una opinión clara, una expresión muy precisa del objetivo revolucionario. Pero sí es muy necesario para la lucha futura que debemos conocer muy bien a nuestros enemigos. Tenemos que conocer prácticamente, donde están ubicados. Y no sólo teóricamente, sino en lo concreto. Tenemos que poner énfasis en que para combatir a fuerzas tan poderosas hay que penetrar en sus organizaciones para conocerlas desde una perspectiva real. Ello también forma parte de la educación socialista.

Lo segundo es la democracia. Creo que es muy importante la democracia; tenemos que informarles a los compatriotas que no la practican los oposicionistas y que está desapareciendo en algunos países Latinoamericanos, en muchas organizaciones sociales y en los viejos partidos políticos. Sólo nosotros podemos permitirnos una genuina y honesta democracia, de modo que el pueblo puede expresar abiertamente su opinión sin que inmediatamente se le persiga. Sólo podremos ganar nuevos miembros para el partido con una inteligente y real democracia. Está claro que ningún grupo o dirigente puede reemplazar al partido o ser su duplicado. Pero esto no significa que tengamos las posibilidades técnicas de impedir que estos grupos traten de reemplazar al partido cada vez que éste sigue una línea que ellos crean equivocada. No podemos implantar la autoridad del partido de golpe o por medio de una resolución. Si los camaradas notan que el partido es más sabio y experto se volverán más cautelosos en su oposición y más moderados en la forma de plantearla. Cualquiera que hable despreciativamente del partido sentirá inmediatamente alrededor suyo el vacío y la ironía y así se educará.

No se puede en lo absoluto negar que hubo muchos errores, torpezas e incluso estupideces, en el manejo de la situación política-económica del país. Sin embargo, lo importante tanto desde el punto de vista teórico como político es la relación, o mejor dicho la desproporción, entre estos “errores” y sus consecuencias. Precisamente en esta desproporción se expresa el carácter de esta nueva etapa histórica. Sólo les queda a los dirigentes socialistas extraer de esta reciente experiencia todas las conclusiones políticas necesarias para llevar a feliz término la Revolución.

El Gobierno Bolivariano Revolucionario, entre otros tiene tres urgentes problemas a resolver: clausurar de una vez al partido Globovisión y todo su combo, el costo no será mucho ya que el pueblo está completamente de acuerdo con ésta medida; el otro grave problema es la inseguridad, no es sólo un problema del hampa común, sino que está penetrada y direccionada por paramilitares colombianos importados por los oposicionistas. (Mano dura contra el hampa, principalmente contra el hampa paramilitar) El otro gran problema es detener la inflación galopante que devora nuestro poder adquisitivo, y que nos puede dar una sorpresa en las elecciones del 2012. Debemos crear una comisión de análisis de precios, que sobre el costo en el exterior de cada artículo, + el transporte a puertos venezolanos, aduanas aéreas y fronteras, todo englobado con referencia al valor del dólar oficial, (2,15 BF x Dólar) + la ganancia que no puede superar el 15%, y con la sumatoria de estos factores colocarle el PVP de venta a cada uno de estos artículos; controlando a través del Indepabis, que esta providencia se cumpla. Con esta medida, se elimina también el dólar llamado paralelo, especulativo y golpista. (Aquí también se debe tener mano dura contra los pulperos delincuentes) Al que no le guste esta solución que agarre sus macundales y se largue para otra parte. Otros rápidamente ocuparán sus puestos.

Salud Camaradas.

Hasta la Victoria Siempre.

Patria. Socialismo o Muerte.

¡Venceremos!

manueltaibo@cantv.net


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Manuel Taibo


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