Requiem por Globotoyovisión

Cuando pensábamos que ya habíamos visto todo lo cochino que podían ser los dueños de Globotoyovisión y sus trabajadores y trabajadoras (de alguna manera hay que llamar a sus presuntos comunicadores sociales), ocurre un evento que los desvela en su verdadera naturaleza, la agresión física contra la comunicadora social Erika Ortega (canal 8), por parte del equipo reporteril de este canal privado de comunicación, encabezado por Beatriz Adrián (canal 33), todo porque Erika, en cumplimiento de su trabajo reporteril, se atrevió hacer a Vargas Llosa preguntas para nada complacientes, a las cuales respondió decentemente el literato español; pero, para infortunio de Erika, dichas preguntas enfadaron fue al equipo reporteril de Globotoyovisión y fin de mundo!!, por primera vez, en la historia del periodismo venezolano, un equipo reporteril de un canal privado de comunicación (canal 33), agrede físicamente a una colega suya de los medios públicos (canal 8). Qué irá a decir ahora el Colegio Nacional de Palangristas (CNP), sobre esta burda agresión, el silencio los hundirá, más todavía? Le echarán la culpa a Chávez, como siempre hacen? Pues, allí están las imágenes, esperemos que el canal 8 y los canales hermanos la difundan ampliamente, para que nuestro pueblo vea cómo actúa un canal privado, metido de lleno en una guerra de cuarta generación, que ve en sus colegas a un enemigo o combatiente a derrotar, así están las cosas en Venezuela.

Nos atrevemos a escribir estas líneas para meternos en el debate abierto por Aporrea sobre el caso de Globotoyovisión; el cual, desde nuestro punto de vista, algunos camaradas han tratado de desviarlo hacia el tema técnico: la libertad de expresión. Lo que nos ha llevado a coincidir con la camarada Mari Pili Hernández cuando afirma: “En el caso concreto de Globotoyovisión, para los opositores es importante manejar la matriz mediática de que cualquier acción que se tomara en contra de ese canal de televisión se debería al hecho de que ellos tienen una línea editorial radical de oposición y que en verdad no actúan como un medio sino como un partido político. Lo insólito es escuchar a muchos revolucionarios repetir esto como el argumento fundamental por el que se debe sancionar a Globotoyovisión. Pero en realidad, eso no es así…”, evidentemente, no es así camarada Mari Pili, el asunto Globotoyovisión, es demasiado serio para ser discutido solo por periodistas. Se trata, de un asunto que, debe ser visto por todos nosotros como de seguridad nacional. Es inaudito, que cuando se habla de Globotoyovisión, nuestra Fuerza Armada Bolivariana guarde el más absoluto silencio, ya Isaías Baduel, siendo Ministro de Defensa, aun no salían a la luz pública las marramucias por él cometidas en dicho despacho, tocaba esta estrategia belicista del imperio norteamericano y sus aliados internacionales, nos alertaba sobre lo que se conoce como la Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare - 4GW), término usado por los analistas y estrategas militares norteamericanos, para describir la última fase de la guerra imperialista de conquista, en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas. Esta fase de la guerra imperialista se sustenta fundamentalmente en las llamadas “Operaciones Psicológicas”, en la que las unidades militares son sustituidas por operaciones con unidades mediáticas (Gracias Televen, gracias Globovisión, gracias Rctv, decía la mañana del 12 de abril, Napoleón Bravo, desde la pantalla de Venevisión, celebrando la llegada al poder, mediante un golpe de estado mediático, del empresario Pedro Carmona Estanga). La llamada "Guerra Psicológica", o "Guerra sin Fusiles", se basa en el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica, orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas. El bombardeo militar, es sustituido por el bombardeo mediático: las consignas y las imágenes, sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar. En nuestro caso, al pueblo venezolano se le ha sometido a un bombardeo mediático, propagandístico, que ya va para una década, que tuvieron su efecto tope en el 2002, en el golpe de estado de Pedro “el breve”, en abril y por 48 horas, con razón el nombrado ministro de defensa del gobiernillo patronal surgido de dicho golpe de estado, el Vicealmirante Héctor Ramírez Pérez, entrevistado por la periodista Ibeyise Pacheco, comprometida en el golpe, decía en abril de 2002, respondiéndole a una inquietud de la periodista golpista: “Pero, afortunadamente, tenemos una gran arma, que son los medios de comunicación. El pueblo venezolano vio hoy, ni el Ejército, ni la Fuerza Armada hizo un disparo. Nuestras armas fueron los medios de comunicación, y quiero aprovechar para felicitarlos a todos ustedes, porque ustedes, han sido los grandes protagonistas también de esto que está aconteciendo…”, no esperaban, los golpistas, que sería muy breve el efecto mediático de lavado de conciencias, y el pueblo los echaría apenas, una 48 horas después, de su asalto a la democracia venezolana.

Globotoyovisión, le ha declarado la guerra al pueblo venezolano, una guerra de cuarta generación, desde allí se generan todo tipo de matrices de opiniones, con la finalidad de generar zozobra y desestabilización entre la población, el Estado Revolucionario se ha abstenido de actuar en dicha guerra, abandonando a la población a los desmanes que dicho canal de televisión produce sobre los ciudadanos indefensos, alterándole la realidad a un pequeño sector de nuestra sociedad, fundamentalmente de clase media. Hoy, cuando el Estado Revolucionario adquiere conciencia, del daño producido por esta arma de la contrarrevolución internacional, consideramos que es un deber nuestro apoyarlo para desmontar este cañón propagandístico internacional.

En toda guerra hay bajas, hay derrotados y ganadores, en el pasado reciente lo fue Rctv, hoy, si la Revolución Bolivariana, necesita avanzar y fortalecerse, es necesario desactivar esta bomba mediática, llamada Globotoyovisión. El debate entre los revolucionarios es cómo hacerlo. Su cierre es una necesidad ineludible. Beneficia no solo a la Revolución, sino a la misma oposición apátrida, ya que les permitirá replantearse el tema de su liderazgo, el cual hasta el presente, lo viene ejerciendo Alberto Federico Ravell, empleado de los dueños de Globotoyovisión, para vergüenza de todos ellos. La salud mental de los venezolanos y venezolanas, bien vale una acción contundente del Gobierno Revolucionario, desactivar Globotoyovisión y rescatar esa parte del espectro radioeléctrico para la difusión de la cultura, el arte, los deportes, la diversión, será un acto de soberanía que algún día, cuando recuperen su cordura, ese pequeño sector de nuestra sociedad, afectado en su salud mental, sabrá agradecer. Muy poco tiene que ver la libertad de expresión con salud mental, enfoquemos bien el debate, no sigamos el juego a la derecha internacional y sus apátridas.


henryesc@yahoo.es








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Henry Escalante


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