El bloqueo comunicacional de Maduro

Es sencillo, si te vas a quedar encerrado en tu casa sin remedio, tienes que distraer la mente: es lo que exige el alma de un buen pedazo de la población venezolana. El otro pedazo está, o buscando comida y gas, o haciéndose más rico.

Es difícil que a través de Directv y sus "paquetes" podamos enterarnos de algo que nos instruya acerca de la realidad, en especial si somos adictos al sistema de televisión por cables. Quizás si fuéramos selectivos y críticos, pero eso no pasa casi nunca. Los usuarios de Directv son como los verdureros y empleados del Excélsior Gama, tienen un perfil psicológico muy bien definido; se agrupan casi siempre por "selección natural". Ese bloqueo comunicacional el cual denuncia Jorge Arreaza es casi que chiste, si no fuera tan irónico, tan negro, tan "agudo".

Es decir, si no fuera tan agudo todos nos tuviéramos riendo ahora. Pero él se lo toma en serio, como si la gente pudiera ver en Directv la realidad y no un circo personalizado, encerrado en la caja de vidrio de nuestros televisores. El "bloqueo comunicacional" de Arreaza es, que la ida de Directv de Venezuela le quita una oportunidad al gobierno de mantener a las capas medias de la población atontadas en sus casas, con menos posibilidades de reaccionar ante la realidad (que ellos y DIRECTV disimulan o esconden con "mediática de la dominación" ). A Arreaza le importa un coño la comunicación, solo quiere mantener a la gente distraída y domeñada, ¡no hay peor bloqueo comunicacional que aquel que impone el mismo gobierno!

Es el caso de Rafael Ramírez. Rafael Ramírez fue Ministro, vicepresidente del país, vicepresidente del PSUV, y aun así está vetado de los medios de comunicación (de información) (o de desinformación); expuesto a todo tipo de acusaciones, sanciones, infamias, insultos, por mucha gente y de toda clase, tendencia y países, sin que haya tenido la oportunidad de defenderse públicamente, ¡mediáticamente!, tampoco judicialmente. El gobernó ha convertido la calumnia en condena y la población, por su constitución mental, por su mala educación, lo acepta como natural. Un gobierno villano envilece a todo un pueblo con sus prácticas de caudillos, de pranes de la política chapucera, con su malandraje. Y aun así habla de "bloqueo comunicacional", cuando esa "peste comunicacional" que es Directv – que ha debido ser sustituida hace tiempo por la revolución con criterios distintos, no hegemónicos – se va del país.

El problema – para aclarar la posición frente a los que se incomodan conque hablemos de Rafael Ramírez – no es defender el ex ministro Ramírez; él se defiende solo. El asunto con Ramírez es que su caso es un modelo paradigmático de intolerancia y miedo a la crítica. También podríamos hablar de las persecuciones, el caso de Vivas Santana. Pero por el caso Ramírez podemos medir la conducta "comunicacional" del gobernó, el cual se olvidó que existe la disensión, se olvidó de Giordani, de Héctor Navarro, Ana Elisa Osorio, hasta de Luis Britto García y el comandante Escalona (de eso se encarga Mario Silva, el cual es el último tamiz del filtro gubernamental). El bloqueo comunicacional del gobierno cada día es más bestial. Es imposible ver un programa de cualquier canal del Estado sin que el país parezca ser dirigido por gente esforzada, inteligentísima, mucho más que revolucionaria; donde no avasalle el discursito y el vocabulario trillado y vacío del chavismo muerto y seco del madurismo; donde no mande la adulación y los adulantes.

La comunicación es un fenómeno de dos vías, un emisor un receptor que a la vez es emisor, que replica; la comunicación implica la conducta humana en general, es la manera como nos relacionamos y nos entendemos socialmente, no es el bombardeo unilateral de un solo punto de vista, ideológico, publicitario o propagandístico, hacia una población pasiva; mismo que practica tanto el gobierno de Maduro como Directv, no existe ninguna diferencia (así se cague de la arrechera Mario Silva en su silla, el más farsante de los "comunicadores" del gobierno de turno).

En este momento necesitamos más que nunca verdaderos "medios" para la comunicación, para debatir acerca de la realidad, para pulsar la realidad de primera manos, escuchar a la masa, a los trabajadores disidentes, a los políticos disidentes, a los intelectuales disidentes, necesitamos espacios físicos, de televisión y a través de la red o redes sociales, para que nos entendamos, ¡Y hablo de revolucionarios, de socialistas, de críticos que no sean simples oportunistas!

Si habla como han sido hasta ahora interlocutores válidos del gobierno Guaidó, los empresarios, ¡el imperio!, debe hablar Rafael Ramírez o Giordani, los cuales son más válidos y sus puntos de vista político más necesarios que un monigote como Guaidó y su perica fascista; a los disidentes chavistas no se los puede invisibilizar como si estuvieran muertos o presos, están ahí; ¡estamos aquí!

Quisiéramos de estos voceros petulantes más respeto y coherencia en sus mensajes, pero es exigirles demasiado. Nos basta con denunciar esta hipocresía, también es un ejemplo de inconciencia de lo que hacen con los "medios" del Estado, de actuar como si no se les notara la manera de mantener desinformado al país de la realidad, la misma que vemos cada quien desde la propia ventana. ¡También esta denuncia ridícula es una forma de desinformación, de manipulación o deformación de conceptos, de hundirnos más en la ignorancia!

¡No queremos Directv, queremos debates públicos, asambleas televisadas, que se visibilice la disidencia chavista en televisión! Y ¡Viva Chávez!



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Marcos Luna

Dibujante, ex militante de izquierda, ahora chavista

 marcosluna1818@gmail.com

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