Los 100 Medios de Comunicación Social que han cerrado según la óptica de Biagio Pilieri

Fijar posición sobre la conducta o el destino que le depara a los tradicionales Medios de Comunicación Social (MCS) que operan en Venezuela de verdad que no deja de ser un serio compromiso y así lo consideramos, por cuanto el tema pudiera ser tratado indebidamente, más si quien lo aborda, precisamente, es un periodista, como es nuestro caso, que egresó orgullosamente de LUZ, hace 32 años atrás.

Abordaremos, sin embargo, este tema, quizás controvertido para muchos pero muy natural para otros, debido a que el diputado opositor Biagio Pilieri acaba de asegurar que en Venezuela han cerrado sus puertas, por culpa del gobierno revolucionario, unos 100 MCS, repartidos entre emisoras de radio, de Televisión y periódicos impresos.

Si distribuimos esos 100 MCS entre los 24 estados que conforman el país, eso quiere decir –según Pilieri- que por cada entidad 5 MCS han cerrado sus puertas o dejaron de estar operativos, lo cual es difícil de creer, aunque no imposible.

Escuchar a Pilieri formular esta denuncia, sobre todo por su condición también de periodista, aunque nunca ha ejercido la profesión, a menos que no haya sido para tomar un micrófono y hablar a favor del partido Convergencia, el cual representa y opera solo en Yaracuy, no deja de ser hasta gracioso y desde luego mediático.

Pilieri, por cierto, dirige la Comisión de Medios de Comunicación Social de la Asamblea Nacional (AN) y al parecer cree que eso le da el derecho absoluto de abordar el tema de los medios así como si nada y alegremente para salir a formular denuncias carentes de realidad y seriedad, en torno a este tema.

El colega también demuestra que aprendió muy bien aquello de los mensajes mediáticos, igualmente rechazados por muchos, por cuanto dijo además que la profesión de periodista se ha constituido por culpa del gobierno del presidente Nicolás Maduro, en una de las profesiones más peligrosas en Venezuela, demostrando con ello que utiliza la misma receta o la misma carta que el imperio le ha dado a varios colegas opositores, como Karla Angola, Patricia Poleo y Meibort Petit, para conspirar, desde Miami, en contra del gobierno revolucionario, como también lo hace Orlando Urdaneta.

Aquí incluso hay que meter en esa misma olla de alta presión a la actual directiva del Colegio Nacional de Periodista (CNP) encabezada por Tinedo Guía (TG), quien solo publica y promueve comunicados mediáticos para desprestigiar igualmente al gobierno, cuando en el fondo no se le ha leído aún el primer escrito del CNP que busca realmente reivindicaciones para todo el gremio.

El país en pleno sabe que TG mantiene desde hace tiempo un reconcomio con el gobierno revolucionario, solo porque formó parte del equipo de periodista de RCTV, medio que mereció que le revocaran la concesión, entre otras cosas, por mediático y golpista.

Pilieri, con el respeto que merece el Código de Ética del Periodista, que prohíbe exponer al escarnio público a otro colega, y esa no es nuestra intención, no hay duda que también forma parte de esta camada de mercenarios de la Comunicación Social que están dedicados, a nombre de promover el libre ejercicio del periodismo, a mentir descaradamente, como a diario lo hace.

Incluso, el diputado opositor insta a tomar acciones, no solo a nivel local, sino también internacional para salirle al paso al "ataque" y a la "persecución" que se mantiene en contra de colegas periodistas, pero desde luego no menciona a ninguno, cuando la verdad es que eso que asegura con tanto ahínco no ocurre en el país. Tremenda desfachatez, diría cualquiera.

Negar, sin embargo, que los MCS estén pasando por una situación nada agradable es también pretender "tapar el sol con un dedo". Eso lo sabe todo el mundo. Pero al mismo tiempo responsabilizar al gobierno de esos males, sin duda se constituye en un hecho claramente mediático, irresponsable y embustero.

Pilieri, en este sentido, nada dice de esos MCS que forman parte de la ultra derecha venezolana, que se han dado a la tarea –para congraciarse con el imperio- de utilizar el periodismo indebidamente, como por ejemplo para solicitar que al país se le apliquen sanciones y un bloqueo que ha hecho que la economía de la nación se vea seriamente afectada y se dispare al mismo tiempo la inflación a niveles imaginarios, pero tampoco dice nada al respecto de esta calamidad que afecta por igual a esos medios adversos. Es decir, sus dueños erróneamente han venido pidiendo "cuchillo para sus mismos pescuezos".

De hecho Pilieri también evita mencionar si realmente los MCS en la 4ta. república fueron o no financiados – al menos los más consolidados- por los gobiernos de ese entonces, porque ante la conducta que mantienen hoy en día demuestran claramente que si recibían divisas preferenciales, pero ahora como eso no ocurre, debido a la crisis que promueve la oposición y el imperio, se la chillan a diario inconsolablemente.

Quizás son muchos los nuevos colegas periodistas del país que ignoran que Pilieri antes de ser diputado fue alcalde del municipio Bruzual en Yaracuy, cuando el estado era dirigido a su antojo y capricho, violando leyes, incluso, por el ex gobernador Eduardo Lapi, quien hoy está prófugo de la justicia. En ese entonces nunca antes un gobernador en el país, con el apoyo de Pilieri y los demás alcaldes de esa época, había arremetido tan fieramente en contra de los periodistas, como ocurrió en el gobierno de Rafael Caldera, en Yaracuy.

Pilieri olvida, y una vez más nos vemos en la necesidad de recordárselo, que fueron precisamente las bandas armadas de Convergencia, dirigidas desde el gobierno de Lapi, quienes arremetieron en contra del colega periodista Marco Vega Ardila, a quien dejaron prácticamente parapléjico, después de propinarle una brutal golpiza, con fractura en la cervical, mientras acudió a cubrir el allanamiento que le hizo la Disip a Prosalud, pero gracias a una delicada intervención quirúrgica logró meses después superar el problema, que casi lo lleva a la tumba.

Desde luego el diputado Pilieri nada dice de ese pasado gris que lo involucra en estos hechos vergonzosos que vivió el periodismo en Yaracuy, solo porque un reyezuelo, que se creía dictador, le declaró la guerra al diario Yaracuy al Día (YAD), el cual dirigíamos en ese entonces, sin apasionamiento y apartado de toda corriente política.

La situación fue tan precaria para ejercer el periodismo en aquella época, por más de 9 años, que incluso el tirano dictador ordenó a todos los organismos públicos, tanto del gobierno nacional como regional, que no se atrevieran ofrecer declaraciones a los periodistas de YAD, pues de lo contrario los responsables de hacerlo deberían asumir las consecuencias.

Lapi, Incluso, prohibió a los empleados de la administración pública adquirir los ejemplares de YAD, y quien se atraviese a comprarlos de seguro que sería despedido. También les prohibió a los periodistas de YAD el acceso a la gobernación. No conforme con ello utilizó todos los autobuses de la ruta social para bloquear la entrada y salida de los periodistas de la sede del primer diario del estado, con la idea de evitar que el tradicional periódico saliera al otro día, como lo hacía regularmente.

¿Qué dijo Pilieri en ese entonces sobre los desmanes de su apreciado gobernador? Desde luego nada. Sin embargo hoy en día se rasga las vestiduras para decir falsamente que el gobierno revolucionario persigue a los periodistas. Por el contrario bajo las balas de los más acérrimos opositores que promueven el golpismo en Venezuela cayó sin vida -no hace de eso tanto tiempo en Caracas- el colega Ricardo Durán. ¿Qué dijo en ese momento Pilieri sobre este vil atentado?...Igualmente nada.

Ese entorno de Pilieri, con Lapi a la cabeza, precisamente organizó también, en aquella época, todo un plan para hacer que desapareciera nuestro vehículo de uso personal, solo por mantener y alimentar el revanchismo en contra de YAD.

De más está decir que Pilieri miente…siempre lo hace,… y lo seguirá haciendo, mientras el gobierno solo se dedica a dejar que sus adversarios se cocinen en su propio salsa.

No queda duda, entonces, que el diputado opositor, en vez de abogar por un salario digno para sus colegas periodistas y exigir un seguro hospitalario que los ampare, ni siquiera defiende el estado derecho, la Constitución y las decisiones de las mayoría…por el contrario demuestra que su interés se circunscribe solo para llegar al poder a la fuerza.

Pilieri además deja en claro que apoya las sanciones en contra del país, mientras rechaza el diálogo, las políticas de entendimiento, la cordura y la reconciliación que promueve, incluso, el nuevo presidente de la Asamblea Nacional (AN), Luis Parra, a pesar que también forma parte de ese sector menos radical de la oposición, que tiene aparentemente cinco dedos de frente, tal como lo ha venido demostrando.



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Italo Urdaneta

Periodista, historiador y profesor universitario

 italourdaneta@gmail.com

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