Los antivalores del El Chavo del Ocho

El mensaje que los personajes de esta serie humorística envía son sin duda alguna altamente alienantes. En el programa se ven unos individuos que llevan una vida miserable, altamente violenta, e improductiva a saber: el único que posee un trabajo estable, mal pagado como todo maestro, es el Profesor Jirafales. El cual es sin dudas el amante de Doña Florinda, puesto que ella no trabaja y es viuda o madre soltera.

Quico es un niño con cierto retraso mental al que su madre cumple todos sus deseos, y acepta sus desmanes y travesuras sin correspondiente correctivo. La impunidad es el anti valor del personaje. Caso especial es La Chilindrina, una niña mentirosa, chismosa, insidiosa, mala estudiante, que llega a engañar a su padre y a todos los vecinos. Los pocos y escasos castigos que su padre le infringe duran segundos y nunca dan resultados. Su padre don Ramón es el vago por excelencia, logra vivir sin trabajar, intenta todo tipo de las llamadas “chambas” pero no dura en ninguna, el mensaje es que se puede vivir de la nada, o de la caridad, o de la buena voluntad del Señor Barriga, dueño de la vecindad, y que funge como el capitalista del elenco, se muestra rígido en el cobro de los alquileres.

Pero siempre termina perdonando a Don Ramón, de manera que nos vende la idea que todo capitalista es buena persona, generoso, solidario, amigo y protector de los pobres. Lo cual todos sabemos que es falso, pero la idea es que la clase media, y baja crea que el señor barriga representa a los bonachones oligarcas capitalistas.

Es alienante hacerle creer a la gente que la vida puede ser feliz en la miseria y que siempre habrá un capitalista que los ayudara. En ningún programa ningún personaje trata de superarse, de surgir, estudiar, emprender un iniciativa que lo saque del hueco donde mal viven. No hay ningún estímulo, solo reforzamientos de los valores de la miseria. El programa ha tenido difusión internacional, y ha sido transmitido por las TVS públicas.

La escasa paciencia del Profesor Jirafles, su anti pedagogía, el permitirle a los alumnos que se burlen de él llamándolo maestro longaniza, la pésima educación que reciben los niños en el aula, es una invitación a aceptar que eso es una verdad y que el pueblo en una escuelita publica no debe esperar una mejor educación.

Los otros personajes de los diferentes programas tales como: Chespirito el Chévere, el Dr Chapatin, Chaparrón Bonaparte, los Caquitos, el Chapulin Colorado, etc, son más de lo mismo, individuos en pobreza, sin posibilidad alguna de superación, algunos dedicados al robo siempre fracasando, pero nunca llevados presos, la impunidad una vez más presente.

Podríamos extendernos más en los personajes, pero lo que nos ocupa es la intención de alienar a un público que acepta los antivalores de estos programas como algo natural, propio de su condición de marginado, y de saber que no tiene esperanzas de salir del marasmo de la pobreza y miseria en que el capitalismo lo ha llevado.

Para concluir, el programa generó 1.700 millones de dólares en sus primeros 10 años de transmisión. Duro más de 20 años en el aire sin contar las retrasmisiones, y ventas a otros países, y sus respectivas traducciones.

El Chavo fue un programa capitalista, para vender una mercancía con valor de uso y valor de cambio. Conociendo los negociados, y triquiñuelas contables que suelen hacer los capitalistas no es fácil calcular cuánto dinero genero el programa, cuanto es la herencia de Roberto Gómez Bolaños, lo que si sabemos es que el capitalismo produjo ganancias para mucha gente y embrutecimiento para más aun.

CON MADURO RUMBO AL FUTURO
CHVEZ VIVE LA LUCHA SIGUE


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Carlo Maglione


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