El Calvario del pueblo de Petiòn

Ay de tí, Haití

Como ya es noticia sabida, empezó muy mal el año para el pueblo haitiano. Como si no bastara con la clase de desgobiernos que hubo en ese país, que se ocuparon de expoliar hasta la esperanza, llega un terremoto "a terminarla de completar", como decimos en criollo. Y para colmo de males infernales, un hombre que parece enviado del Innombrable, llamado Pat Roberson se encarga de terminar de condenar a ese pueblo en un símil retórico clonado de aquel sacerdote que despotricaba del movimiento patriótico en el terremoto que asoló a Venezuela en 1812: Por querer ser libres e ignorar a los imperios, les pasó eso como castigo. Las idioteces que uno lee...

A diferencia de los primeros dias, ya la CNN no mira tanto a Haití ni tampoco al Chile castigado no solo por un terremoto, sino por la ceguera de su pueblo al dejarse embaucar por los paraísos neoliberales de Sebastián Piñera, que hasta amenaza con la privatización de la progenitora, tú sabes, para que todo marche bien...Yo te aviso. De todas maneras, ¿para que diablos importa que la CNN "deleite" a los televidentes con la imagen de la desgracia ajena, si es más útil hacer algo?. Lamentablemente, el H1P0CRIT4 del Juanes (como lo llama uno de mis amigos) pretendía que con musiquita y agarradera de las manos se podría "reconstruir" a ese pueblo. Pretendía repetir lo que hizo en Cuba que ahora, andando el tiempo, resultó demasiado falso, por lo menos en lo que a él respecta. Pero fue Rubén Blades, una de las pocas personas que expresó firmemente su rechazo a semejantes tonteras. Si al pueblo pobre de Haití le interesa que se le ayude, ¿sirve de algo un concierto?. Por eso, expresó que si a él lo llamaran para colaborar, enseguida se pone a la orden. Por otra parte, Blades se hace una pregunta. Se habla de reconstruir a Haití, pero ¿reconstruir QUÉ?. Es claro que se lo pregunte, ¿que es lo que hay que reconstruir si Haití, si desde antes o mejor desde siempre ya padecía la ruina en que la dejó el neoliberalismo salvaje?.

Por fortuna, si es que puedo usar esa palabra, aunque a los gerentes de las agencias noticiosas ya no les interese la tragedia de Haití, todavía hay a quien SÍ le importa y mucho lo que allá ocurre. Gracias a "Dossier" he visto el testimonio que ha sido recogido para la historia, de la abnegación de quienes, haciendo a un lado las comodidades de la vida urbana de sus países nativos, han venido a prestar su ayuda. A diferencia de los cuerpos de la Marina del Imperio Equívoco, que solo viene a ocupar una nación empobrecida, a causarle más problemas y a consumirle sus escasos recursos, el EJÉRCITO de médicos, enfermeras, enfermeros y paramédicos, tal cual hizo el Ejército Patriota hace casi 200 años, le lleva libertad en la forma de auxilio a la gente desamparada. Es cierto que trabajan en condiciones difíciles, si aquí nos quejamos de calor y falta de agua, ¿no hay razón para quejarse por la ausencia de lo más básico para vivir?. Para estas personas, la respuesta es que NO HAY TIEMPO para quejarse.

De modo que Haití se merece eso y mucho más. NO es un favor que se le hace para "salir del paso". NO es tampoco un regalo, ni dádiva o menos aún una limosna. Que nadie se olvide de que, de no haber sido por esa nación insular hoy pequeña y empobrecida, tal vez no hubiese sido posible el inicio de la gesta libertaria. Es una deuda que aún no se pagado del todo. Y así lo exige un mínimo de solidaridad, que siempre hará falta. Amén.

(*) Ingeniero en Telecom
maplacom@hotmail.com
Maracay, Venezuela


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Roberto Arenas (*)


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