Una familia mafiosa

Cuenta Daniel Coronell -valiente periodista de la revista Semana que no ha cesado de denunciar el régimen mafioso de Uribe lo que valió el exilio luego de que sicarios le enviaron un sufragio con las fotos de sus niños entrando al colegio- que un comisión colombo-gringa, encargada de detectar evasores de impuestos, encontró una serie de cuentas bancarias de la mafia colombiana abandonadas en Suiza, Luxemburgo y Panamá desde 1980 que suman aproximadamente 30 millones de dólares (revista Semana, “La cuentas suizas del Cartel de Medellín”,18-10-09).

Lo curioso es que un nombre se repite como titular o consignatario: Carlos Alberto Gaviria Vélez, lo cual no tendría nada de raro si no fuera porque corresponde a un hermano de José Obdulio Gaviria Vélez, ex consejero y primo de Pablo Escobar Gaviria y principal asesor de Uribe durante sus dos mandatos, así en el momento esté desvinculado del cargo que tenía en la ‘Casa de Nari’ pagado con fondos –oh, dios mío, perdónanos- del Convenio Andrés Bello, organización multilateral que recrea a ese ilustre intelectual y humanista que fue el caraqueño Andrés Bello y cuya finalidad es “fortalecer la integración de Estados en los ámbitos educativo, científico-tecnológico y cultural”, según rezan sus estatutos.

Le llamó la atención a Coronell una cuenta abierta en el banco suizo UBS con un saldo pequeño, comparado con las otras cuentas, de 1.037.000 dólares a nombre de Carlos Alberto Gaviria Vélez y Jesús María Rivero García, identidad falsa (comprobado judicialmente) del tenebroso capo -dado de baja por la policía en 1990- Gustavo de Jesús Gaviria Rivero, primo hermano de Pablo Escobar, de Carlos Alberto y José Obdulio Gaviria.

¿Quiénes son este par de cuentahabientes? Según El Espectador, de una cuenta bancaria que poseía Carlos Alberto Gaviria en Colombia se pagó a los sicarios que asesinaron a don Guillermo Cano, ex director de El Espectador.

Según Gonzalo Guillén, destacado periodista colombiano del Nuevo Herald de Miami y hoy en el exilio por sus denuncias contra el régimen mafioso de Uribe, Gustavo de Jesús Gaviria Rivero es un “Asesino y narcotraficante, primo hermano de Pablo Escobar…Gustavo de Jesús Gaviria Rivero fue quien corrompió a Escobar en su adolescencia y luego al morir le dejó la jefatura del comercio mundial de la cocaína…” (Gonzalo Guillén, Los confidentes de Pablo Escobar, 2007)

En el mismo libro afirma: “Según publicó El Espectador, en su edición del 12 de Agosto de 1990, las autoridades señalaron a Gustavo de Jesús Gaviria Rivero, primo del capo y entonces segundo cabecilla dentro del Cartel, como la persona que el 13 de Abril de 1989 entregó en Medellín 540 millones de pesos (cerca de 6 mil millones de pesos de hoy) al ex político tolimense Alberto Santofimio Botero”. (Todo indica que esta plata le fue entregada al político para el asesinato del ex candidato a la presidencia Luis Carlos Galán quien fue dado de baja el 18 de Agosto de 1989 en Soacha, población cercana a Bogotá).

Afirma que antes de ser liquidado por la policía era el encargado en el Cartel de pagar los sicarios y de planificar y ejecutar los envíos de droga al exterior.

Dice que se calcula que pagó el asesinato de 250 miembros de la policía y la activación de varios carros bombas. García Riveros estaba señalado como el responsable de planear atentados contra el jefe del DAS, Miguel Alfredo Maza Márquez, contra el ex ministro de Justicia Guillermo Plazas Alcid y contra el embajador de EE.UU en Colombia Thomas Mac Namara.

Estas joyas son los primos de José Obdulio Gaviria, consiglieri de Uribe y columnista de El Tiempo, con una influencia tan poderosa en el diario de los Santos y el grupo español Planeta que recientemente se dio el lujo de ordenar la destitución de la brillante periodista Claudia López por unas críticas leves que la periodista le hizo al diario, pero en lo fundamental porque ha sido un crítica implacable del régimen y una de las mejores investigadoras de la parapolítica.

Triste destino el de la última generación de los Santos de El Tiempo: de una de esas familias de ‘rancia estirpe’ de la alta burguesía que durante una centuria manejó el poder político en el país, con un ex presidente de la República en su seno, Eduardo Santos, hoy están llamados a responder ante la justicia: Juan Manuel Santos con orden de captura de la fiscalía general del Ecuador por ser responsable de bombardear territorio ecuatoriano y determinar una masacre en Angosturas (sin contar los falsos positivos o miles de ejecuciones extrajudiciales mientras fue ministro de Defensa) y Pachito Santos, flamante Vicepresidente de Colombia, llamado por la fiscalía a responder por cargos relacionados con la conformación de grupos paramilitares en Bogotá, según declaraciones de Mancuso que lo señaló de haber aconsejado a Carlos Castaño que formara el Bloque Capital. Hoy su periódico de vieja tradición liberal está en manos de la extrema derecha española, del grupo Planeta, último reducto del franquismo y de José Obdulio Gaviria que ordena y manda como en su casa.

Cayeron los Santos, como gran parte del establecimiento en las garras de la mafia. Gonzalo Guillén afirma que el cartel de Medellín llegó al poder con Uribe. Se cumplió, aunque tardíamente, el sueño de Pablo Escobar de ser Presidente. Virginia Vallejo, ex diva y ex amante de Escobar lo recuerda en sus memorias, en una charla con Santofimio dijo el capo: “…van a tener que aceptar que el poder es nuestro y ¡ay del que se ponga por delante! Aquí ya esto se decidió y usted (es decir, Santofimio) es el próximo Presidente y yo sigo”. El que se les ponía por delante en esa época era Luis Carlos Galán que, según las encuestas, ganaba con creces la presidencia, por lo cual decidieron asesinarlo.

De todo esto se infiere que la fruta está madura, ya pudriéndose, y muy próxima a caerse. El crimen, así aparente demuestre lo contrario, no paga. Más temprano que tarde faltarán cárceles. No habrá cama para tanta gente untada.

lessaavedra24@yahoo.es


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