Algo inminente está por manifestarse

La conciencia es el estado de elevación trascedente más allá de nuestra evolución.

El nuevo virus fue creado con fines inconfesables, con el fin de alcanzar beneficios para unos pocos que vienen insistiendo en que como se creen descienden del Olimpo, en tal hipótesis, EE.UU. Rusia y China, y aproximándose rápidamente India. En cada uno de estos escenarios se atacan y lanzan sus baterías argumentales en las que se acusan mutuamente de utilizar armas biológicas, bacteriológicas y víricas, para dañar, alterar, minimizar, interponer, revertir, y adecuar sus tácticas frente a lo que consideran enemigos, competencia, posible amenaza, potenciales focos, o cualquier elucubración que les permita llevar la delantera, en los conflictos de diversas intensidades. China acusa que el virus fue inoculado en Wuhan, Estados Unidos se defiende que fueron los chinos; Rusia filtra información sobre laboratorios de corporaciones estadounidenses que trabajaron en laboratorios en China para crear nuevas cepas del Sar-l y 2, y el Covid-19.

En la guerra todo vale, y el imperialismo lo está contra todo aquél que se interponga entre los intereses de los que se agrupan en el 1% de la población en que se reparten el poder y controlan la economía, las finanzas, el mercado y el monopolio de las mercancías y los bienes de consumo en el entero planeta. Dominan el sistema capitalista, con el ingrediente que está próximo a su decadencia, por lo que se requiere tiempo para maniobrar en la dirección planificada hace cinco décadas, en la que las corporaciones más influyentes en el mundo, impuestas sobre las culturas y civilizaciones contrarias, información que solo habría que buscarlas en las fuentes de donde emanan, los periódicos y revistas dentro y fuera de las respectivas potencias, en las cuales las nuevas fuerzas y los factores que se incorporan al festín, ponen en evidencia, el carácter y el rigor de lo que se ha estimado será el futuro desde un Nuevo Orden Global.

Para lo que hemos avanzado en ciencia y tecnología ya es poco lo que se puede mantener en reserva que no se sepa que existe, los datos gruesos están al alcance de los gobiernos de estas superpotencias, con capacidad para borrar el planeta de la faz del universo por lo menos unas cien veces. Son estas informaciones que si se tocan en periódicos locales, apenas rozarán superficialmente estos temas, dedicados más a la farándula y las frivolidades de la realidad que nos trasmiten a diario, para entretener y distraer, pero no profundizar en las repercusiones y trascendencia que tienen para el futuro de la entera humanidad. En Venezuela habrá algún periódico o medio de información que sea del Sebin, o del Dgcim, como New York Time (de los Munish surcoreanos, unas sectas de iglesias como la mexicana Luz del Mundo, periódico que pertenece a la CIA.), o del Washington Examenor en Nueva York; el Nueva York Post, que son periódicos donde ese 1%, de los magnates, políticos, y miembros de las poderosas industrias, armamentistas, farmacéuticas, de alimentación, las comunicaciones y la construcción; donde se sacan los trapos sucios y se muestran las ropas interiores, acostumbrados por herencia, a tales tratos entre pandilleros y gánsteres de Nueva York, Washington y demás ciudades.

En el New York Time se publicaron versiones desde finales del 2018, sobre una fuga accidental de un virus de un laboratorio controlado por los gringos en China, y que los reformistas comenzaron sus campañas del fin del mundo, del Apocalipsis, de que había que rezar, y las sectas de todo tipo y también las iglesias y los credos extendidas por todo el planeta, además de los NXIBM, no otro virus, aunque igual o peor por sus consecuencias entre las poblaciones, donde hay esclavos sexuales y se consume fetos y se bebe la sangre de las víctimas, muy extendidas entre las élites, en las que ya se han visto envueltas, personalidades de todos los campos. Se ha mencionado a la hija de Junko, entre los que comandan la reforma, o los hijos del ex Salinas, o una hija adoptiva de Fox, y alguien ligado a Miguel de la Madrid; contextos en los cuales a decir d Alfredo Jalife, ha comentado para xeVT, en La Entrevista, que conduce Emmanuel Sibilla, en Telereportaje (Tabasco, México).

Abordar estos temas que bordean la teoría de la conspiración, ya de suyo intrigante, como caminar en un campo minado, donde hay que medir muy bien los pasos, y tener la firme convicción de saber qué se busca, pisando en firme, siguiendo las huellas de la información, y cotejándola. Se ha invertido más en tratar de desviarnos de la verdad, que, de protegernos de las mentiras, y creando sospechas, que es el plato fuerte, combinado con las presiones que se ejercen desde los Estados, que se niegan a desclasificar información relevante. Si lo niegan es como lo que se piensa de los ateos, que ellos no creen en Dios porque no lo han buscado, y por tanto no lo pueden ver. El que tiene información tiene el control de buena parte del mundo, y si de paso es dueño de los medios y la infraestructura necesaria, hacen lo que quieren, donde quieren y cuando quieren. Los sectores poderosos se alían con quienes les pueden garantizar mantenerse en el poder, son los miembros de las cúpulas en una sociedad de conspiradores. El término teoría de la conspiración describe, no es neutro, asevera y está aliada al secretismo, para hacer cualquier cosa, lo que sea y lo que cueste, y se adapta a las circunstancias y las cambia si es necesario. Es formal e institucional y se mantiene en el convencionalismo, y son conservadores si les sirve para alcanzar un fin. Y si es preciso, incluso violan la ley, aludiendo a argumentos que no tienen ninguna relación entre sí, favoreciendo a determinado sector, que o bien va contra el sistema o su estructura, o viceversa. Sus implicaciones y su alcance tienen consecuencias en todos los ámbitos, social, cultural, científico, civilizatorios o planetario.

La conciencia es el estado de elevación trascedente más allá de nuestra evolución.

El nuevo virus fue creado con fines inconfesables, con el fin de alcanzar beneficios para unos pocos que vienen insistiendo en que como se creen descienden del Olimpo, en tal hipótesis, EE.UU. Rusia y China, y aproximándose rápidamente India. En cada uno de estos escenarios se atacan y lanzan sus baterías argumentales en las que se acusan mutuamente de utilizar armas biológicas, bacteriológicas y víricas, para dañar, alterar, minimizar, interponer, revertir, y adecuar sus tácticas frente a lo que consideran enemigos, competencia, posible amenaza, potenciales focos, o cualquier elucubración que les permita llevar la delantera, en los conflictos de diversas intensidades. China acusa que el virus fue inoculado en Wuhan, Estados Unidos se defiende que fueron los chinos; Rusia filtra información sobre laboratorios de corporaciones estadounidenses que trabajaron en laboratorios en China para crear nuevas cepas del Sar-l y 2, y el Covid-19.

En la guerra todo vale, y el imperialismo lo está contra todo aquél que se interponga entre los intereses de los que se agrupan en el 1% de la población en que se reparten el poder y controlan la economía, las finanzas, el mercado y el monopolio de las mercancías y los bienes de consumo en el entero planeta. Dominan el sistema capitalista, con el ingrediente que está próximo a su decadencia, por lo que se requiere tiempo para maniobrar en la dirección planificada hace cinco décadas, en la que las corporaciones más influyentes en el mundo, impuestas sobre las culturas y civilizaciones contrarias, información que solo habría que buscarlas en las fuentes de donde emanan, los periódicos y revistas dentro y fuera de las respectivas potencias, en las cuales las nuevas fuerzas y los factores que se incorporan al festín, ponen en evidencia, el carácter y el rigor de lo que se ha estimado será el futuro desde un Nuevo Orden Global.

Para lo que hemos avanzado en ciencia y tecnología ya es poco lo que se puede mantener en reserva que no se sepa que existe, los datos gruesos están al alcance de los gobiernos de estas superpotencias, con capacidad para borrar el planeta de la faz del universo por lo menos unas cien veces. Son estas informaciones que si se tocan en periódicos locales, apenas rozarán superficialmente estos temas, dedicados más a la farándula y las frivolidades de la realidad que nos trasmiten a diario, para entretener y distraer, pero no profundizar en las repercusiones y trascendencia que tienen para el futuro de la entera humanidad. En Venezuela habrá algún periódico o medio de información que sea del Sebin, o del Dgcim, como New York Time (de los Munish surcoreanos, unas sectas de iglesias como la mexicana Luz del Mundo, periódico que pertenece a la CIA.), o del Washington Examenor en Nueva York; el Nueva York Post, que son periódicos donde ese 1%, de los magnates, políticos, y miembros de las poderosas industrias, armamentistas, farmacéuticas, de alimentación, las comunicaciones y la construcción; donde se sacan los trapos sucios y se muestran las ropas interiores, acostumbrados por herencia, a tales tratos entre pandilleros y gánsteres de Nueva York, Washington y demás ciudades.

En el New York Time se publicaron versiones desde finales del 2018, sobre una fuga accidental de un virus de un laboratorio controlado por los gringos en China, y que los reformistas comenzaron sus campañas del fin del mundo, del Apocalipsis, de que había que rezar, y las sectas de todo tipo y también las iglesias y los credos extendidas por todo el planeta, además de los NXIBM, no otro virus, aunque igual o peor por sus consecuencias entre las poblaciones, donde hay esclavos sexuales y se consume fetos y se bebe la sangre de las víctimas, muy extendidas entre las élites, en las que ya se han visto envueltas, personalidades de todos los campos. Se ha mencionado a la hija de Junko, entre los que comandan la reforma, o los hijos del ex Salinas, o una hija adoptiva de Fox, y alguien ligado a Miguel de la Madrid; contextos en los cuales a decir d Alfredo Jalife, ha comentado para xeVT, en La Entrevista, que conduce Emmanuel Sibilla, en Telereportaje (Tabasco, México).

Abordar estos temas que bordean la teoría de la conspiración, ya de suyo intrigante, como caminar en un campo minado, donde hay que medir muy bien los pasos, y tener la firme convicción de saber qué se busca, pisando en firme, siguiendo las huellas de la información, y cotejándola. Se ha invertido más en tratar de desviarnos de la verdad, que, de protegernos de las mentiras, y creando sospechas, que es el plato fuerte, combinado con las presiones que se ejercen desde los Estados, que se niegan a desclasificar información relevante. Si lo niegan es como lo que se piensa de los ateos, que ellos no creen en Dios porque no lo han buscado, y por tanto no lo pueden ver. El que tiene información tiene el control de buena parte del mundo, y si de paso es dueño de los medios y la infraestructura necesaria, hacen lo que quieren, donde quieren y cuando quieren. Los sectores poderosos se alían con quienes les pueden garantizar mantenerse en el poder, son los miembros de las cúpulas en una sociedad de conspiradores. El término teoría de la conspiración describe, no es neutro, asevera y está aliada al secretismo, para hacer cualquier cosa, lo que sea y lo que cueste, y se adapta a las circunstancias y las cambia si es necesario. Es formal e institucional y se mantiene en el convencionalismo, y son conservadores si les sirve para alcanzar un fin. Y si es preciso, incluso violan la ley, aludiendo a argumentos que no tienen ninguna relación entre sí, favoreciendo a determinado sector, que o bien va contra el sistema o su estructura, o viceversa. Sus implicaciones y su alcance tienen consecuencias en todos los ámbitos, social, cultural, científico, civilizatorios o planetario.



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Franco Orlando


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