Pepe Mujica, de la sencillez a la humildad

Los que rodean al presidente uruguayo dejan de lado los formalismos y convencionalismos creados por el poder, camina por las calles de Montevideo, con dos guardaespaldas, almuerza y saluda con todos, lo hace porque es una persona sencilla, pragmática, alejada de las ambigüedades, de los protocolos, de los prejuicios.

Los sueños de Pepe, así le gusta que lo traten ¡cuanto tienen que aprender algunos presidentes de la región que para asistir a actos se rodean de militares fuera de su escolta personal y colocando altura y distancia con el pueblo, paredes impenetrables a la revolución, cuando entenderán que no son Dioses que son empleados del pueblo a pesar de su investidura!

Esa situación de pedante actitud se produce porque el socialismo en este siglo XXI produjo falsos socialistas sin convicción ni conocimiento social. Pepe Mujica, 75 años, surgió de la lucha armada tupamara, preso 13 años y electo presidente, por supuesto que hay que escucharlo callado para aprender por su sentido común sobre la política y no sobre la politiquería practicada por algunos presidentes que se dicen socialistas.

Es Pepe, un forjador claro del frente amplio de izquierda que le permite disfrutar de una altísima credibilidad por la coherencia entre lo que habla y lo que practica, aun en su vida personal, coherencia cotidiana, es un activo inestimable para un lider que busca el socialismo en este siglo.

Con él se ve la diferencia de una izquierda autocrática y una izquierda democrática acoplada a la realidad regional, nacional y mundial que plantea temas modernos como la masificación del conocimiento, la especialización productiva de la mano de la ciencia y de la tecnología basada en la investigación biológica. El conocimiento de la tecnología para una producción especifica y para que Uruguay exporte Sofware, y sea un núcleo de talento mundial, es decir, plantea a corto y mediano plazo la venta de trabajo inteligente, y todo esto sosteniendo la lealtad a la mayoría pobre de Uruguay.

Sabe de lo que habla, pues, fue agricultor y guerrillero, político, diputado, senador, ministro de Ganadería- Agricultura y Pesca, desde el 2005 al 2008, con esa experiencia llego a las elecciones presidenciales en el 2009 después de dos vueltas electorales, es el presidente de 3.4 millones de uruguayos.

Su pasado izquierdista y su estatus presidencial no le han puesto pesadas cadenas ego centrista. En una declaración a la revista brasileña Veja, fue muy claro en decir que es socialista “porque es enemigo de la explotación del hombre por el hombre sin que signifique una defensa de un Estado grande y un servicio público inflado, sería un desastre”, manifestó.

Cuando leí, “el problema no es la prensa sino nuestra humana condición, la prensa no es buena ni mala” en Veja, me interese por saber más de su gestión, luego manifestó “mi propuesta es humilde vamos de pasito en pasito logramos algo hoy otra cosa mañana”. Añadió que los periodistas debían tratar de actuar con honor para que cada lector o televidente interprete lo que lee o lo que ve, concluye diciendo, “la mejor ley de prensa es la que no existe”.

Cuando la mayoría de países en el mundo tienen problemas con lo que se está convirtiendo en un contrapoder, leer esa afirmación de Mujica, sobre los medios de comunicación y los periodistas, causa extrañeza y agrado “cuando un gobierno se muestra más tolerante con la diversidad ayuda a formar una prensa respetuosa, pero, si apuesta a radicalizar sus políticas se va todo al diablo y la cosa se pone peligrosa porque la prensa se transforma en una espada de lucha” dice don Pepe, a la revista Veja.

En estos meses como presidente don Pepe, es un líder conciliador atrayendo a la oposición y discutiendo sus sueños para hacerlos proyectos respetando a la derecha siempre arrimada a una marina golpista, incluso, designando a algunos opositores en la gerencia de empresas estatales como una mejor forma de control.

Esta actitud conciliadora aumenta su popularidad basada en su amplísima experiencia social y dedicación al trabajo. En los viajes internacionales don Pepe, poco sale en la televisión como los presidentes populares, lo primero que hizo al asumir la presidencia es arreglar las diferencias con Argentina, por la planta de celulosa, sin protocolos converso con la presidenta Cristina Fernández, una o dos veces y listo, asunto subsanado, eso es ir pasito a pasito, porque, su edad también se lo recomienda.

Lula, fue uno de los que le guiño el ojo, Dilma, me imagino hará lo mismo con el abuelo de los socialistas en Sudamérica para que la pequeña producción uruguaya tenga el respaldo del mas grande en la region.

Tributación justa, responsabilidad en el capital con intercambio tecnológico, pragmatismo en todos los frentes par una justicia social, le traerá diferencias con propios y extraños a la ideología socialista, adelante don pepe Mujica, hechos y resultados en una gestión científica para un socialismo en el siglo XXI.

rcpuma061@yahoo.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 4131 veces.



Raúl Crespo


Visite el perfil de Raul Crespo para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Internacionales


Revise artículos similares en la sección:
Ideología y Socialismo del Siglo XXI