¿Magnicídio en Colombia? ¡Dios no lo quiera!

Pildoritas 96 (año 03)

La elección del domingo en Colombia, luce definida, y sorpresiva, pues todo el mundo al comienzo de campaña, no veía contendiente para el Santo (s) de apellido, pero demonio por sus ejecutorias, cuestionado por hechos como el haber ordenado la violación de la soberanía de Ecuador, los falsos positivos, la utilización abusiva de los símbolos de la Cruz Roja, igual que los de TELESUR, en la liberación de Ingrid Betancourt, entre otros secuestrados, es decir es un individuo poco confiable a quien si el pueblo colombiano elige y le otorga más poder del que tuvo mientras Ministro de la defensa del Gobierno de Uribe, habría que esperar de él lo peor, pues no es un secreto que se la tiene jurada a nuestro país porque no soportan tener un vecino que está demostrando, sin ir más lejos, el fracaso del capitalismo, que tiene en el sistema colombiano uno de sus más reverentes lacayos, con los resultados que todos conocemos y que se reflejan en índices negativos de pobreza y miseria, analfabetismo, desnutrición, mortalidad infantil, desplazados por millones, guerra permanente, narcotráfico boyante, hasta el punto de que ese país es el principal productor, proveedor y exportador del mundo.

Esta elección es una oportunidad de oro para que el pueblo colombiano, por tantos años engañado con una visión mediática, que por tener su origen en medios que son manejados por la oligarquía gobernante, muestran una realidad que no es y venden una imagen maquillada al exterior.

Es como sabemos un país que no ha pasado la prueba de los organismos internacionales de los derechos humanos, las numerosas muertes de sindicalistas por encargo, superan en mucho a cualquier país del mundo, es como sabemos una economía alimentada por los narco capitales, donde el lavado de divisas es cosa normal de todos los días, la política está penetrada por el paramilitarismo hasta el punto de que un buen número de parlamentarios electos están, o presos o enjuiciados; sus procesos electorales son los más cuestionados del universo, la misma OEA acaba de detectar 15 mil ilícitos, entre los cuales se destaca la compra de votos, el doble voto y el voto de fallecidos, y no pasa nada; aquí, por menos de éso el escándalo sería de padre y señor mío, es decir ese gobierno es un fiasco en realidad, pero vergatario por lo que pintan los medios que se cobran y se dan el vuelto porque son casi todos oficiales..-

Sin embargo existe la posibilidad de un cambio con un rostro nuevo, diferente que viene del sector independiente y que pareciera puede ser el elegido, pues por lo menos garantiza romper el molde de la institucionalización de la mentira y gobernar sin ataduras con las mafias que tanto poder tienen en ese país; ¿Hasta dónde podrá llegar si es que gana? Habría que esperar lo que suceda el 30 de mayo y luego el 7 de agosto, si es que hay segunda vuelta. De ganar va a tener que establecer estrategias muy puntuales para garantizar su vida, pues le va a tocar meterse con intereses muy poderosos si quiere en verdad cambiar el estado de cosas.

Si allá han asesinado de manera impune candidatos y lideres de la talla de Gaitán, y para los herederos de Santander que atentaron contra Bolívar eso es como pelar mandarinas, nada tendría de raro que Mockus, pudiera, de triunfar, como es muy probable, ser un presidente condenado desde ya por la oligarquía, pues lo que ésta tiene que perder es tanto que para ella, un magnicidio es una solución que debe estar entre sus planes. ¡Dios no lo quiera!.

SEGURIDAD DEMOCRÁTICA (¿?)

¿Cómo es eso de que Uribe acabó con la inseguridad, la que por cierto debería estar reforzada y garantizada cuando a días nomás habrá elecciones para Presidente de le República, y lanzan un ataque con saldo sangriento, nada menos y nada más que contra la sede del candidato oficial Juan Manuel Santos?

Es un hecho que por sí solo habla de que la llamada “Seguridad Democrática”, de la que el gobierno de Uribe hace alarde como un logro, es real, solamente en lo que los medios, todos casi dominados por el oficialismo dicen, ocultando la enorme cantidad de crímenes, que a diario se suceden.

Durante los primeros cuatro años de la era Uribe, el pueblo fue engañado hasta decir basta, por eso fue reelecto para cuatro años más, pero resulta que las mentiras tienen patas cortas y por poco a poco el pueblo se fue dando cuenta de que todo lo que los medios decían, no estaba acorde con la realidad que ese pueblo vive a diario.

Esa es la razón para que exista una enorme posibilidad de que el Uribismo comience su desaparición, con el triunfo de un candidato como Mockus que pareciera está libre de ataduras con la Oligarquía que ha tenido en Uribe su punta de lanza para mantener sus privilegios y enriquecerse cada día más, pero además Mockus, ha mostrado una personalidad que genera confianza, respaldada por una buena gestión cuando se desempeñó como alcalde de Bogotá en dos oportunidades y que no tiene cola que le vincule con casos oscuros que el pueblo colombiano detesta.

Por otro lado con Mockus, el pueblo colombiano respiraría más tranquilo en cuanto a la relación de su nuevo gobierno con los países vecinos, Venezuela y Ecuador, con quienes Uribe ha ido de conflicto en conflicto, con consecuencias económicas que afectan a todo un pueblo, sobretodo a nivel de fronteras.

Si el fraude no se impone, si los más de 15.000 ilícitos detectados por los observadores de la OEA, en las recientes elecciones parlamentarias, son corregidos, si el Imperio no mete sus narices para impedirlo, Mockus sería el nuevo Presidente y podríamos respirar tranquilos los vecinos, pues ese hombre parece que no tiene para nada vocación guerrerista y las siete bases de guerra montadas por los gringos se quedarían sin ser un peligro fuera de las fronteras colombianas. Quiera Dios que así sea.

yuviliz40@hotmail.com


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Saúl Molina Z


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