La ley electoral del Psuv

Nota de Aporrea: Pedimos disculpas a nuestros lectores por tener que publicar los artículos sic. El adverbio sic (del latín sic, así) se utiliza en los textos escritos, normalmente entre paréntesis, para indicar que la palabra o frase que lo precede es literal, aunque sea o pueda parecer incorrecta. Nos vemos obligados a publicar literalmente los artículos puesto que debido al exceso de material que nos llega, y a la premura con la que los autores quieren que se les publique, no podemos permitirnos el lujo de corregirles la ortografía, puesto que si nos atrasamos o se nos queda algún artículo sin publicar, inmediatamente nos acusan de estar aplicando la censura.
Una de las razones que me han llevado a no militar en el partido donde el Presidente también es Presidente, es precisamente a que en él no existe el derecho para que los factores, grupos, corrientes, tendencias o individualidades tengan expresión orgánica, y ello se deriva del echo, que en su seno a la hora de escoger su liderazgo, se utiliza el método de la uninominalidad pura, y la representación proporcional no se aplica ni por respeto al principio constitucional que expresamente lo establece.

El que ahora se haya echo una propuesta distinta y distante de los principios constitucionales sobre la proporcionalidad y el derecho a la representación de las minorías, no resulta nada novedoso. Ha sido esta estructura partidista, quien desde los tiempos del MVR “legalizó” ese mecanismo odioso y anti democrático, inventado por el técnico en marramusias no solo electorales, Eduardo Lápiz, conocidas en los bajos fondos del sufragio como morochas.

Tampoco es nada nuevo bajo el sol, el que haya sido el PPT, el MEP y el mismisimo PCV quienes vuelvan a incurrir en disidencias con el principal partido del proceso revolucionario. Debemos recordar que la razón de sus existencias, entre otras últimas, fue su negativa a conformar un solo, único y monolítico partido de la revolución; y quizás una de sus diferencias fundamentales con la “novel” organización, haya sido la forma monocolor en la que tienden de manera reiterativas muchos de sus dirigentes a concebir el ejercicio de la política, el funcionamiento democrático, incluso el socialismo que pregonan, que de paso muchas veces se parece más al del siglo XX, que al del siglo que actualmente vivimos.

El mecanismo que proponen de aumentar el voto uninominal en aras de una supuesta participacion, le arrebataría a los zulianos el derecho de escoger como hasta ahora sus seis diputados por el método de la proporcionalidad, y en el caso de aquellos Estados donde se eligen nueve diputados, sólo se podrán escoger dos por lista, propinándole con estos artilugios matemáticos, un duro golpe al principio democrático de tener un futuro parlamento donde se expresen libremente todas las corrientes del pensamiento político y protagónico de la sociedad del siglo XXI.

Sugerir que la sumatoria del voto uninominal no debe interferir en la sumatoria del voto lista a la hora de aplicar el método D' Hont, sería legalizar las inconstitucionales morochas. Y no se nos puedes venir con el cuento de que “el que tiene más saliva traga más harina” y en consecuencia debe ser formalizado semejante fraude electoral; porque incluso estaríamos corriendo el riesgo de que el tiro nos salga por la culata, y ya este parlamento saboreó aquel sapo crudo llamado referendo constitucional.

Reducir el número de diputados que cada Estado debe escoger a través del voto lista e institucionalizar la maraña ideada por el prófugo Lápiz, debe ser rechazada por las fuerzas democráticas y revolucionarias dentro y fuera del PSUV. Este auto gol de los proponentes, implica un enorme riesgo para la democracia y para el mismo proceso revolucionario. Este parlamento y con el respeto hacia muchos parlamentarios que allí desempeñan una excelente labor legislativa, no tiene el mismo liderazgo del camarada Chávez, y el 2010 será decisivo en cuanto al rumbo que deba seguir esto que se inició aquel 4 de Febrero.

La naturaleza de la propuesta es un arma de doble filo; los mismos artilugios pueden operar a favor de la oposición, porque en fin de cuentas Dios habla por las matemáticas, pero como lo decía el innombrado de pipa y sombrero, la política venezolana como que la inventó el diablo y por pura ironía del destino esta ley electoral del Psuv es roja rojita como Belcebú.(sic)

douglas.zabala@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2968 veces.



Douglas Zabala


Visite el perfil de Douglas Zabala para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Douglas Zabala

Douglas Zabala

Más artículos de este autor


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Ideología y Socialismo del Siglo XXI


Revise artículos similares en la sección:
Actualidad