¡Socialismo ya!

A mediados de 2005 escribí una crónica bajo este mismo título. Luego, para subrayar la urgencia del socialismo, agregué las frases: “ahora mismo, de una vez”. Como 2008 se anuncia con la aplicación de las tres “erres” (revisión, rectificación y reimpulso), considero pertinente recordar lo que es el socialismo, o al menos, un camino que no se puede de ninguna manera soslayar si se quiere llegar a ese estadio vital. Al grano:

-Socialismo es habitar una ciudad para la mujer y el hombre, donde todos podamos respirar aire puro, pasear por sus calles y avenidas y sentirla plena, física y espiritualmente.

-Socialismo es acudir a matricular un vehículo y no tener que esperar uno o dos  años para que te entreguen los papeles.

-Socialismo es obtener un pasaporte sin tener que pagar un millón de bolívares a un desgraciado burócrata que vive gritando “patria, socialismo o muerte”.

-Socialismo es que los enfermos del Seguro Social y los hospitales reciban medicina y tratamiento puntualmente, y no que se agraven o mueran porque algún “ultra socialista” colocó el dinero a plazo fijo o en mesa de dinero para devengar intereses y volver hez la teoría del valor.

-Socialismo es rechazar “regalitos” de los jubilados de ministerios e institutos del Estado porque, si no dan esos obligados “regalitos”, los burócratas “socialistas” nunca les sacarán sus prestaciones de toda una vida de trabajo y sacrificio.

-Socialismo es olvidarse de la chapa y el carnet para adelantarse a los demás en todas partes, humillar a los otros, hacer valer e imponer su cargo y rango para obtener ventajas, prebendas y atenciones que al resto de los mortales cuesta Dios y su ayuda y ni así.

-Socialismo es considerar sagrado el dinero de las misiones y velar porque el mismo llegue completo y puntual a donde tenga que llegar.

-Socialismo es hacer las obras –casas, puentes, carreteras, escuelas, hospitales, universidades, etc.- en el tiempo previsto para hacerlas, sin excusas.

-Socialismo es estudiar y luchar. No se puede ser buen luchador y mal estudiante; ni al revés. Así lo decía, en los tiempos fundacionales del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Simón Sáez Mérida.

-Socialismo es meterte hasta los tuétanos que los dineros públicos no son tuyos y que si sabes de un corrupto y no lo denuncias, tienes igual responsabilidad en la pillería.

-Socialismo es, como Jesús, echar a los mercaderes del templo. Y el templo, en el siglo XXI, es la patria, el hospital, la escuela, el juzgado, el cuartel, los cinco poderes, el registro, la notaría y todas y cada una de las oficinas públicas, desde la capital hasta el último rincón del país.

-Socialismo es entregar el préstamo o crédito al beneficiario sin imponerle ninguna comisión o porcentaje para tu “socialismo” y sin presionarlo para que firme por una cantidad mayor a la que está recibiendo, mientras le recitas la teoría de la plusvalía, del valor de cambio, el fetichismo de la mercancía y otras vainas más que deshaces con tu atraco a mano desarmada.

Pudiera agregar otras sencillas definiciones, pero éstos fueron los postulados que pergeñé en 2005. De su lectura se puede aprender no sólo lo que debemos hacer, sino también precisar algunas de las causas de la derrota.


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Earle Herrera

Profesor de Comunicación Social en la UCV y diputado a la Asamblea Nacional por el PSUV. Destacado como cuentista y poeta. Galardonado en cuatro ocasiones con el Premio Nacional de Periodismo, así como el Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal (mención Poesía) y el Premio Conac de Narrativa. Conductor del programa de TV "El Kisoco Veráz".

 earlejh@hotmail.com

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