La distribución de la riqueza a nivel mundial nos lo señala

Maduro está muy equivocado y nos está metiendo, cada vez más, en un callejón sin salida

La enorme desigualdad entre ricos y pobres es, cada día, mucho más grande. Hoy podemos hablar de un abismo en relación a la riqueza percibida por la gran mayoría de la población y la percibida por los ricos o, más bien, súper ricos. Señala la OXFAM, Comité de Oxford para eliminar la hambruna (Oxford Committee for Famine Relief), que durante la última década, los súper ricos han captado el cincuenta por ciento de la nueva riqueza generada, y que, esa cifra, actualmente ha sido superada; la fortuna de los súper ricos está creciendo a un ritmo de 2700 millones de dólares diarios, al mismo tiempo que, al menos 1700 millones de trabajadores viven en países en los que la inflación crece por encima de los salarios; y que, con la aplicación de un impuesto a la riqueza de hasta el cinco por ciento a los multimillonarios y milmillonarios, podrían recaudarse 1,7 billones de dólares anualmente, lo que permitiría que 2000 millones de personas salieran de la pobreza.

Es de hacer notar, que según el mismo organismo, la riqueza de los milmillonarios ha crecido de forma abrumadora; de hecho, desde el 2020, el uno por ciento más rico acaparó 26 billones de dólares, lo que equivale al 63 por ciento de la nueva riqueza generada; por su parte, tan solo 16 billones de dólares (el 37 por ciento) llegaba al resto de la población. A esto hay que agregar que 820 millones de personas de todo el mundo, aproximadamente una de cada diez, pasa hambre.

OXFAM achaca la responsabilidad de lo narrado, principalmente a la evasión de impuestos, la influencia de las empresas en la política, la erosión de los derechos de los trabajadores y el recorte de gastos. Note el lector, que a pesar de que se trata de una organización salida de Inglaterra, indica que la reducción del llamado gasto público y la evasión de impuestos de los ricos y súper ricos, más el no pago de impuestos en la mayoría de las ocasiones por parte de éstos, destacan como las causas principales del desastre de la desigualdad, la pobreza y el hambre a nivel mundial. Es decir, su postura se encuentra alejada de la aplicada hoy en día en la mayoría de las economías mundiales, esto es, el Neoliberalismo.

En Venezuela, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha venido progresivamente adoptando medidas que van a contrapelo de lo aconsejado por la OXFAM. Un claro ejemplo de ello, es la puesta en marcha de la Ley Orgánica de Zona Económicas Especiales. En un artículo del intelectual Luis Britto García publicado en el diario Últimas Noticias de fecha 8 de mayo de 2021, titulado "Maquilas y Zonas Económicas Especiales", se nos señalan varios elementos relevantes: Toda maquila, dice Britto, consta de cuatro componentes; en primer lugar, contraposición a las leyes típicas de un país o nación. Las leyes de alcance nacional pueden ser suspendidas dentro de una zona económica especial; en segundo lugar, la Intención de incrementar la inversión extranjera directa por parte de inversores extranjeros, como puede ser una empresa internacional o una corporación multinacional; en tercer lugar, a estos inversores extranjeros se les otorgan "tipos impositivos menores"; y en cuarto lugar, también suelen (en las maquilas) "violarse los derechos fundamentales de los trabajadores al ser la legislación más relajada que en el resto del país". Los beneficios, en la citada ley, son para el capital privado, para las empresas extranjeras; tanto así, que, en su artículo 19 expresa que se podrá acordar en los Convenios de inversión, la devolución automática, total o parcial del impuesto de importación, por un período de hasta diez (10) años, igual devolución del impuesto sobre la renta (Islr) por diez años; igual devolución del impuesto al valor agregado (IVA) por diez años; exención de los regímenes legales aplicables para importación y exportación para insumos, materias primas y bienes de capital destinados a la producción de bienes y servicios para exportación, más otras facilidades o incentivos adicionales conferibles a discreción por el Presidente de la República. De ahí, que Britto García señale que las Zonas Económicas Especiales son paraísos fiscales en Venezuela.

Como podemos inferir de todo lo anteriormente dicho, el presidente de Venezuela está haciendo todo lo contrario a lo que tiene que hacer; está dejando de cobrar impuestos a los que más tienen (empresarios extranjeros, milmillonarios y ricos), mientras que pecha con impuestos a la población depauperada nacional. La relajación de las normas que protegen a los trabajadores en estas maquilas es, obviamente, inconstitucional e ilegal, y genera inestabilidad laboral, depauperación laboral, y sometimiento absoluto al arbitrio del patrono (parecido a lo que Milei quiere hacer en Argentina). Las Zonas Económicas Especiales están planeadas para sitios de la geografía nacional en los que se encuentran los recursos naturales del país, y es así como nuevamente el presidente vulnera la Carta Magna en su artículo 302, ya que, en el mismo se establece que "El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico. El Estado promoverá la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y bienestar para el pueblo". Como podemos ver, vamos en dirección contraria de lo que deberíamos estar haciendo en materia económica, mientras se conculcan normas de rango legal y constitucional.

El presente año es electoral, y, como consecuencia de la relajación de algunas sanciones a Venezuela por parte de Estados Unidos, debería haber mayor flujo de caja, así que, probablemente el país crezca realmente por primera vez desde hace años, ya que el crecimiento del cual se ufana el gobierno es de cartón. Se basa, más que nada, en el crecimiento de bienes y servicios que tiene que ver directamente con importaciones del sector privado para el comercio formal e informal. No hay verdadera producción en Venezuela, y esto es muy fácil de saber, ya que el país no cuenta con un sector eléctrico sano, lo cual hace que las destartaladas empresas patrias no puedan producir. El crecimiento nacional de los últimos años, todos somos testigos, se ha traducido en innúmeros restaurantes para la llamada Venezuela VIP, innúmeros puestos de comida ambulante, innúmeras nueva mega farmacias y supermercados, y, finalmente, innúmeros sitios de venta de alcohol, como tascas, etc.

En Conclusión, el gobierno, acostumbrado a fracasar, no sabe (nuevamente) lo que está haciendo y hacia dónde nos está llevando, y, cada día, nos empantana más a todos los venezolanos en una política que huele mucho a neoliberal y a violación de derechos fundamentales. La repartición de la riqueza en el mundo es algo vergonzoso, y ese es el camino que está siguiendo el gobierno nacional.



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José Miguel González Villalobos

Abogado, Magíster Scientiarum en Derecho Procesal Civil, Cristiano, Bilingüe, con baja tolerancia a la estupidez. Entrenador personal.

 miguelvillalobos9@hotmail.com      @jomigovi

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