“La caja negra” del sistema capitalista (III)

“LOS HOMBRES SON LOS PRODUCTORES DE SUS REPRESENTACIONES…EL SER de los hombres es su proceso de VIDA REAL…NO ES LA CONSCIENCIA LA QUE DETERMINA LA VIDA, SINO LA VIDA LA QUE DETERMINA LA CONSCIENCIA…” Ideología Alemana. Marx-Engels.

Las religiones monoteístas: judía, islámica y cristiana, tienen un origen, un tronco común: EL AVESTA PERSA (Más o menos 1500 a c) de Zaratustra, más aspectos de religiones egipcias. Son los humanos CREANDO “sus representaciones”. Se trata de plagios acomodos y conveniencias usados interesadamente por el poder, como soportes ideológicos de la dominación patriarcal, política, social y económica en numerosas sociedades, en distintas épocas. La “consciencia”, enseñada y desplegada por el sistema, es en verdad seudo consciencia y por lo tanto “falsa conciencia” o “ideología” que interesadamente oscurece la verdad. Así opera la dominación sistémica; hoy le llaman civilización.

El centro del sistema capitalista es el mercado. El capital construye un sujeto a la medida de su modelo: Individualista, competitivo, consumidor, despolitizado frágil en el pensamiento, con gríngolas y grillos, creyente religioso, pragmático, fragmentado social y políticamente. La pobreza, la injusticia, la destrucción ambiental, las guerras mortíferas, la medicina mercantilizada, las tecnologías privadas, las guerras solo vistas como defensivas, las muertes humanas por enfermedades de etiología social que se pudieron evitar, en fin, procuran que las consecuencias inhumanas y terribles del capital, aparezcan como normales, naturales, fatalidades personales y hasta legitimas e inevitables. HE AQUÍ LA IDEOLOGIA COMO FALSA CONSCIENCIA. ESTE ES SU PAPEL: OCULTAR LA VERDAD Y MAQUILLAR LA MENTIRA.

CONSCIENCIA tal y como la mayoría humana la entiende, como “le ha sido enseñada”, es cuido y reproducción del orden dominante; comportamiento que reproduce la auto dominación en el propio sujeto. “No existe sociedad solo individuos” dijo hace un tiempo la detestable M Thatcher, a quien “yo ni siquiera la ignoro”. Alienado, fetichizado, ideologizado e individualizado, el sujeto es domesticado. Será incapaz o al menos tendrá severas dificultades, para producir cambios estructurales profundos y concretos en sus propios espacios materiales, menos buscará inducir cambios históricos estructurales. El reformismo en el campo político, podría ser de su elección.  “Su (FALSA) consciencia” (la inducida), EXPRESIÓN del mismo orden que le domina, hace que a él le resulte normal natural y legítimo todo lo que en la sociedad ocurre, él es parte de esa “normalidad”: está ideologizado.

“LA FALSA CONCIENCIA”, esto es, la Ideología con la que nos controlan y dominan, oscurece nuestra interpretación de los hechos: “Los árboles no nos dejan ver el bosque”. El sistema dominante está articulado para construir “sus” verdades, las naturaliza y legitima con todos sus aparatos de control social, así se adormece y controla la conciencia nacional. Marx, abogó por el uso de OTRO TIPO DE CONSCIENCIA; la de LA PRAXIS SOCIAL DE CLASE (Consciencia y práctica desde su clase social), la que permite el DEVELAMIENTO Y DESTRUCCIÓN de la dominación social y con ella, la liberación del ideologizado.  Con este develamiento, el oprimido deberá autodestruirse como clase explotada. El develamiento puede causar la ruptura con la dominación; la revolución es un hecho social de clases.

El creyente común, considera que la consciencia es el maniqueísmo entre el bien y el mal, lo bueno contra lo malo, lo justo contra lo injusto, lo moral contra lo inmoral, la correcto contra lo incorrecto, en fin, el buen proceder contra el mal proceder, el pórtese bien, el premio o el castigo, el cielo o el infierno, POR LO TANTO, ES UNA ACCIÓN PERSONAL MORALISTA. Obviamente, este “formato” opera abiertamente como mecanismo de control y autocontrol social. Se trata de políticas reaccionarias, para tener y retener el control de sociedades enteras.  Frente a las injusticias del sistema, dirán que el mañana “puede ser mejor”. Se le conmina y enseña hábilmente a no alterar el orden político, religioso, económico, jurídico y social existente. Cuando más, reformas gatopardianas.

Se nos ha enseñado intencionadamente, y hemos “aprendido”, que es la consciencia la que determina la vida, cuando en verdad EL ASUNTO ES AL REVÉS: “EL SER SOCIAL (NUESTRA REALIDAD MATERIAL CONCRETA Y MESURABLE) DETERMINA LA CONSCIENCIA” Ocultar la realidad para vitalizar, regular, legitimar y naturalizar los controles del sistema y sus aparatos de dominación, es lo que Marx tildó como IDEOLOGÍA O “FALSA CONSCIENCIA”. “EL ORDEN” DOMINANTE QUEDA ASÍ SEMBRADO Y LEGITIMADO; estamos ideologizados. Propalar el pensamiento la acción y la fe humana como manifestaciones solamente INDIVIDUALES, no es una equivocación del sistema, es una inducción para la dominación social. Por el contrario, LA CONSCIENCIA DEBE SER SOCIAL, NO INDIVIDUAL.

Posiblemente, las obras de Marx después de La Biblia, estén entre las más leídas y traducidas a muchos idiomas. En un país que no tiene una cultura de ser acucioso lector nacional como el nuestro, “la astucia” humana se hace presente; muchos dicen conocer de marxismo, habiendo leído poco a nada de Marx.  Esta “astucia” que funge, pero en verdad finge, de declararnos sabedores de lo que de fondo no sabemos, pudiera tener algo que ver con la fragmentación y postración de nuestra izquierda. 

Si el capitalismo no usara a la ideología como falsa consciencia. Si los pueblos del mundo pudieran ver comprender y entender a plenitud el metabolismo del sistema capitalista, “el rey estaría desnudo”. Continuará.

 


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Jesús M. Vivas P.

Profesor Universitario con 45 años de servicio docente. PhD en Historia, egresado de la Universidad Complutense de Madrid. Más de 700 Artículos publicados a nivel nacional e internacional, mas de 60 años en la lucha revolucionaria, soy Jesus "Chucho" Vivas

 jesusm_vivas@hotmail.com

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