El 19 de Abril y las huellas eternas de la Patria

Aquel 19 de Abril de 1810 fue el punto de partida de las chispas humeantes que alumbraron el camino a los grandes ideales que se juntaron para ver el rostro hermoso de la patria que nacía sin miedo y dispuesta a abrirse paso en medio de las tempestades. A pesar de sentir el calor de las llamaradas y del fuego cruzado de los enemigos, fuimos trazando las sueños de la libertad y en cada batalla fue quedando impregnada la huella de la verdad. Durante más de trescientos años fuimos colonia del imperio español y estuvimos hundidos en el destino sin destino, consumiéndonos en la línea del tiempo; pero desde lo más profundo del alma de nuestro pueblo y desde las cenizas de esos años de sometimiento y de esclavitud, surgió la fuerza para gritar al mundo que había llegado la hora de construir la patria. El grito fue tan grande, que el eco se esparció por todo el continente y hoy todavía anda regado por los poros de la piel y de la conciencia de los pueblos de América Latina y del mundo.

Por eso decimos que el 19 de abril de 1810 comenzó a latir la patria venezolana. Hoy, 212 años después, los revolucionarios estamos obligados a luchar por mantener y fortalecer la independencia y juntos defender nuestra nación y seguir avanzando, donde nada ni nadie nos impida brindarle la mayor suma de felicidad a nuestro pueblo, tal como lo soñó Bolívar y también Hugo Chávez. Vamos pues, a seguir por esa senda y demostrar que eso es posible. En estos 212 años después del 19 de abril, estamos demostrando que seguimos avanzando, ahora más seguros y con la experiencia de las victorias para consolidarnos para siempre. No somos colonia de nadie, entonces nada de dejarnos manipular por nadie ni permitir que nos encierren en el cuarto oscuro de la dominación. Unidad y firmeza en todas nuestras decisiones.

No lo olvidemos, durante 312 años fuimos colonia del imperio español; pero el 19 de Abril de 1810, se juntaron los sueños, las pasiones, las ganas de luchar por ser libres y los deseos intensos de construir una patria. Precisamente, fue el relámpago del arrojo el que nos empujó para romper las cadenas que nos mantenían atados y oprimían el alma. Las condiciones estaban dadas y no había tiempo para la contemplación, sino para vislumbrarnos con con el rostro hermoso de la libertad. Hoy, 212 años después de aquel 19 de abril de 1810, seguimos Resistiendo, Renaciendo y Revolucionando, para consolidarnos definitivamente como la gran nación latinoamericana. ¡Así será!



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Eduardo Marapacuto


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