¡Esto tiene que cambiar!

En más de una oportunidad he escuchado esta expresión, dicha en relación a la situación económica que vive el país, particularmente en el creciente deterioro del poder adquisitivo de la población. No creo que alguien pueda estar en desacuerdo con esa expresión. En efecto, independientemente de la ´posición ideológica o partidista que se tenga, todos queremos que esto cambie. Nadie en su sano juicio podría desear que las cosas continúen como están hoy.

El problema radica en la naturaleza y el propósito del cambio deseado. Asumimos que todos parten de la lógica y natural aspiración que la calidad de vida de todos los venezolanos supere el actual estado de cosas, que en mayor o menor medida a todos nos afecta. Entonces, hay que detenerse a determinar cuáles son las posibles causas que han originado la problemática en cuestión. En este punto ya las cosas comienzan a verse desde distintas ópticas. Dos grandes grupos, cada uno de ellos con distintos matices en su interior, comienzan a perfilarse en la discusión. Un grupo que piensa que la causa de todo está en quienes gobiernan y como lo hacen. Y el otro que admitiendo que hay fallas, aduce la causa a la intromisión de factores externos en la vida política, económica y social del país.

En ambos grupos, hay matices de variada índole en la percepción de las causas. Creemos que hay que diferenciar entre quienes asumen posiciones dirigentes y los que no. En ambos bandos, hay quienes tuvieron posiciones dirigentes en el pasado y hoy están alejados de esas posiciones de dirección. Dependiendo, pues, de la ubicación en el abanico de posiciones existentes, los análisis y conclusiones variarán en un sentido u otro. Hay que decir que el estar en determinada posición no es, en la mayoría de los casos, ajeno a la voluntad o práctica de cada quién. Es decir, no es un capricho el que un sector sea hoy oposición y otro sea gobierno. Tampoco, el que en lo individual alguien sea dirigente o líder y otros no lo sean. En estos y algunos otros casos no mencionados, ha privado en algún momento y lugar, alguna acción voluntaria o colectiva que así lo ha determinado. O decidí retirarme, o me cansé de participar, o no me respaldaron quienes pensé que lo hicieran o sencillamente soy escéptico para esas cosas. En suma, nada es casual o gratuito. Se está en donde está por algo.

Partimos, pues, que hay coincidencia en cuanto a que ESTO TIENE QUE CAMBIAR. Quienes se ubican en la oposición y aducen que todo es culpa del gobierno, deben plantearse en serio cambiar el gobierno, ya que así lo creen. Para eso quienes lideran esta opción tienen que decidir entre las vías constitucionales o los atajos Eviolentos de la desestabilización y golpes de estado. Ya han transitado ambas vías y lo que es peor pretenden que el gobierno se quede de brazos cruzados cuando es público o notorio y hasta comunicacional cuando han optado por la violencia. Definitivamente no pueden hoy abrigar una forma de lucha y mañana otra, como si de cambiar un uniforme se tratara.

En las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado hubo organizaciones de izquierda que optaron por la lucha armada, pero lo hicieron en serio y mire que asumieron sus riesgos. Se cuentan por miles los presos, torturados, desaparecidos y asesinados, en una cruenta y sanguinaria represión, violatoria de todo tipo de Derechos humanos, nacional e internacionalmente consagrados en leyes y convenciones. En ese entonces el acomodaticio imperio del norte, apoyaba los gobiernos de turno y asesoraba en cuanto a métodos de tortura y de combate a la lucha guerrillera. El llamado "PLAN CONDOR" planificado y ejecutado por la CIA sembró de muertes, desapariciones y terror toda la América Latina y el Caribe. Hoy ese mismo imperio financia y asesora a los grupos violentos en guarimbas, acciones terroristas y golpes de estado contra un gobierno democráticamente electo por el pueblo soberano. Es decir, ayer arremetí con excesiva fiereza y desmedida represión a quienes practicaban la violencia, hoy no sólo soy complaciente sino que financio todos los métodos violentos en nombre de la libertad. Bueno, el doble rasero del imperio. A nadie debería extrañar.

Los que hablan de dictadura y se rasgan las vestiduras hablando y pregonando lucha por la "libertad" son los mismos que queman vivo a indefensos ciudadanos. Pero al mismo tiempo con un CNE que cuestionan obtuvieron una aplastante victoria en las elecciones parlamentarias del 2015. Los seguidores de la oposición y los que no lo son se han imaginado el escenario de hoy, si pacientemente ese bloque parlamentario hubiese administrado sabiamente ese capital político. En mi opinión, muy probablemente "otro gallo cantaría". Pero no, creyeron que el mandado estaba hecho y comenzaron a poner plazos y retomaron una vez más sus aventuras violentas. De allí hasta hoy han venido de derrota en derrota en el escenario político, diplomático y también en el violento con sus variadas manifestaciones. La presencia del imperio norteño siempre ha estado presente. Antes, entre bastidores y detrás de los acontecimientos. Hoy, ante la minusvalía de la oposición y su notoria incapacidad, el mismísimo Presidente de los EEUU ha asumido junto con sus halcones, la dirección en los planes desestabilizadores y los recientes golpes de estado.

Entonces, amigos de la oposición, si es cierto que ESTO TIENE QUE CAMBIAR, tienen Uds que comenzar a ponerse de acuerdo que ruta van a seguir. O van a insistir en el uso de la violencia que hasta ahora a nada ha conducido, que no sea la muerte y desasosiego en el pueblo venezolano o van a transitar la ruta de la legalidad que tiene sus mecanismos y plazos claramente establecidos en la CRBV. Si es cierto, como algunos afirman que hay un sector de la oposición con "vocación democrática" estos deberían hacer un público deslinde con los violentos extremistas.

Está en desarrollo un Diálogo en Noruega, que según lo expresado por el Presidente Maduro, estuvo precedido de un sinnúmero de reuniones secretas durante más de 3 meses. Pero en ese lapso se produjeron intentos de Golpe de Estado, por lo menos los últimos dos. Entonces, secretamente se estaban reuniendo para concretar un diálogo, pero secretamente también estaban tejiendo los hilos conspirativos de uno o más golpes de estado. ¿O los de las secretas reuniones para concertar el dialogo, no eran los mismos de los golpes de estado? Nos preguntamos. Pese a esas dudas, creo que la mayoría de los venezolanos contrarios a la violencia y a la intervención militar, apostamos que de ese diálogo salgan conclusiones y acuerdos que conduzcan a un clima de paz y reglas claras de juego que permitan al país y a la dirigencia política ocuparse de lo que deben ocuparse.

Sean cuales fueran los acuerdos, es imprescindible que el sector de la oposición comprometido con dirimir las diferencias en el marco democrático, hagan un público deslinde con los que pretendan continuar apegados a los métodos violentos y fascistas. Tiene también que haber una posición unánime contra el bloqueo, contra el robo de nuestros recursos y contra las amenazas de intervención militar.

En un escenario así que es el que todos aspiramos no habría excusas para que el gobierno adelante con fuerzas el Plan de Recuperación Económica que comience a dar resultados concretos en los plazos establecidos. Eso lo aspiramos todos, partidarios del gobierno, opositores y el pueblo todo. Porque, ya ha sido dicho, que todos estamos de acuerdo en que ESTO TIENE QUE CAMBIAR.

El Presidente Maduro ha asumido algunos compromisos con quienes le han apoyado y también con quienes le adversan que han venido quedando en el tiempo sin que se materialicen. Aquí en este portal hemos señalado algunos de esos compromisos. Recordemos que este es su segundo período de gobierno, del cual ya ha transcurrido un año. Como candidato antes del 20M prometió, palabras más palabras menos, que sus mayores esfuerzos estarían dirigidos a superar la crítica situación económica que vivía y aún vive el país. Particular énfasis puso en señalar la especulación que reinaba (y reina), y el acentuado deterioro del poder adquisitivo de todos los venezolanos. Y la mayoría de nuestro pueblo creyó en sus ofertas y en un porcentaje importante (68%) le dio una nueva oportunidad. Lo dijimos en este portal en un artículo del 24 de mayo del 2018. El título de ese artículo era por demás elocuente: "EL PUEBLO CUMPLIÓ Y TRIUNFÓ. NO HAY EXCUSAS NICOLÁS". Quién lo desee puede buscarlo en APORREA (htps//www.aporrea.org/actualidad/a263726.html), para contextualizar mejor lo que a continuación expreso. Allí dije muchas cosas. Y traté de escribir con la mayor objetividad. Con la objetividad limitada, de ser chavista de corazón, pensamiento y obra. De ser revolucionario desde muy adolescente y de los que al serlo corrían sus riesgos. Pero convencido como afirmaba nuestro mártir y maestro, JORGE RODRÍGUEZ. Mártir, porque murió asesinado por los esbirros de la DISIP, bajo las órdenes de Carlos Andrés Pérez. Maestro, porque lo era de profesión, pero sobre todo porque predicaba con el ejemplo, como pocos. Decía nuestro jefe y maestro: "EL RIESGO QUE CORREMOS FORMA PARTE DEL DESPRENDIMIENTO QUE DEBE ANIMAR A TODO REVOLUCIONARIO". Dije en ese artículo: "El artífice del histórico triunfo alcanzado este domingo fue el heroico pueblo venezolano. El mismo que en menos de 48 horas devolvió a Miraflores a nuestro amado Comandante Chávez en abril del 2002. Ese que nos devolvió La Paz con la Constituyente. Esto seguro estoy que lo tiene claro el Presidente Maduro. Sería bueno que también lo internalizaran los dirigentes del partido y los altos funcionarios del gobierno". Agregaba a continuación: "El candidato y reelecto Presidente Maduro, pidió una nueva oportunidad. Y esa oportunidad ha sido dada. Su fundamental promesa fue entregarse en alma, vida y corazón a la lucha frontal contra la guerra económica y sus perniciosas secuelas". Y concluía en el mencionado artículo: "Aun cuando consciente estamos que esta no es una tarea sólo suya, tiene usted la mayor responsabilidad amigo Presidente. Sobran los burócratas y corruptos, que unos cuantos hay en distintos niveles del gobierno, para esta tarea de patria. Bastante ideas hay. Urgente es sistematizarlas y más urgente aun ponerlas en práctica. JUNTOS PODEMOS Y SOMOS INVENCIBLES."

Es evidente, por todo lo anterior y porque recientemente lo ha dicho él mismo, que también el Camarada Presidente piensa y está de acuerdo que ESTO TIENE QUE CAMBIAR. Pero para que esto cambie el presidente tiene una cuota importante de responsabilidad. Repito la responsabilidad es de todos, opositores, quienes apoyamos al gobierno y el pueblo todo. Dirigentes y militantes y también no militantes. Cada uno en su sitio, con su cuota de responsabilidad, en correspondencia con el nivel y posición que ocupe. Es obvio que la cuota de responsabilidad del Presidente Maduro es la mayor de todas.

Comparto en su casi totalidad lo expresado por el camarada y amigo Julio Escalona en su artículo, "Maduro en las definiciones", particularmente lo que dice al inicio de su artículo: "Sin duda le ha tocado un período difícil. Que Venezuela esté de pie, que el pueblo se mantenga movilizado, que la crisis no sea más profunda se lo debemos a él. El país esperó el cambio de gabinete. Pero eso no ocurrió, y muchas interrogantes surgieron. La gente siente que el grupo neoliberal se compactó y que si bien, diplomática y políticamente hemos tenido éxitos indiscutibles, la vida cotidiana está siendo fuertemente golpeada".

Presidente Maduro, no es sólo Julio. Son muchos Julios y muchos Isaías, a quienes nadie puede tildar de desleales porque hayan formulado y sigan formulando sus acertadas críticas. Y Menciono a Julio Escalona e Isaías Rodríguez, por referirme sólo dos de los más emblemáticos. No es en ellos y en quienes sana y constructivamente critican, donde hay que buscar la deslealtad y la traición. Es en quienes no critican, o lo hacen entre bastidores y quienes permanente lo adulan, en donde anida la ponzoña de la falsedad y de la puñalada trapera.

Entonces, hay que afinar los cinco sentidos y sobre todo escuchar con los dos oídos. Yo sinceramente creo que el presidente escucha, pero no lo hace con los dos oídos. Hay quienes se las ingenian para que muchas cosas no sean oídas con la fidelidad (me refiero aquí, a fidelidad en términos de sonido) deseada. Entonces las palabras y frases oídas, pierden la claridad y precisión con que han sido expresadas y se transforman en ideas confusas, en ruidos que nada dicen.

Entonces, ESTO TIENE QUE CAMBIAR. Recién hubo una amplia consulta a todos los niveles. Hay que pasar de las palabras a los hechos. Para muchos, entre los que me cuento, pensamos que algunas de esas consultas era llover sobre mojado. Pero bueno, a lo mejor estábamos equivocados y hacían falta esas tres semanas de Congresos, Asambleas y Encuentros. El Presidente ha dicho que en este mes de junio entramos en una etapa de Rectificación Profunda, "donde hay que cambiar todo lo que haya que ser cambiado". Han sido sus palabras. Y como dicen por acá por Oriente, "su palabra vaya adelante" presidente. No queda, pues, que con el concurso de todos pasar a la acción, porque "ya está bueno ya". ESTO TIENE QUE CAMBIAR



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Hugo Márquez

Ingeniero Electricista (UNIVERSIDAD DE ORIENTE),Especialización en Gerencia Pública, Diputado a la Asamblea Nacional por el Estado Anzoátegui (20062011)

 huramar1@gmail.com

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