Las ganas de querer hacer mucho, no diciendo nada

La vertiginosa velocidad con que se están desarrollando los hechos político, sociales, culturales, económicos, financieros; entre otros, en nuestra patria, no nos brinda a los criticones de oficio, la más mínima oportunidad de desarrollar un bodrio comunicacional (escrito informativo u/o artículo de opinión), más o menos coherente con la realidad de algunos acontecimientos; porque, cuando nos acomodamos o nos aprestamos para dar respuesta a las estupideces de los apátridas de la oposición política en Venezuela, nos sorprende nuestro propio gobierno revolucionario, con informaciones mucho más interesantes que resaltar, que estar perdiendo el tiempo reseñando la estupideces de los perdedores de siempre; sin embargo, no debemos descuidar las actuaciones y aptitudes perversas del enemigo ideológicos, ni de los adversarios políticos, porque pudiéramos caer en el gran error, cometer los acontecimientos cíclicos de nuestra historia independentistas, es decir, estaríamos condenando al proceso político de cambios profundo y el legado de Hugo Chavez, a la maldición  de la “Quinta San Pedro Alejandrino” ¿Les suena o recuerdan ese nombre?...

Ante la situación reinante, nosotros y nosotras, que con mucho y haciendo un gran y enorme esfuerzo hacemos de tripas corazones, para medio digerir y aceptar algunas desavenencias, porque según nuestro particular criterio, algunas decisiones de índole y carácter social, debieron haberse tomado, mucho antes del ojo sacado, para que nadie viera con malos ojos a Santa Lucia, siempre estamos pendientes, no de favorecer a las decisiones del Gobierno, sino más bien para atacar las decisiones tomadas por el ejecutivo nacional, con el fin de atacar los males que nos atañen, es decir, para aminorar las cargas pesadas de la especulación, y el descomunal saboteo desestabilizador, que tienen, no en contra del estado, sino en contra del  PUEBLO CHAVISTA de Venezuela. Lo cierto del caso, es que, nos “camalionizamos” y en lugar de otorgarle el beneficio de la duda, a la decisión tomada para beneficiarnos, nos convertimos en los verdugos del mensajero, sin haber, ni conocer el contenido del mensaje; porque la otra parte  del cuento, es que hay un mensaje escrito y otro verbal que solamente conoce el mensajero, y luego los verdugos, no sabemos cómo resolver la incógnita y el misterio del mensaje desconocido, es decir, el verbal ¿Copiaron el mensaje?...

¿Se dan cuenta, que de tantas cosas que tenía para abordar en este escrito, solo pude limitarme, al hecho de criticar a los criticones cuando en realidad todos somos parte de una gran y enorme ejercito de desconsiderado, con nuestro propio gobierno revolucionario?

Estas líneas así redactadas, pudieran resultar, más que unas reflexiones para motivar, incentivar o coadyuvar al entendimiento de nuestro pueblo del ¿Por qué? de la toma de decisiones de estas medidas por parte de nuestro hermano, camarada y amigo presidente Nicolás Maduro Moros, más bien se pudieran convertir caldo de cultivo para la desorientación de nuestros simpatizantes, militantes y seguidores, contribuyendo con el ello, al desgaste mental que desde hace ya un buen rato estamos padeciendo algunas personas, entre las que se encuentra “El Negro Chua”, quien por no contar con argumentos serios y valederos, para justificar la falta de consciencia, se pone a escribir cualquier cosa con tal de parecer, culto e intelectual…

 



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Jesús Chua Espinoza


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