Los dos enemigos de la Revolución Bolivariana

Una semana ha pasado de la nueva victoria electoral que los fieles y leales al Comandante Supremos hemos obtenido. Jornadas de celebración y un poco de disgusto por lo apretado de los resultados, nos llevan a realizar una reflexión sincera y crítica sobre lo que estamos viviendo. El golpismo sigue estando al frente de la batalla de la burguesía nacional y trasnacional, es necesario aplacar el avance del proceso Bolivariano y el ánimo que ha encendido en los sectores proletarios de América Latina y el mundo.

Mientras se aceptan los caprichos (aunque legítimos desde el punto de vista de la democracia burguesa) de realizar la auditoría al 100% de las mesas electoral de los comicios del pasado 14 de abril, como forma de garantizar la “paz y el diálogo”, por otro lado se plantea la “defensa y consolidación” del proceso revolucionario a través de prejuicios y reacciones completamente viscerales (como la búsqueda de “traidores” en todos lados). Todo en el marco de un avance de la agenda violenta de la oposición burguesa a la construcción de la sociedad socialista.

En este sentido, vital es reconocer a los dos enemigos principales del proceso bolivariano, a saber: 1. La burguesía y, 2. La Burocracia.

La Burguesía importadora, la “parasitaria”

Un mito se cierne sobre la conciencia de los trabajadores y trabajadoras venezolanos, es el mito de la Burguesía productiva y de su imprescindibilidad en nuestra sociedad moderna. Mucho se ha dicho sobre la generación de empleo de nuestro sector privado, de las bondades de un Lorenzo Mendoza o un Gustavo Cisneros, de los imprescindibles que son para la optimización en los procesos productivos y la inviabilidad de expropiaciones estatales de los medios de producción. Situación que nos ha llevado a una visión conciliadora en el marco de la lucha de clases que se vive en Venezuela. Pero lo números (la realidad) contrastan con estos cuentos de camino generados por nuestro medios (privados) de comunicación social.

En un minucioso análisis sobre la situación económica en nuestro país y el poder de la burguesía, Manuel Sutherland1 expresa que el sector privado representa un 71% del total de nuestro PIB, a la vez que el 93% de las unidades económicas que hay en Venezuela. Y en un país capitalista con economía productiva y diversificada, al menos podríamos hablar de una burguesía productiva que aporta al desarrollo económico (nunca necesariamente social). Pero en Venezuela, país cuya principal característica es la obtención de divisas del exterior a través de la exportación de petróleo (98% del ingreso por exportaciones) que está en manos del Estado, la situación es diferente. En otras palabras, casi la totalidad de los dólares que ingresan a nuestro país es gracias a la actividad productiva estatal, y sólo el 2% a sectores no petroleros que está en un 93% en manos del sector privado.

Entonces viene la pregunta ¿de dónde viene el poder económico de la Burguesía? Y la respuesta, aunque compleja, es sencilla, de las importaciones que realizan con dólares pertenecientes al Estado. A través de CADIVI y el SITME (ahora el SICAD) el Estado ha puesto en manos de la burguesía el 71% de la actividad económica interna de nuestro país, dedicada principalmente al comercio de productos importados. Un ejemplo de esto, lo vemos en que, en el año 2010, la burguesía importó por un total de 30 mil millones de dólares, en contraste con menos de 5 mil millones de dólares en exportaciones, lo que representa una diferencia de 25 mil millones de dólares que provienen del chorro inacabable de la renta petrolera. En este sentido podemos preguntas ¿quién tiene el poder económico para especular con el mercado paralelo de intercambio de divisa?

Bajo el esquema de producción capitalista, la burguesía siempre se las ingeniará para asegurar un margen de ganancia que le permita acumular capital y poder. Si con un gobierno que le ha plantado la guerra, han hecho lo que hasta ahora conocemos (generar escasez, aumento desmedido de la inflación, disminución de la producción no petrolera, financiamiento a partidos políticos de derecha, etc), no es posible imaginar lo que harían retomando el poder político que parcialmente perdieron en el año de 1998 con la victoria del Comandante Chávez. Por esto, la burguesía siempre será enemiga de la clase trabajadora y de cualquier intento de Revolución.

La burocracia, o el cáncer del Estado burgués

Sin duda alguna, el otro enemigo de nuestra Revolución, tan o más peligroso de la burguesía misma, es el de la burocracia (o el burocratismo propiamente dicho). En su momento el Comandante Chávez2 realizó un llamado a la autocrítica tanto en medios de comunicación como a lo interno de las organizaciones aliadas y las instituciones del Estado.

Así mismo, en conmemoración realizada a propósito de los 21 años de la Rebelión del 4 de febrero de 1992, el profesor Vladimir Acosta3 dio una cátedra de 45 minutos sobre cómo debe realizarse la crítica y la autocrítica a nuestro proceso, de forma respetuosa, coherente y propositiva. El Profesor Acosta recalcaba sobre la necesidad de hacer una revisión ante la actuación del PSUV y el papel que juegan los funcionarios en cargos directivos y de toma de decisiones en el Estado. Propuso poner en el debate el análisis y reflexión en torno a cinco puntos clave en el giro que debe tener el proceso bolivariano a fin de consolidarse  y no perecer en el sólo intento, estos son:

  1. Consolidación del poder popular, el cual debe superar la simple convocatoria a marcha o realización de frecuentes asambleas para resaltar logros del gobierno o presentar quejas individualizadas. Se trata de la construcción colectiva de espacios de toma de decisión desde lo micro hasta lo macro.
  2. Uso adecuado de los espacios y herramientas que permiten la organización popular y revolucionaria. Específicamente en la estructura y funcionamiento del partido, que supere su uso como máquina electoral y funcione como órgano político de apoyo y control de las políticas del Estado.
  3. La consolidación de la comuna como principal espació para la construcción del poder popular. En este sentido, entender una nueva geopolítica del poder a lo interno de Venezuela, nuevas formas de relacionarse socialmente, rompiendo con el paradigma de la descentralización liberal burguesa de representatividad a través de alcaldía y gobernaciones, como forma de estrechar el vínculo entre estado y comunidades organizadas.
  4. Uso de los Medios de Comunicación. A través del cual se hace un llamado al uso consciente de los espacios de difusión masiva de información. Siempre es importante resaltar los logros del gobierno y el avance en la construcción de la Sociedad Socialista, pero también debe darse espacio a la crítica constructiva, a la detección de las fallas, a las denuncias desde las comunidades y las bases a funcionarios ineficientes y corruptos. Eso, aunque a muchos les parezca descabellado, suma muchas voluntades para el trabajo político.
  5. Necesidad de desarrollar y nutrir permanentemente la lucha como característica esencial de toda revolucionaria y revolucionario. Es asumirnos cada uno de nosotros como cuadros de la Revolución, nunca dan por sentado ni consolidado un proceso que es imperfecto y que necesita de constantes mejoras.

En este sentido, está  abierto el debate sobre lo que es el burocratismo, definido por el Che4 como la ralentización de procesos administrativos en la gestión gubernamental. Este está caracterizado por

  1. La falta de motor interno o “la falta de interés del individuo por rendir su servicio al Estado y por superar la situación dada”
  2. La falta de organización que “tiene como característica la falla en los métodos para encarar la situación dada. Ejemplos podemos ver en los ministerios, cuando se requiere resolver problemas a otros niveles que el adecuado o cuando se tratan por vías falsas y se pierden en el laberinto de los papel”
  3. La falta de conocimientos técnicos, lo cual provoca el denominado “reunionismo”, con interminables discusiones que duran horas y horas, generalmente sin saldos organizativos o decisorios importantes, en palabras del Che “después de una, dos, unas cuantas reuniones, el problema sigue vigente hasta que se resuelva por sí solo o hay que tomar una resolución cualquiera, por mala que sea”.

Y aunque el Che haya realizado estos interesantes aportes al debate para la Construcción del Socialismo, en nuestra Revolución está muy vigente su pensamiento. Innumerables son los casos en los que el burocratismo ha frenado iniciativas gubernamentales y populares. También se han debilitados los programas y proyectos que se están en desarrollo, generando el descontento que se traduce en una disminución cuantitativa en el apoyo al proceso bolivariano que, bajo los parámetros de la democracia burguesa, siempre estará  en peligro de perderse en la nada.

Los dos frentes de lucha: La Revolución dentro de la Revolución

La lucha por hacer la Revolución Socialista apenas comienza. El Presidente Maduro en su discurso ha sido asertivo en el llamado a hacer la “Revolución dentro de la Revolución”. El Comandante Chávez dejó la vida en el intento, por lo que somos herederos de la lucha y el legado que nos dejó.

No se trata de perseguir a obreros y trabajadores que, producto de la alienación consumista de los medios de comunicación, pudieron haberle dado el voto al candidato de la ultraderecha, ni llamarlos traidores ni enfilar las garras contra ellos. Ellos no son el enemigo. El enemigo reside entre aquellos que colaboraron, directa o indirectamente, en sus niveles de decepción y abandono de las filas revolucionarias.

Por esta razón los enemigos son los burgueses, dueños de medios de producción y de empresas importadores que generan la crisis económica que nos agobia. Los enemigos son aquellos que, colocándose una chaqueta o gorra roja, son ineficientes o simplemente oportunistas que aprovechan cargos dentro del gran aparato burocrático burgués para enriquecerse y destruir la revolución desde lo interno.

Enemigo no es el que plantea el camino a la conciliación y la paz, es un compañero de lucha que quiere lo mejor para el país y para todos, con el que se pueden tener diferencias sobre el camino que debemos seguir. Enemigo no es el que teme a la radicalización del proceso y las consecuencias que esta pueda generar en el devenir de nuestra sociedad, ya que el peligro de la intervención extranjera siempre está latente y, si hay algo que caracteriza al revolucionario, es el amor por su vida. Enemigo es quien impone por la fuerza sus criterios políticos sin discutirlos colectivamente con los trabajadores y trabajadores en instituciones públicas. Enemigo es quien no permite la organización obrera como forma de elevar los niveles de conciencia de clase y toma del poder político desde lo colectivo. Enemigo es quien, a través de la persecución indiscriminada, resta antes que sumar fuerzas para la construcción del socialismo.

Yo, particularmente, soy partidario de la necesidad de una vanguardia revolucionaria, de ese sector de la clase obrera que haya superado diversos niveles de alienación y tenga conciencia política de la complejidad social que nos rodea, de forma dialéctica, y tenga la disposición de colocar su grano de arena en la formación de conciencia de sus compañeros y compañeras de lucha.

Promover y creas los Consejos de Trabajadores como espacios de formación, organización, participación y lucha de los trabajadores, tanto por sus derechos laborales, como la asunción del protagonismo necesario para la consolidación del socialismo en Venezuela. Es cierto que a la Burguesía y a la Burocracia más rancia estas ideas no le son amigables, pero en Revolución no debemos conformarnos con que la estructura tradicional es más fuerte que nosotros, recordemos que somos muchos más, somos una verdadera mayoría. Los próximos 2 años son vitales, o inventamos o erramos, como decía Simón Rodríguez, si fallamos en el intento, la Burguesía arreciará con su campaña y nos lanzarán un referéndum revocatorio con golpe de Estado incluido y todo habrá terminado.

Patria Socialista o Muerte

VENCEREMOS

Carlos Grillet / Militante Socialista

carlosgrillet@gmail.com

Twitter: @carlosgrillet_

 

Referencias Bibliográficas

  1. Manuel Sutherland “Especulación, poca industria y escasas empresas en manos del Estado http://www.rebelion.org/noticia.php?id=155986
  2. Chávez exige espacios para la auto-crítica y programas con los trabajadores en medios del estado http://www.rebelion.org/noticia.php?id=155986
  3. Vladimir Acosta recalcó los retos de la Revolución Bolivariana http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/vladimir-acosta-recalco-retos-revolucion-bolivariana/
  4. Che Guevara. Contra el Burocratismo http://www.marxists.org/espanol/guevara/03_63.htm


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Carlos Grillet

Licenciado en Trabajo Social y estudiante de economía (UCV), Guevarista leal a la Revolución Bolivariana, la música y la lectura, más que una pasión, la vida.

 carlosgrillet@gmail.com      @carlosgrillet_

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