Respuesta al Pbro. Otty Ossa Aristizábal

Ni marxistas tan marxistas ni cristianos tan cristianos

Con intensiones que se ven a leguas, el Pbro. Arístizábal publica en Ultimas Noticias del 12/11 su opinión “Imposible ser marxista y cristiano”. El empieza señalando que “Por ignorancia religiosa es común oír de la gente esta frase: Soy católico pero también marxista.”.

Arístizábal enfrenta como contradictorios el materialismo histórico característico del marxismo, con una realidad meta histórica, trascendente y divina planteada por el cristianismo.

Como yo lo veo, el común de los “cristianos” y no precisamente los que pasan muchos años en un seminario para adentrarse en las profundidades de estas doctrinas y luego manipular desde una pretendida posición supra societaria a los sectores más desposeídos para que se sometan y sirvan a clases privilegiadas; el común de los cristianos, decía, ven en la doctrina de Cristo, la bondad, la justicia y sobre todo el sentido común, es decir, el respeto por nuestros semejantes. En contraposición con el capitalismo, que es un sistema económico de discriminación que multiplica privilegios para pequeños sectores adinerados a costa de empobrecer infinidad de contingentes humanos alrededor del planeta, Marx plantea un sistema económico que en esencia busca la distribución equitativa de las riquezas, antagónico precisamente a la concentración de poder económico en pocas manos, que significa poder militar e imposición de la injusticia; tal como ha sido la historia bélica de la humanidad que aún se manifiesta con la intervención abusiva y grosera de los Estados Unidos y algunos aliados, en cualquier lugar del mundo donde haya algo de interés para las grandes corporaciones.

Si están confundidos los “cristianos comunes” y cristianismo significa sostener un sistema contra natura, empobrecedor de mayorías en beneficio de clases privilegiadas, servir a la guerra en beneficio de grandes corporaciones dominantes y explotadoras y mantener una educación élite para formar líderes y una educación de pobres para la obediencia y la sumisión… más bien valdría dudar sobre ser (de ese tipo de) cristiano.

Si Marx desarrolló su teoría en circunstancias históricas muy distintas a las actuales, bien valdría tomarlo en cuenta pero cuidándonos del dogmatismo, que podría cegarnos ante la posibilidad de desarrollar un socialismo fresco, mediante el cual se busque la equidad, la bondad, la justicia y sobre todo el sentido común, es decir, el respeto por nuestros semejantes… de ningún modo contradictorio con el cristianismo.

Finaliza Arístizábal diciendo: “Estudiemos más a fondo la doctrina cristiana y la persona de Jesús para que no divaguemos por caminos equivocados”… y bien quisiera yo que los curas lo hicieran, para que intentaran descubrir por qué la Iglesia Católica anda tan lejos del Cristo que nos enseñaron.

Diría yo que estudiemos tanto a Marx como a Jesús, junto a muchos otros importantes, y extrapolemos en la búsqueda de una sociedad Venezolana digna, independiente y además convivencial, honesta y productiva. “La Patria buena”, como diría Alí Primera… cristiana y socialista.


joseclaudiolaya@hotmail.com


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José Claudio Laya

Profesor Universitario

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