El pasado 06 de enero de 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, escribió a través de sus cuentas en redes sociales "que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y sancionado a los Estados Unidos de América. Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de los Estados Unidos de América, para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de los Estados Unidos."
En este primer anuncio Trump no da información de cuál sería el período de tiempo, cuál sería la modalidad y quienes transportarán ese petróleo desde Venezuela hacia los Estados Unidos. Autoritariamente dice que el dinero que recibirá Venezuela por la venta de petróleo será controlado por él. Sin embargo, al día siguiente, el 07 de enero pública en sus redes sociales, informa "que Venezuela va a comprar solo productos fabricados en Estados Unidos, con el dinero que reciba de nuestro nuevo Acuerdo Petrolero. Estas compras incluirán, entre otras cosas, productos agrícolas estadounidenses, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en Estados Unidos para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela." Este segundo mensaje contradice el primero donde Trump se abroga el derecho de controlar los recursos económicos venezolanos provenientes de la venta de Petróleo, asumiendo, en el segundo mensaje, que los recursos económicos que recibirá Venezuela será utilizado para comprar a Estados Unidos productos producidos en Estados Unidos, que además de los mencionados, incluirá equipos para la actualización y modernización de servicios públicos como la electricidad y transporte.
Ese mismo día, el Estado venezolano, a través de su empresa Petróleos de Venezuela, S. A. (PDVSA), publicó un comunicado donde informaba que actualmente estaba en curso "una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países." Especificando que esta negociación se desarrollará "bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes." El comunicado deja explicito que Venezuela no le ofrecerá preferencias y ventajas en la negociación sino que estará enmarcado en las reglas del comercio internacional.
Más tarde, en horas de la noche del día 07 de enero de 2026, durante la reunión de trabajo donde el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, notificó al Ejecutivo la instalación formal del periodo legislativo 2026-203, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, manifestó que «Hay ahorita mucho maniqueísmo sobre las relaciones Venezuela-EEUU, lo primero que debe decir es que hay una mancha en nuestras relaciones que nunca había ocurrido en nuestra historia, pero también hay que resaltar que no es extraordinario, ni irregular las relaciones por ejemplo en lo económico y comerciales entre los Estados Unidos y Venezuela».
La Presidenta (Encargada), Delcy Rodríguez, aclaró que, "pese a las agresiones, Venezuela mantiene sus relaciones económicas diversificadas. Precisó que el 71% de las exportaciones nacionales se concentran en ocho países, siendo Estados Unidos el destino del 27% de ese total, lo que demuestra una dinámica comercial que el país no abandonará."
Esto quiere decir, que el gobierno bolivariano, seguirá manteniendo relaciones comerciales con Estados Unidos, inclusive, podrían ampliarse, esto no quiere decir, que Venezuela no seguirá denunciando y condenando ante la comunidad internacional la agresión militar por parte del gobierno estadounidense y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa, la Primera Dama, Cilia Flores.
También es importante señalar, que la Presidenta (E), Delcy Rodríguez, cumple una directriz del Presidente Nicolás Maduro, al mantener y ampliar las relaciones comerciales con los Estados Unidos, directriz que pueden escucharla en la entrevista que ofrece el Presidente Maduro a Ignacio Ramonet, director de "Le Monde diplomatique en español, el pasado 01 de enero de 2026, donde señala que "si quieren petróleo de Venezuela, está lista Venezuela para inversiones estadounidenses como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran."
Como todos sabemos, el Estado venezolano no puede, en estos momentos que transita por una situación delicada y peligrosa, sostener una guerra militar, ni atrincherarse negando sus relaciones económicas con los Estados Unidos, porque las consecuencias serían nefastas para el futuro del pueblo venezolano y nadie quiere terminar en un retroceso de desarrollo como el de Irak, Libia y Afganistán. La prudencia es una virtud y es a lo que el Presidente Maduro apostó y que seguirá sosteniendo, Delcy Rodríguez, que redundará en la paz, la unión del pueblo venezolano y el bienestar social. De allí, y parafraseando al analista internacional, Iñaki Gil De San Vicente, que la estrategia del gobierno debe ser la paz desde la resistencia, de esta manera, el Estado Venezolana: Primero, podrá desarmar la estructura agresiva que el gobierno de Estados Unidos está desarrollando contra Venezuela; Segundo, Venezuela tiene relaciones económicas con Estados Unidos, las tuvo durante los gobiernos del Comandante Hugo Chávez, continuaron con el Presidente Nicolás Maduro y, por supuesto, la Presidenta, Delcy Rodríguez, continuará; Tercero, las dos anteriores acciones, podrá hacer que el gobierno bolivariano gane tiempo, logre una alianza fuerte con los miembros o el bloque de los BRICS, donde pueda seguir desarrollando una diplomacia diferente y seguir apostando a la diversificación económica.
La ruta económica del gobierno bolivariano está trazada desde el primer gobierno del Comandante Hugo Chávez, nada cambiará, el poder comunal seguirá en desarrollo y a nivel mundial el multilateralismo se impondrá, mientras tanto, el imperialismo estadounidense seguirá desmoronándose en su propia historia.