A pocos días de haber iniciado 2026, Venezuela es objeto de una intervención ilegal y armada de parte de EEUU, donde resultaron asesinados cerca de un centenar de personas y fue secuestrado el presidente Maduro, junto a su esposa C. Flores, violentando leyes, tratados internacionales y la soberanía e integridad nacional de nuestro país.
Las implicaciones de dicha acción en materia petrolera en general, y sobre el desempeño operativo de PDVSA en particular, fueron analizadas en uno de nuestros artículos publicados a principios de Diciembre'2025, donde planteamos 3-escenarios posibles que podría enfrentar nuestro país en materia petrolera para 2026 [Venezuela; escenarios de producción petrolera para 2026 - Por: Einstein Millán Arcia @EinsteinMillan].
A raíz de las acciones ocurridas el 03 de Enero pasado, nuestra industria petrolera enfrenta hoy la incertidumbre de dos escenarios posibles; transición e invasión. En el primero, la producción nación podría ceder entre 600.000 y 800.000 BPD de mantenerse las variables del caso-transición, mientras que, en caso de una radicalización desde el norte hacia el sostenimiento del escenario de invasión, la producción podría ceder por debajo de 400.000 BPD, tal y como se destaca en la figura siguiente.
El total de las exportaciones petroleras representan cerca del 65% de los ingresos en divisas de la nación; es decir, al estrangular PDVSA, se estrangula prácticamente a 30 millones de ciudadanos y no precisamente, al estado. Ahora bien, el bloqueo parcial impuesto por EEUU ha venido intensificando las incautaciones de tanqueros petroleros desde Diciembre de 2025, paralizando cierto volumen de estas y amenazando a la vez con cerrar cerca del 45% de la producción petrolera del país, al crear cuellos de botella en la capacidad de almacenamiento de PDVSA, la cual se estima llegue a su tope hacia mediados de Febrero próximo, propiciando acciones de cierre selectivo de pozos.
En caso necesario, este cierre debería comenzar; a nuestro juicio, por aquellas segregaciones de menor probabilidad de ser incautadas; ergo: China, Rusia e Irán. SIn embargo, recientemente Reuters ha informado que se dirigen hacia Venezuela unos 16-tanqueros petroleros pertenecientes a la órbita "BRICS", en un claro desafío a las sanciones o pretensiones de EEUU.
Contrario a lo que sostiene el "New York Times" [ Venezuela Braces for Economic Collapse From U.S. Blockade on Oil Exports - The New York Times ], no es el 70% de nuestra producción la que estaría afectada, sino un volumen cercano a 45% de esta, al considerar que la salida del 85% de nuestras exportaciones son hacia China y el 55% de nuestra producción proviene de la FPO. El resto de ese 100% de las exportaciones son a menudo dirigidas hacia cuba, India y destinos menores como Europa occidental.
Para reducir la necesidad de cierre selectivo de pozos desde las áreas tradicionales, gran parte de su producción podría dirigirse hacia dilución, reduciendo costos y exposición desde la necesidad de importaciones y además debería también desviar cierto volumen hacia procesos, reduciendo la presión sobre almacenamiento y cierre de pozos.
Aclaramos que, contrario a lo que sostienen algunos analistas, el cierre selectivo de pozos no necesariamente causaría daño severo, ni permanente en el vector yacimiento-pozo-infraestructura; siempre y cuando PDVSA lo sepa hacer. Creemos y confiamos en que así sea.
Nacionalismo petrolero
Trump acaba de anunciar por sus redes sociales que Venezuela se comprometió a enviar a EEUU entre 30 y 50 MMBls en un "batch" inicial, cuyas ganacias serian "administradas por el personalmente para ayudar al pueblo Venezolano". Pretende trump proseguir sin fecha límite, apropiándose de la producción petrolera criolla y manejar los recursos procedentes de su venta.
Lo cierto es que lo anunciado por trump no tiene confirmación, ni validacion oficial de parte de PDVSA, ni del gobierno temporal. De hecho, la presidenta encargada D. Rodríguez dejó claro en un comunicado de 7-1-2026, que sostendrá la misma postura de N. Maduro sobre la disposición de Venezuela a hacer negocios con cualquiera; incluido EEUU, bajo términos comerciales similares a Chevron, o cualquier otro socio o cliente de PDVSA. Es decir, se mantiene la postura del nacionalismo petrolero y control del estado sobre nuestros recursos; como debe ser.
Sin entrar a analizar las implicaciones del germen de la corrupción que hoy existe en el mejor de los gobiernos del mundo, a nuestro juicio las demandas que trata de imponer el régimen estadounidense son fantasiosas, extremas y no realizables, al dejar a Venezuela y PDVSA desprovistos de mercados e ingresos directos, dejando a PDVSA desprovista de capital para operar y al país sin ingresos para honrar sus compromisos.
Viabilidad de PDVSA
Mucho se especula en las redes sociales desde supuestos analistas extranjeros, que hablan de cifras de inversión y costos de producción [equilibrio] exorbitantes. Cifras que ellos consideran necesarias para elevar producción en Venezuela. Sus cifras rememoran aquellas de los terroristas de la vieja mitocracia del sabotaje petrolero, el saqueo de Monómeros y la expoliación y pronta perdida de Citgo.
Rystad por ejemplo asegura que las inversiones necesarias para volver a producir 3 MMBD serian unos $183.000 millones en una ventana que apunta hacia 2040 y de los cuales $102.000 millones serían dedicados a upstream, mientras que el resto a infraestructura. Ello representa una intensidad de capital solo para upstream que equivale a un costo por barril fluyente [CPFB] de $51.000 por barril, superior a proyectos costa afuera de Brasil y Guyana, Vaca Muerta Argentina y México, ambos de elevada intensidad y no por casualidad, muy similar al "Permian" estadounidense.
Estos cálculos de Rystad son todo un exabrupto, considerando que el activo al cual apuntan es precisamente la FPO, cuyas características geológicas y dinámicas, con pozos que producen naturalmente a condiciones iniciales y cuya profundidad promedio apenas supera los 1.000 metros, son a todas luces mucho más ventajosas que; las de Canadá por ejemplo, sin contar con que actualmente la FPO produce cerca de 700.000 BPD, indicando que su capacidad o potencial [de manejo] ronda el millón de barriles por día, añadiendo un colchón de amortización de inversión significativo.
Además, nadie debe pasar por alto que hasta 2009 los costos de producción de PDVSA rondaban los $6 por BOE, mientras que para antes de 2008 estos eran inferiores a $4 por BOE.
Evidentemente estas "consultoras", al igual que los "think tanks" y la mitocracia golpista que participaron en el sabotaje petrolero tienen clara su agenda, desprestigiar a Venezuela y PDVSA, para facilitar a los grandes capitales el apoderarse de ella a precio de gallina flaca, sobredimensionando costos y gastos para minimizar ingresos.
Durante 2022 presentamos al país un plan de acción específico en tiempo, esfuerzo y volumetría, donde demostramos que no es necesaria una privatización profunda, ni un vulgar endeudamiento, añadiendo opciones que garantizaban el acceso al capital necesario para al menos un ejercicio fiscal y con muy poca exposición, garantizando el despegue armónico de PDVSA [La viabilidad de recuperar Petróleos de Venezuela - Por: Einstein Millán Arcia @EinsteinMillan]. .
Junto a dicho plan se analizaron mediante analógicos-cercano-recientes [Einstein Millán Arcia: ¿Cuánto necesita Pdvsa para alcanzar 3 MMBPD?], las inversiones necesarias para recuperar la producción e integridad de nuestra industria, apuntando hacia los 3 MMBD, partiendo de un nivel base de 1 a 1.1 MMBD, muy similar al nivel de cierre de Diciembre’2025 de cerca de 1.2 MMBD, arribando a una cifra de unos $20.000 millones para generación y unos 1$01.000 millones considerando toda la cadena de valor, distribuidos en una ventana de 9 a 11 años