La cuestión petrolera venezolana y los obstáculos epistemológicos

En la historia petrolera de Venezuela, resulta realmente increíble que durante los primeros cincuentas años (1920-1970) de la extracción hidrocarburera por el capital internacional, la economía política de la misma, es decir, el pensamiento económico que diera cuenta de la sustantividad de esta actividad para el estado venezolano, dueño del recurso natural, estuvo dando bandazos. En este largo interregno, los investigadores identificados con el credo socialdemócrata y los que explicitaban su fe en el marxismo-leninismo, se dieron a la tarea de inculcarnos la conseja encaminada a explicar el atraso de nuestra sociedad contemporánea, donde aparecía el imperialismo como el único gran causante de nuestros males sociales. Según estas dos visones ideopoliticas, las compañías aceiteras estadounidenses y angloholandesas, nos arrebataron casi todo el excedente económico que producía la extracción del crudo; sometiendo a nuestros obreros petroleros, a la más brutal súper explotación por el capital concesionario.

Contrariamente a lo expuesto por los investigadores precitados, durante este periodo histórico, el país vio generarse dos acentuados procesos de crecimiento económico, tales como: el aluvional despegue económico del país que en estos años pasó de ser el más atrasado de América Latina, a ser el país punta del crecimiento económico regional, cuando promediada la séptima década de la pasada centuria. Por otra parte, los obreros petroleros llegaron a tener tan altos salarios que incluso la gran mayoría de ellos, llegó sentirse pertenecientes a la clase media muy alejados del obrerismo tradicional.

Esta descomunal disociación entre la realidad económica del país y el pensamiento económico que trataba de explicarla tocó fondo, cuando en los años setenta el precio del barril de petróleo se elevó hacia límites siderales y, en consecuencia, el estado se indigestó de petrodólares. Lo paradójico de este asunto, se tradujo cuando los investigadores que tenían años repitiendo el ritornelo del subdesarrollo nacional, debido a la pérdida del excedente económico, vía la explotación imperialista del país, no tuvieron ningún prurito en afirmar que ahora los males de la nación, obedecían a la abundancia de excedente económico, o sea, a la Venezuela saudita, favorecida por el imperialismo petrolero.

A nuestro entender, semejante desmadre teórico sólo podía explicarse, por una astronómica limitación epistémica en el conocimiento ofertado para interpretar la realidad socioeconómica del país sustentado por la riqueza petrolera.

En la pesquisa de las limitaciones epistémicas que aclararan el despiste teórico de los investigadores de la realidad social petrolizada criolla, nos encontramos que a principios de la octava década del pasado siglo, se comenzó a escribir una nueva economía política de Venezuela de las manos de Bernad Mommer1y Asdrúbal Baptista2, toda una innegable revolución teórica en el pensamiento económico nacional. Estos científicos sociales se afincaron en los paradigmas epistémicos de la economía política clásica y en los de la Crítica a la economía política de Marx-Engels. En tal sentido, sus investigaciones se asientan en los siguientes postulados:

1.-La esencia de lo económico reposa en el acto de la producción.

2.-El valor de una mercancía viene determinado por la cantidad de trabajo necesario para producirla.

3.-En la economía capitalista sólo hay tres tipos de ingreso: el salario, la guanacia y la renta del suelo.

4.-El ingreso generado por la explotación de un recurso natural se denomina renta de la tierra.

5.-La renta de la tierra puede generarse en un mercado nacional o en el mercado mundial.

6.-En el intercambio entre países ricos y pobres, lo normal es la desigualdad del mismo, unas veces favoreciendo a los primeros y otras, favoreciendo a los segundos.

A partir de la aplicación de estos postulados a la economía petrolera criolla, se aclaró de manera fehaciente el origen del ingreso petrolero del estado: la base material de la Venezuela petrolera es una copiosa renta del suelo internacional proporcionada por la extracción hidrocarburera. Emergió de esta manera en el pensamiento económico nativo, una nación ahíta de petrodólares que ha disfrutado de un intercambio desigual a su favor, desde los años veinte del pasado siglo y que en cincuenta años, dejo de ser rural para convertir en la moderna sociedad del presente.

Aclaradas así las cosas sobre el origen y sustantividad del ingreso petrolero apropiado por el estado venezolano; surgió por otra parte, la explicación de las limitaciones epistémicas que acompañaron al pensamiento petrolero inicial, las cuales podemos resumirlas en lo siguiente: este pensamiento adolecía de lo que Gastón Bachelard denomino obstáculos epistemológicos3, es decir, nuestros primeros estudiosos de la cuestión petrolera, no poseían las herramientas teóricas necesarias para dilucidar la tarea científica que había asumido. Ellos militaban en los linderos de la economía neoclásica o en el marxismo-leninismo, paradigmas científicos que no contemplaban la participación de la naturaleza en la ecuación de la producción económica. Estos paradigmas sólo aceptaban la participación del trabajo y del capital como los únicos factores productivos; por consiguiente, la propiedad territorial quedaba excluida del negocio petrolero. Mas sin embargo, Venezuela participa del negocio hidrocarburero por ser como nación propietaria de un recurso natural. Por esta razón analistas como Salvador de la Plaza, Maza Zavala, Domingo Alberto Rangel entre otros, no pudieron entender la cosa misma del negocio petrolero. Epistémicamente estaban imposibilitados.

En atención a lo expuesto, nuestro proyecto de tesis doctoral "LA DEFENSA DE LA SOBERANIA PETROLERA VENEZOLANA ASUMIDA POR LOS GOBIERNOS LIDERADOS POR MILITARES COMO INSUMO IDEOPOLITICO PARA EL CAMBIO HISTÓRICO EPOCAL-SOCIALISTA", descansara en la revolución teórica de Mommer y Baptista, además de todo el arsenal epistémico legado por el dúo Marx-Engels, sin descartar aportes neo-marxistas que se identifican plenamente con el marxismo clásico.

DEUDAS HEURISTICAS

1.-Mommer.B (2008): La cuestión petrolera. Caracas. Ediplus

2.-Baptista A. (1997). Teoría económica del capitalismo rentístico. Caracas. IESA.

3.- Villamil Mendoza Luis Eduardo. (10-08-11). La noción de obstáculo epistemológico en Gastón Bachelard. http://www.ucm.es/info/especulo/numero38/obstepis.html.



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Humberto Trompiz Vallés

Historiador y profesor universitario jubilado, especializado en historia petrolera de Venezuela.

 htrompizvalles@gmail.com      @trompizpetroleo

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