El homo sapiens debe todo su saber y todo el avance de su entendimiento a su capacidad de abstracción, siendo esta la virtud que tenemos para entender y comprender los conceptos del lenguaje con el cual nos comunicamos. La televisión funciona a base de imágenes y como la imagen está y solo hay que verla para entenderla, anula por completo los conceptos y de este modo atrofia nuestra capacidad de abstraccion y de entender.
Nosotros somos una sociedad
culturalmente televisiva, de poco leer y poco radio-escuchar, y como
consecuencia de esto, mucho mas empobrecida de pensamiento y por ende
más ignorante de la realidad. Una sociedad teledirigida en función
de modelos publicitarios que te dicen como vestir, como hablar, que
comprar y como pensar; debido a esto, el tema de educar se ha vuelto
difícil y controversial, ¿como luchar contra estos antivalores que
te han implantado desde niño, si antes de ir a la escuela por primera
vez, ya un niño ha visto aproximadamente 7.500 horas de televisión
y para cuando termina el bachillerato, ha visto aproximadamente 38.500
horas y ha presenciado 43.000 asesinatos televisivos?
Con un promedio de 7 horas de televisión diarias y para esta misma fecha cuando el adolescente termina su bachillerato solo ha presenciado aproximadamente 17.800 horas de clase, es una diferencia abismal entre educación y televisión; aunado a esto, la televisión es mucho mas entretenida, atractiva y fácil de entender que cualquier clase, tomando en cuenta la poca calidad de la educación y lo efectivo que es la televisión a la hora de trasmitir los mensajes.
Entonces podemos deducir que la televisión nos está ganando la carrera de educar a nuestros niños. Yo diría que si en función de analizar los mensajes que nos transmité como la violencia, los antivalores, el consumismo y los poco que es valorada tu calidad humana, tenemos una sociedad que ha asimilado todo el mensaje televisivo y podemos decir que somos un modelo social violento, con antivalores, menos humano y mas mercantil. Esto no significa que tengamos la guerra perdida siempre y cuando asumamos que el empobrecimiento del pensamiento por la televisión es un problema social, familiar y de estado.
Es una larga tarea entre hacer una televisión sana, recuperar
hábitos de lectura, de radioescucha y mejorar aun más la educación.
Creo que son factores que nos enriquecerían el pensamiento y la vida.
*Estudiante de la (U.N.E.R.M.B)
Correo electrónico: nerby23@yahoo.es