Los hijitos de otra cosa

Durante las últimas semanas han ocurrido manifestaciones de jóvenes estudiantes en aquellas ciudades en donde están las universidades del país, más antiguas, como son: en Caracas la UCV (Universidad Central de Venezuela), en Mérida la ULA (Universidad de Los Andes), en Maracaibo LUZ (La Universidad del Zulia). Algunos de los estudiantes de estas universidades, no todos, junto a estudiantes en su mayoría de las universidades, colegios y escuelas privadas de marcada ideología católica, tomando como pretexto la revocatoria de la concesión a RCTV, han reclamado falta de libertad de expresión en nuestro país.

El fin de la concesión de la frecuencia radioeléctrica a RCTV, nada tiene que ver con la libertad de expresión. La libertad de expresión es un derecho constitucional que nos atañe a todos los venezolanos, en tanto que la revocatoria de la frecuencia radioeléctrica designada como Canal 2, es un asunto muy personal, muy individual que sólo atañe a la persona natural o jurídica que disfruta de un bien común, un bien que pertenece a todos los venezolanos y esa persona natural o jurídica, conocida como RCTV, desde hace 53 años lo estaba usufructuando económicamente con grave perjuicio de la salud mental del pueblo venezolano, por causa del mensaje cargado de antivalores de amplio contenido antinacional.

Es deber del Estado y su brazo ejecutor el Gobierno, velar por los valores patrios, velar por la salud mental de los ciudadanos, permanentemente agredida por los mensajes de violencia, de consumismo, de mercantilismo desbocado, según el cual, el individuo y la sociedad para poder ser y existir, debe tener como valores: “el zapato, la camisa y el pantalón de marca”, “todo tiene precio”, “todo es mercancía”, “todo esta sometido al intercambio”, “sin dinero la vida no vale nada”, en fin, todas esas paparruchas que forman el mensaje de los medios radioeléctricos que deforman la mente de la niñez, de la juventud e inciden en el comportamiento normal de las personas.

Durante 53 años el pueblo venezolano hubo de soportar la anticultura de la violencia y el consumismo que figuraba en los mensajes televisivos de RCTV. Hasta que llegó la Revolución Bolivariana y le puso un parao a ese mensaje. Para ello esperó el fin a la concesión de la frecuencia conocida como Canal 2, que ahora pasó a ser una frecuencia de servicio público, propiedad de todos los venezolanos, igual que Pdvsa.

Ahora el canal 2 como frecuencia al servicio del pueblo venezolano, es una televisora de servicio público, en donde las imágenes de rostros marmóreos, ojos azules y cabelleras doradas, de vistosos trajes, luces y colores, de evocativas formas sensuales, cargadas de erotismo de descarada pornografía, sexo evocador, violencia reiterativa, propaganda subliminal; ha sido cambiado por las imágenes sencillas, humildes, de rostros curtidos por la faena diaria, por la piel morena de nuestro pueblo mestizo, trabajador, que nunca había ocupado la pantalla del Canal 2 para decir su mensaje auténtico de venezolanidad y cultura nativas.

Ahora el canal 2 tiene el lenguaje y las imágenes del pueblo humilde y trabajador, el obrero y sus angustias de la fábrica, el campesino y su actividad en el campo, sus cultivos, sus costumbres. Para que tal cosa ocurriera había que rescatar el Canal 2. Debía dejar de ser un bien al servicio y usufructo de una familia y debía pasar al servicio de todos los venezolanos, de la misma manera como Pdvsa pasó a ser de todos los venezolanos.

Contra este cambio habido en el Canal 2 es que protestan algunos estudiantes de universidades, colegios y escuelas privadas de marcada ideología católica. Manifiestan a favor del mensaje antinacional y los antivalores que se transmitían por RCTV. Con sólo saber cuales son los institutos educacionales que protestan, ya se tiene la idea de quienes son los que participan de esas protestas, por cuanto el ingresar a esas universidades y colegios privados requiere un nivel económico que permita el pago de elevadas matriculas y mensualidades. Es fácil determinar que esos estudiantes en su mayoría son los hijos de la oligarquía, de la burguesía, de los amos del valle como los denominara el escritor Francisco Herrera Luque. Por sus rostros, sus vestimentas y la falsedad del discurso, es fácil determinar su origen. Salen a calentar calles con sus lentes oscuros de marca, camisas, pantalones, zapatos de marca, reloj de marca, cadenas de oro, zarcillos y collares de marca. Basta con verlos para conocer su origen burgués y oírlos para descubrir la distorsión conceptual que anidan en sus mentes alienadas.

La pregunta inevitable es la siguiente: ¿Tiene fundamento esta protesta? ¿En verdad de verdad no existe libertad de expresión en nuestro país? ¿Cómo negar algo que está a la vista de todos y es un derecho que durante los últimos ocho años hemos ejercitado todos quienes habitamos en Venezuela por cuanto el gobierno de la Revolución Bolivariana nos ha garantizado ese derecho? ¿Puede haber alguien que se atreva a decir que en Venezuela no existe libertad de expresión?

Si no hay libertad de expresión, entonces, de qué manera los venezolanos nos enteramos del permanente ataque contra las instituciones del Estado que se realiza desde los canales de televisión privados, contra la figura presidencial, la Asamblea Nacional, los Tribunales de Justicia, el Consejo Nacional Electoral, el poder Ciudadano, la Fuerza Armada, en fin, contra todos los poderes del Estado sometidos a la diatriba diaria de la campaña mediática. Si no hay libertad de expresión ¿Cómo es que cada día nos enteramos de los planes desestabilizadores de la oposición? Esa libertad de expresión que existe en nuestro país, es la que nos permitió enteramos de la conspiración para el golpe de Estado del 11 de abril del 2002, que comenzó con un paro patronal, convocado y dirigido desde los medios televisivos, de radio y de la prensa escrita.

Meses después, durante 64 días que duró el sabotaje petrolero, nos enteramos de las actividades antinacionales de la meritocracia apátrida de Pdvsa, por cuanto cada día a las cinco de la tarde daban el parte de guerra de sus acciones, con absoluta y total libertad de expresión. Los venezolanos nos enteramos del permanente accionar de la oposición, encarnada en la Coordinadora Democrática, por medio de las televisoras privadas. Nos hemos enterado de sus acciones terroristas, de sus guarimbas desestabilizadoras, de sus trapisondas en la recolección de firmas para el referéndum revocatorio al presidente Chávez y del permanente llamado al magnicidio. Nos enteramos de todo, por cuanto en Venezuela existe absoluta libertad de expresión y por cuanto todos los llamamientos a la desestabilización del país, la oposición los hace por los medios de comunicación y con absoluta libertad de expresión.

La revocatoria de la concesión a RCTV es un hecho de gran trascendencia. El rechazo que ha tenido la decisión, en los centros de poder nacional e internacional, demuestra la importancia que tiene para la oligarquía y el imperialismo, un canal de televisión como RCTV.

Pero todo ese despliegue de propaganda a favor de RCTV, también sirve para demostrar la importancia que tiene para la Revolución Bolivariana, dar esa batalla en el campo de la información y de la cultura. Nos demuestra que esa decisión de no reanudar la concesión es acertada, muy acertada, contra el poder mediático de la oligarquía y del imperio. Es un bastión de poder que cambia de mano en la dura batalla del pueblo contra la dominación y la sumisión que desde los medios de comunicación ejercen la oligarquía y el imperio.

El poder hegemónico de la oligarquía y el imperialismo radica en los medios de comunicación, en sus campañas mediáticas, para tergiversar los hechos, para propagar la mentira, sembrar en la opinión pública información falsa contra los gobiernos y los pueblos que no se alinean con las políticas del imperio. La campaña mediática, incesante, de mentiras y falsedades contra los países que no aceptan la sumisión y dominio a los intereses del imperio.¿Acaso no era ese el mensaje permanente de RCTV, al igual que lo es de Globovisión y los grandes periódicos de la prensa escrita?.

Rescatar la frecuencia radioeléctrica conocida como Canal 2, es un gran triunfo de la Revolución Bolivariana. Primero, por cuanto ahora el Canal 2 es una televisora de servicio público, esto es, al servicio de la cultura popular y los valores que deben regir la sociedad. Segundo, porque es un nuevo golpe que la Revolución Bolivariana le propina al poder de la oligarquía y el imperio, al arrebatarle lo que constituye uno de sus elementos de poder, dentro de un proceso que comenzó con la Reforma de la Constitución en 1999 y las leyes habilitantes en el 2001. Que se expresa con el cambio, de la ideología militar proimperialista, a la ideología militar bolivariana y socialista de nuestra Fuerza Armada que ahora es el pueblo en armas. O la gran batalla por el rescate de Pdvsa que ahora es de todos los venezolanos. O la gran batalla contra el latifundio y la conquista de la tierra para el campesino. O la masificación de la educación que era el gran privilegio de las elites económicas, la educación que sólo estaba garantizada para los hijos de la burguesía, de esos jóvenes burgueses desconocedores de la realidad nacional y que ahora salen a manifestar en defensa de una empresa como RCTV; que salen en defensa de los intereses económicos de una familia que durante 53 años se enriqueció y ejerció el chantaje sobre todos los gobiernos del punto fijismo para imponer sus intereses y acrecentar su poder político.

En defensa de todo ese pasado de oprobio es que estos jóvenes estudiantes burgueses de las universidades y colegios privados de marcada ideología católica, salen a manifestar en elocuente actitud contra las mayorías nacionales de obreros y campesinos pobres. Que nadie se confunda con el falso discurso de estos estudiantes, hijos de la burguesía, que pretenden insurgir ahora como líderes de las causas populares. A otro perro con ese hueso. A otro ingenuo con ese cuento.

Todos debemos estar muy concientes de la gran importancia y trascendencia que tiene para el avance de la Revolución Bolivariana, el rescate de la frecuencia radioeléctrica del Canal 2. Es un hecho de gran trascendencia que sin duda va a figurar en los anales de la historia patria y en los grandes triunfos del pueblo y su Revolución Bolivariana. Enhorabuena al presidente Chávez que tomó tan sabia decisión.

Los jóvenes estudiantes de las universidades y colegios privados de marcada ideología católica, que participan en estas manifestaciones, no tienen claridad en lo que quieren. Comenzaron por salir en defensa de RCTV y señalaban el fin de la concesión como una violación a la libertad de expresión.

Luego, enterraron la consigna de “libertad de expresión” y pasaron a hablar de “libertad” en general. Es decir, que de la particularidad pasaron a la universalidad del concepto. Ahora resulta que no es libertad de expresión lo que falta en nuestro país, sino que hay falta de libertad para todo. Es así como desembocaron en el terreno de los “derechos civiles”, de los “derechos económicos”, de los “derechos políticos” y en general de los “derechos humanos”. Todo ello para argumentar que en la Venezuela actual existe una atroz dictadura.

En cada manifestación que realizan cambian de consigna, cambian de traje, unas veces muestran su raigambre fascista, como en el ataque contra CONATEL; y otras, cubren con el ropaje de las luchas populares su verdadera esencia fascista. De manifestación en manifestación y de cambio de consigna en consigna, como nada les cuaja, han terminado por hablar ahora, de “autonomía universitaria” que es una lucha más enmarcada en su condición de estudiantes universitarios. Pero, habría que ver que entienden por “autonomía universitaria” ¿Será la misma forma equivocada, como entienden la “libertad de expresión”?.

Con esta indefinición de propósitos, de metas, de objetivos, los jóvenes estudiantes de la burguesía que estudian en universidades, colegios y escuelas privadas de marcada ideología católica, han demostrado no saber lo que quieren.

¿Qué tiene que ver la “autonomía universitaria” con el fin de la concesión de RCTV? ¿Por qué de la lucha inicial por RCTV y la libertad de expresión se pasaron a la lucha por la autonomía universitaria?¿Por qué abandonaron la lucha inicial por RCTV? Por una razón elemental, porque se dieron cuenta que esa lucha no cala en la mayoría del pueblo venezolano, asqueado de ver y oír durante 53 años el mensaje de los antivalores que transmitía RCTV.

Se dieron cuenta que estaban fuera de orden en su planteamiento y para remendar el error cometido y darle sustentación a la protesta, la han concretizado ahora en la lucha por la “autonomía universitaria”. Cuando se les endilga esta falta de claridad en la lucha, entonces vuelven a decir que están luchando porque se le devuelva la concesión a RCTV. Estos jóvenes pretenden asumir posiciones de dirección y no saben lo que quieren.

Señores estudiantes de las universidades y colegios privados de marcada ideología católica, en definitiva ¿Qué es lo que ustedes quieren? ¿Qué vuelva RCTV? ¿Qué termine la terrible, tenebrosa, horrenda “dictadura” del presidente Chávez y vuelva la democracia adeco/copeyana del punto fijismo? ¿Qué haya libertad de expresión y libertad en general? ¿Qué se luche contra la pobreza? ¿Qué haya educación para todos y campañas de alfabetización? ¿Qué haya salud para todos? Y el último antojo ¿Qué haya autonomía universitaria? Con tantos antojos y a destiempo, se parecen a los antojos que les atribuyen a las mujeres preñadas ¿Será que la oposición está preñada de buenas intenciones para ayudar a gobernar al presidente Chávez?

¡Qué casualidad! Lo que piden y exigen los estudiantes de las universidades y colegios privados, de marcada ideología católica, es todo aquello que forma parte de las grandes realizaciones de la Revolución Bolivariana en estos últimos ocho años.

Métanse a chavistas y así se suman al esfuerzo de hacer todo lo que pregonan y que forma la labor de la Revolución Bolivariana. Ustedes no están diciendo nada nuevo ni nada que no se esté haciendo. Ustedes no tienen vocación para librar esa lucha que pretenden librar, porque ustedes tienen todos sus problemas resueltos. Ustedes no tienen problemas de vivienda ni de comida ni de vestido ni de trabajo ni de educación ni de transporte ni de cloacas ni de acueducto ni de goteras en el techo. Ustedes lo tienen todo, lo único que les falta es sarna para que se rasquen y a falta de sarna encontraron muy divertido salir a golpear policías, a pretender violar una agente de policía en Mérida, a perturbar el tráfico sin ton ni son, sólo porque se consideran los “hijitos de papá”, pero, no saben que el pueblo venezolano los está considerando los “hijitos de otra cosa.”

Qué rico es hacer manifestaciones y realizar protestas contra el gobierno, a sabiendas que el propio gobierno los cuida, los protege, en actitud paternal, muy distinta a los años siniestros del punto fijismo, cuando Betancourt con su particular concepción de la democracia, ordenó, “disparen primero y averigüen después”. Esa orden rigió durante los cuarenta años de la democracia representativa, adeco / copeyana.

Hoy, con el gobierno de la Revolución Bolivariana es un paseo divertido, muy rico, muy sabroso, muy agradable, sin riesgo alguno el salir a realizar manifestaciones, a patear policías, a insultar su honorabilidad, a lanzarles piedras y objetos contundentes, a pretender violar alguna mujer agente policial, a disparar armas de guerra desde las instalaciones de la Universidad, todo, con el visto bueno de las autoridades universitarias y con los medios de comunicación a la orden, prestos para emitir todas las necedades que se les ocurran contra las instituciones del Estado, comenzando por insinuar el magnicidio o la salida del presidente Chávez por medios violentos y no los que establece la Constitución Nacional. Parece mentira, pero, hasta en estas circunstancias de participación política, siguen siendo los “hijitos de papá”, o mejor, los “hijitos de otra cosa”.



IZQUIERDA Y DERECHA.

Ahora vamos a analizar el sentido, el alcance, el problema de las manifestaciones que realizan jóvenes de las universidades, colegios y escuelas privadas de marcada ideología católica.

Hay una pregunta, por cierto muy pertinente a la situación que estamos comentando: “¿Se puede luchar para revertir la miseria, el hambre, la injusticia, el abandono, la exclusión sin ser de izquierda?” La pregunta alternativa y más directa para la discusión podría ser ¿Puede alguien de derecha luchar por la justicia social, los derechos humanos, el bienestar humano generalizado o contra la degradación ambiental de manera efectiva?

Creo que estas preguntas es necesario formularlas para ubicarnos mejor en el problema, por cuanto en estas luchas es indispensable definir muy bien los campos ideológicos y políticos entre derecha e izquierda, como clara demarcación de postura ante el sistema económico y social imperante: el capitalismo.¿Desde una posición de derecha se puede luchar por los derechos humanos o más específicamente por los derechos del pueblo pobre o se puede defender la soberanía nacional?. No podemos olvidar que automáticamente se asocia a la derecha con posturas que se califican de pro-imperialistas y antidemocráticas. Cuando oímos hablar de derecha de inmediato la asociamos con la oligarquía enemiga del país y enemiga de las clases populares. Cuando hablamos de derecha nos referimos a la clase que explota al obrero y al campesino y se apropia del fruto de su trabajo.

En tanto que la izquierda automáticamente se asocia con la lucha contra la pobreza, contra el desempleo, contra los bajos salarios, contra la explotación del capital, por la educación y la salud, por la soberanía nacional.

Ahí radica la diferencia entre derecha e izquierda. La derecha es conservadora, antinacional, antidemocrática, proimperialista, ajena a los problemas de las mayorías nacionales formada por obreros y campesinos pobres. La izquierda es progresista, socialista, democrática, antiimperialista, anticapitalista, vive en unión permanente con los sectores populares de obreros y campesinos pobres para librar las luchas por la liberación nacional.

¿Por qué es necesario definir bien los campos entre izquierda y derecha? Porque una u otra palabra es la forma más sencilla, más elemental, más concreta que sirve para definir la actitud que se asume frente a las realidades. De no tener muy claro lo que es ser de izquierda y lo que es ser de derecha, se corre el peligro de que cualquiera asuma, sin las credenciales debidas, posiciones que no le corresponden. Es el caso que estamos presenciando en el país con estas manifestaciones de jóvenes de marcado origen burgués que comienzan a hablar de libertad de expresión, de derechos civiles, de libertad, de lucha contra la pobreza sin que tengan ni la menor idea del compromiso que significa pronunciar ese discurso.

Toda lucha a favor de la humanidad es un compromiso de la izquierda. Por ejemplo, la lucha por la defensa de la naturaleza, del equilibrio ecológico, es una lucha que está inscrita en la defensa de la humanidad, esto es, una lucha de la izquierda. Se da el caso, que el expresidente de los Estados Unidos, Al Gore ahora es un renombrado defensor del ambiente y del dañó que causa a la capa de ozono las emanaciones de carbono por la quema de combustibles en fábricas y automotores, y el daño que le causan esas emanaciones al equilibrio natural de los ecosistemas. El señor Al Gore tiene libertad para hacerlo, y para engañar ingenuos, por cuanto su discurso aun cuando pueda estar muy bien estructurado, suena a falso, por cuanto es el representante de la derecha proimperialista de los Estados Unidos que como vicepresidente de Clinton, participó en la destrucción de Yugoslavia, mantuvo los bombardeos y agresiones contra Irak y es lider de un país que aporta el mayor porcentaje de contaminación en el planeta. Por el sólo hecho que el señor Al Gore, tenga ese discurso ¿debe ser considerado de izquierda y en consecuencia un luchador social por la causa de las mayorías nacionales del planeta? ¡No! De ninguna manera. Este señor puede ser un aliado circunstancial en esa lucha, pero, no un compañero de lucha en la liberación de los pobres por cuanto ese señor es alto dirigente del imperio con inocultables deseos de ser su presidente y de imponer el dominio imperialista sobre los pueblos del mundo, al igual que Bush, Clinton y todos sus antecesores.

El discurso de los estudiantes de las universidades y colegios privados, que comenzaron por defender una empresa capitalista, conocida como RCTV, empresa capitalista que con su mensaje antinacional sembró durante 53 años los antivalores de la subcultura capitalista, es un discurso falso e inconsistente. Ahora, estos jóvenes estudiantes de las universidades privadas se lanzan a hablar de la lucha contra la pobreza, de la igualdad de oportunidades, de salud y educación para todos, de vivienda, etc. Vale preguntarles ¿Ustedes donde han estado durante estos ocho años, durante los cuales la Revolución Bolivariana ha realizado el mayor esfuerzo en la lucha contra la pobreza, en llevarle más educación y más salud a las mayorías nacionales?.

Señores estudiantes de las universidades y colegios privados de marcada ideología católica, no pretendan confundir con su discurso desvinculado de esa realidad que ustedes no conocen. No insulten la inteligencia del país, la inteligencia del pueblo, que sabe muy bien distinguir quien es quien, qué es ser de izquierda y qué es ser de derecha. De ahí la pregunta que hicimos anteriormente ¿Se puede luchar contra la pobreza desde una posición de derecha? ¡Imposible! Ni desde la derecha recalcitrante ni lo que llaman centro derecha ni lo que llaman centro izquierda se puede librar la lucha contra la pobreza ni la lucha por la liberación de los explotados. ¿Por qué? Porque todo lo que suene a derecha es de derecha. La centro izquierda es tan de derecha como la derecha recalcitrante. Y saben ¿por qué? Porque en esta lucha por la liberación de los explotados y en esta lucha contra la pobreza no hay medias tintas. Se es de izquierda o se es de izquierda. El luchador de izquierda debe ser auténtico, su único compromiso debe ser con los explotados, con los excluidos por esta sociedad capitalista que debe ser remplazada por la sociedad socialista. Y en esa lucha y en ese cambio no puede haber posiciones ambiguas.

Las características que debe tener un hombre o una mujer de izquierda se han señalado de varias maneras: (1) Debe verificar cada día si es realmente de izquierda. (2) Tener los pies sobre la tierra.(3) Sentir el orgullo y la satisfacción de ser socialista. (4) Hay que ser crítico y autocrítico. (5) Hay que diferenciar el ser militante y el ser utiliti. (6) Debe poseer la ética del militante. (7) Debe alimentarse de la tradición de la izquierda. (8) Es preferible correr el riesgo de errar con los pobres, que acertar sin ellos. (9) Defender siempre al oprimido, aun cuando aparentemente no tenga razón. (10) Hacer de la lucha diaria el antídoto contra la alieneación.

En este decálogo se reúnen algunas de las características que debe tener un hombre o una mujer de izquierda. Y eso no lo venden en la botica. Eso se conquista día a día, con el estudio, con la lucha al lado de los sectores explotados, excluidos, discriminados por esta sociedad capitalista.

La práctica de la lucha revolucionaria y el estudio de la teoría revolucionaria, forman parte de la actividad cotidiana del hombre y la mujer de izquierda.

leonmoraria@cantv.net




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León Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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