Ministerio de Educación Universitaria

Se ha leído con particular interés acerca de la humildad y capacidad del presidente Nicolás Maduro para enmendar algunas decisiones de su actuación como Jefe de Estado, cuestión que se ha hecho evidente con el ministerio del ambiente que fue anexado al Ministerio del Poder Popular para Vivienda, Hábitat y Ecosocialismo, creo que se llamaba. Pero Maduro sorprendió a todos recientemente al volver a separar esos despachos, revocando la anterior medida. Así se pudo leer:

“Es bienvenida la rectificación del Ministerio del Ambiente”… (en: elimpulso.com/…/es-bienvenida-la… “Sin embargo, el presidente Maduro aseguró que no será el viejo Ministerio del Ambiente”; Maduro restituye Ministerio del Ambiente y nombra nuevos… www.noticierodigital.com/.../maduro-..25 Mar 2015). ¿Ah, que se volvería a incrementar la burocracia cuya fuerza laboral dizque ya representa un 19 % en Venezuela, que 16 ministerios en 1999 se incrementaron a 29 en la revolución bolivariana? (El Impulso, Barquisimeto, 1° de abril de 2015, p. B 3). ¿Qué esa cantidad de dependencias ministeriales no se tradujo en mayor eficacia y eficiencia?

La cuestión central sería buscar una solución que ayude al desarrollo de políticas públicas que responda de amanera eficaz a las demandas de la sociedad y propenda a generar un mayor compromiso, solidaridad social e integración con vertical y horizontal con los demás entes gubernamentales. Ya que de acuerdo con Latouche (2010:

) “El juego de la cooperación es un juego complejo. Es posible cooperar sólo cuando existen ciertas condiciones mínimas que favorecen el desarrollo de comportamientos estratégicos que generan beneficios de carácter individual y colectivo. El argumento básico, que es el argumento de Axelrod (1984), plantea que allí donde los actores son pocos, conocen sus situaciones (su historial cooperativo o no cooperativo) donde las interacciones se repiten y la información es completa y distribuida de manera equitativa, surgen incentivos que favorecen la cooperación”, (“La evolución de la cooperación en ambientes complejos desde la perspectiva institucional”, en: Relea. Revista Latinoamericana de Estudios Avanzados. Num. 31. Enero-junio 2010, p. 54).

Sin pretender forzar el anterior argumento, cabría pensarse que las estructuras ministeriales de amplio espectro la cooperación de las dependencias es más complejo y no que quiere sugerir nada pero en el espíritu de discutir un punto por demás polémico, ¿no cabría esperar que el presidente Maduro rectificara también en lo atinente al Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología? La fusión de esas dos carteras a muchos les pareció de lo más óptimo, el mismo presidente afirmó que lo hizo para “concentrar el poder de la investigación y conocimiento en nuestro país y en nuestros países aliados con los cuales trabajamos para el desarrollo social y tecnológico”, (globovisión.com, 2 Sep 2014); el ministro Manuel Fernández señaló que la fusión lo veía con sentido y lógica, al igual al rector de la Ucab, Virtuoso y al de la Upel, López Sayago, (nuevaprensa.web.ve/ 24 de sep 2014; www.noticias24.com/en-breve-rector... 29 Sep 2014…; www.correodelorinoco.gob.ve/.../; www.upel.eud.ve/index.php?...rector... 25 Sep 2014).

Sin embargo esos razonamientos como los del bachiller Sansón Carrasco encantados por el libro de Cide Hamate Benengeli, intitulado El Ingenioso Hidalgo Don quijote de la Mancha, no dejan de tener aires de provenir de grandes socarrones o gentes de condición maliciosa y amigos del donaire, pues al poco cambiarán y dirán que sobre los beneficios de la fusión de los susodichos ministerios hay diferentes opiniones y por ahí se irán: “unos que se atienen a la aventura de los molinos de viento; otros a la de los batanes; éste a la descripción de los ejércitos, que después parecieron ser manadas de carneros: uno dice que a todos aventaja la de la libertad de los galeotes; otro que ninguna iguala a la de los dos gigantes benitos, con la pendencia del valeroso vizcaino”, (M. de Cervantes, D. Quijote de la Mancha. Libros Apolo. Nirgua, Eo. Yaracuy. Cap. III Del ridículo razonamiento…).

Con ello queremos decir, bueno lo que se puede interpretar de la cita referida a que las opiniones son muy varias acerca de ciertas realidades de la gestión de gobierno que aspiran alinearse en la perspectiva de alcanzar de manera más objetiva los objetivos que animan la acción de una especie de holding de empresas: las universidades en sus funciones clásicas de docencia, investigación y extensión y los centros de altos estudios de ciencia y tecnología, de naturaleza tan diversa, así como sus fines; de tal suerte que no es que unirlos sea una cosa imposible sino que requeriría una reestructuración de cada uno de esos entes, tanto en su misión, visión y valores como en las tareas, planes y programas, de lo que no se tiene noticia que se haya hecho, bueno como no sea el caso del IVIC; pero las universidades siguen iguales, solo pendientes de la cuestión presupuestaria, pues sus ejecutorias siguen siendo las tradicionales, ya señaladas.

Por eso se debería considerar esa circunstancia y regresar al anterior ministerio de educación superior y universitaria, cuya complejidad es tal que requiere que un órgano del Estado se ocupe exclusivamente de sus asuntos; uno no puede imaginar sino que técnicamente se disponga de un cuadro de mando central que identifique y coordine todo lo referido a los procesos académicos y administrativos de todo el conjunto de las universidades nacionales, repotenciadas, por demás por el presidente Chávez, cada cual con culturas organizacionales diferentes hasta conformar una aparato escolar altamente inorgánico en planes y programas de estudios, procedimientos administrativos, creencias y valores, agréguese a ello los centros e institutos de investigación en ciencias básicas y aplicadas, innovación y tecnología popular, por lo que se tendrá una ampliación de las complejidades para un ministerio fusionado.

Un nuevo ministerio de educación universitaria no es que soluciona todos los problemas pero se cree que el encargado de esa cartera puede ser más eficiente en su desempeño y responder a las urgentes demandas de mejorar el salario y las condiciones de trabajo de su talento humano, no que al llegar a una de esas universidades nuevas llamadas Universidades Politécnicas Territoriales, UPT, al ser consultado sobre los conflictos de intereses en un instituto próximo venga y diga que no, que no sabe lo que está pasando ahí; y dizque se va a informar porque él anda es con lo de la vinculación del conocimiento universitario con las comunidades….

Aunque, claro, no faltará quien diga que esta propuesta y según lo dicho hasta aquí viene de alguien de poca sal en la mollera y la resolución de fusionar los ministerios de educación universitaria con el de ciencia y tecnología sea coda de muy buena intensión, semejante a quien va montado en un Rocinante del pensamiento complejo de Edgar Morin que descree en la fragmentación de los saberes sino que observan que todo lo real dado en el entorno de las organizaciones está inextricablemente unido, lo que no dicen los manuales de ese tenor es que como en una cena tailandesa los muchos platos de la mesa tienen su propio sabor, ergo: que un ministerio se ocupe no unos asuntos particulares no quiere decir que no esté unido al cuadro de mando central de la revolución bolivariana.

Pero, parafraseando a Juan Carlos Monedero, (Disfraces del Leviatán. El papel del estado en la globalización neoliberal. Ediciones Akal S. A. Madrid. 2009. P. 10) es más fácil escribir la columna de un periódico criticando ciertas ejecutorias que producir los cambios fundamentales en las pesadas estructuras de la burocracia estatal de fuerte peso neoliberal; o producir el ambiente necesario para transformar los planes y programas de nuestras universidades que siguen instruyendo y formando a las nuevas juventudes en los viejos patrones neoliberales. Por eso la mayoría de los funcionarios gubernamentales no comprende ni se compromete con los aspectos claves de la revolución bolivariana y como dice el poeta Aquiles Nazoa estas cosas que uno escribe no se leerán en las altas esferas del poder ni producirán ningún impacto, sino que son cosas que uno dice, así, para conversar…



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Luís Saavedra

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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