La ciudad como agente educativo

Si deseamos promover cambios, y sobre todo cambios exitosos, es lógico que nos planteemos factores que asociados con las políticas educativas apuntalen a la mejoría en la dirección que nos interese como ciudadano que aspiren a tener una ciudad mas humana con mayor calidad de vida.

Le educación en si, encierra un proyecto de país, un proyecto de sociedad cuyas estrategias en desarrollo sea capaz de generar una nueva forma donde se rescate la posibilidad cierta de hacer posible la convivencia del hombre en plena correspondencia con sus semejantes y la naturaleza; por tanto la educación debe importarnos a todos y el municipio como la expresión de organización mas cercana al ciudadano, debe ser el agente que impulse la implicación de la ciudad en su conjunto en la educación, siendo para ello necesario el incorporar a todos los factores sociales para lograr establecer la meta de hacer de la ciudad un agente educativo como gran impulsador de la nueva ciudadanía.

El como hacerlo se preguntaran, en una sociedad cada día mas compleja y desgastada por el consumismo atroz, sumergidos en un proceso que degrada el hábitat, que carcome y quebranta las bases de la ciudadanía, que irrumpe y arrolla de forma despiadada contra la naturaleza; para ello se hace necesario impulsar lo que podría ser un proyecto educativo ciudadano como instrumento de reflexión, de debate, de compromiso que pueda permitir sumar esfuerzos políticos, sociales, económicos, académicos que puedan crear las condiciones para que todos los ciudadanos sean los protagonistas del convertir la actual ciudad en espacio para la convivencia, que logre dinamizar, movilizar y crear sinergias y tendencias cohesivas que partiendo de problemas concretos como la educación, promuevan la participación y la implicación de colectivos para crear opinión sobre los mismos.

De igual forma seria necesario impulsar un espacio atractivo para la reflexión y el debate sobre la educación en función de su contexto y la aspiración de los ciudadanos para que desde la escuela puedan realizarse aportes a los problemas de las comunidades, contribuyendo a incrementar la sensibilidad ciudadana hacia la educación.

El buscar el puente efectivo entre la escuela-ciudad, la escuela-parroquia, la escuela-comunidad, crea el soporte para desarrollar con validez la política educativa que formulada de esta manera supone hacer de la ciudad un “agente educativo intencional, transformándola en una ciudad educadora”, que consustanciada con las bases conceptuales, filosóficas y legales de la educación Bolivariana pueda convertir esa intencionalidad en un compromiso político que debe asumir en primer lugar los alcaldes revolucionarios y los gobiernos municipales, como instancia política de la democracia protagónica y participativa; lo cual viene a significar la incorporación de la educación como medio y como camino de una ciudadanía mas culta, mas humana, mas solidaria y mas feliz. ; La idea es desarrollar un trabajo articulado entre las instituciones educativas para potenciar la coordinación y vinculación entre todos los colectivos sociales que hacen vida en, por y para la ciudad. Estos planteamientos permiten además de promover la discusión sobre los cambios que se viene dando en la educación y los retos por asumir, haciendo piso para la consolidación del mismo, convirtiendo a la escuela en un centro generador de estrategias para una actuación participativa en el municipio. Estaremos entonces dándole cumplimiento a uno de los objetivos de la educación actual como lo es la construcción de la nueva ciudadanía en transición hacia la edificación de la comuna como elemento central e inédito de la revolución Bolivariana.


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Heriberto Rivera


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