El caso del IPP-UCV

La oposición apátrida como patrono

El oposicionismo  apátrida que hoy se presenta como alternativa a la gestión revolucionaria del camarada Presidente, Hugo Chávez, no tiene aval moral ni ético para justificar tal pretensión. Su actuación a todo lo largo del siglo XX, se caracterizó por su postura anti trabajador/trabajadora, excluyente de las grandes mayorías de nuestra población, actuando siempre en procura de garantizarle a la burguesía apátrida y transnacional sus abultados beneficios en detrimento del factor trabajo, la evidencia más contundente, el robo histórico de sus prestaciones sociales, a través de la nueva Ley Orgánica del Trabajo, en el gobierno del difunto Rafael Caldera y su ministro Teochoro  Petkoff . Para el logro de tal fin, poco les importó la dignidad de nuestro pueblo, a quien corrompió y propició condiciones que permitieran mantenerlo en el analfabetismo y la incultura, por ello, esa Prueba de Aptitud Académica mediante la cual, no les permitían el acceso a la educación universitaria y otro mecanismos de exclusión de nuestros sectores populares, eran la pauta de actuación de quienes ayer, ejerciendo el gobierno desde Miraflores, se caracterizaron por su desprecio total hacia nuestro pueblo. 

Hoy se nos presentan, como verdaderas “caperucitas rojas”, como si no hubieran quebrado, nunca antes, un florero. Valga decir, no son alternativa de nada positivo para nuestro pueblo, todo lo contrario, de acceder –nuevamente- al gobierno, no tengamos la menor duda de que procederían a la eliminación de todas las conquistas sociales que ha obtenido nuestro pueblo, gracias a la Revolución Bolivariana, de lograrlo: adiós misiones, adiós empresas socialistas, adiós  universidades bolivarianas, adiós pensiones sociales, adiós pensiones de sobrevivientes, adiós obras sociales de la Revolución, ese es el dilema que tenemos por delante, el venidero 26 de septiembre; o profundizamos los logros sociales obtenidos en la Revolución Bolivariana o sencillamente los perdemos en manos de una burguesía cargada de odio y revanchismo.

  Solo basta  ver actuar, en sus espacios de dominio, a los oposicionistas  apátridas, sus formas de tratar a los sectores populares, su desprecio hacia éstos; una muestra tangible de ello, lo constituye lo que acontece –actualmente- en el Instituto de Previsión Social del Profesorado de la UCV, el nefasto IPP-UCV. Esa institución, de carácter semi privado, creada por la organización gremial de las profesoras  y  profesores universitarios, la Apucv, es una institución con fines a satisfacer la demanda de servicios sociales del profesorado universitario; se nutre en lo fundamental de aportes sustanciales del Estado Revolucionario, es decir, de recursos públicos y, en menor proporción, de cotizaciones que realiza la profesora/profesor inscrito en dicho instituto. Cuenta esa institución, con un  considerable número de trabajadores/trabajadoras que les prestan sus servicios personales, en su gran mayoría, al igual que sus directivos/directivas, obstinados opositores/opositoras al Gobierno Revolucionario del Camarada Presidente, Hugo Chávez.

  Por estos días, sucede un hecho inédito en el IPP-UCV, sus trabajadores/trabajadoras, protestan por sus derechos laborales, en lo concreto le  solicitan a la directiva gremial: un aumento salarial  del 40% para el presente año, aducen esos trabajadores/trabajadoras que desde hace 2 años no reciben aumento de ningún tipo, y la inflación que ha azotado nuestros salarios, ha convertido sus condiciones de existencia en condiciones indignas para la sobrevivencia de la familia trabajadora del IPP-UCV. Más que justificada la pretensión de ese sector de nuestra clase trabajadora. Pero, esa oposición que hoy ataca brutalmente la gestión presidencial del Camarada Presidente, Hugo Chávez, lejos de satisfacer las justificadas aspiraciones de sus trabajadores/trabajadoras ha optado por escurrir el bulto, jugándoles  al  escondido.

  Dicha actitud de la patronal opositora, obligó a la masa trabajadora optar por realizar acciones contundentes como el paro de sus actividades y tomas de instalaciones para llamar la atención de sus patronos, los directivos de la  Apucv; quienes durante la presente semana, se vieron obligados a darles la cara, contraponiéndoles su propuesta de aumento salarial de solo un diez por ciento (10%) combinado con el incremento de la prima del HCM  un 20% más, en otras palabras, lo que recibirían por ese aumento del 10% les serviría para cancelar las nuevas primas de HCM, tremendo negocio redondo para esa directiva de puntos rarosos en su accionar.  Lo más escandaloso de este caso, lo constituye, sin duda alguna, las explicaciones que ofrece –públicamente- al colectivo de trabajadores/trabajadoras del IPP-UCV, uno de los directivos del mismo, aclarándoles las razones por las cuales no les pueden ofrecer un aumento más razonable y justo, indicaba ese opositor furibundo y desquiciado, que los recursos de la institución se encuentran colocados en el exterior, más  preciso, en Panamá.

  El colmo de la sinvergüenzura y la ladronería, es que esos nefastos  personajes, dando por pendejos a sus trabajadores/trabajadoras, justifican la salida de esos capitales en la sin razón de la mentira, aduciendo que si no lo hacían así, el Camarada Presidente, Hugo Chávez, les hubiese arrebatado ese dinero. La verdad es que hay pendejos en este mundo. Crean sus mentiras, después ellos mismo se las creen  y encima aspiran a que personas cuerdas como sus trabajadores/trabajadoras crean sus locuras, sí serán…

  Nos preguntamos, si los recursos del IPP-UCV se encuentran en inversiones en bancos extranjeros, ¿quién garantiza  las  prestaciones  sociales  de  los  trabajadores/trabajadoras del  IPP-UCV?, perfectamente, sus directivos pudieran irse del país y disfrutarse esos dineros colocados en el exterior, hacia su destino predilecto, su sueño dorado Miami. Paraíso en el cual, la justicia venezolana no llega…

  El Minpptrass no debe hacerse de la vista gorda frente a esta problemática que afecta a compatriotas trabajadoras/trabajadores del IPP-UCV, sus patronos, furibundos anti chavistas y anti patriotas, no pueden actuar impunemente anta las justas aspiraciones de los trabajadores/trabajadoras  ipepistas, quienes  al igual que el conjunto de la clase trabajadora venezolana, la Constitución Bolivariana les garantiza el derecho a obtener remuneraciones dignas a sus condiciones de existencia, a tener una seguridad social, a la garantía de sus prestaciones sociales. Por otro lado, ese conflicto laboral abre la urgente necesidad de que los organismo financieros del Estado Revolucionario abran una averiguación exhaustiva sobre las inversiones en moneda y bancos  extranjeros que realiza esa institución con recursos públicos y aportes de sus asociados, basados en la Ley Contra la Corrupción y  demás leyes de la República Bolivariana de Venezuela. Ojo avizor Camarada Edgardo Ramírez, sobre los aportes que realiza su ministerio a las organizaciones gremiales y sindicales y el destino que se les da a dichos recursos, ¿lavado de dinero?, mucha tela por cortar abre este conflicto laboral que, apenas se inicia…
 
henryesc@yahoo.es



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Henry Escalante


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