En peligro cosecha del café

La cosecha de café que se nos viene encima, ésta vez está aderezada por la particularidad de la situación país que padecemos los venezolanos. Una hiperinflación extrema, la dolarizacion del intercambio comercial, y el desorden gubernamental, todo esto ponen en riego el éxito de la cosecha de este grano que es el sustento de Miles de familias campesina que tienen como única actividad productiva el cultivo del café.

Después de soportar toda una odisea para obtener los insumos como fertilizantes y herbicidas para llegar hasta este momento, nos encontramos con una realidad harto difícil, que pone en riesgo la cosecha de este preciado grano.

Una vez cosechado el café, este debe recibir el tratamiento adecuado post cosecha, esto es lo que garantiza la calidad del producto, para lo cual se requiere de combustible. La mayoría de nuestros campesinos procesan el café en secadoras con motores a gasolina o gasoil y todos sabemos la dificultad extrema para obtener estos combustibles tan necesarios. El café luego de cosechado no puede ser almacenado si no recibe el manejo adecuado de secado y para esto se requiere combustible, gasolina y gasoil. Si por suerte logramos conseguir gasoil, para trasladarlo hasta los cafetales, requerimos gasolina para nuestros vehículos. No podemos movilizar nuestros vehículos por falta de gasolina, esa es la realidad. Lo que han denominado estado mayor de la gasolina, no son más que instancia que favorecen la corrupción, así se ve desde lejitos.

Está dura situación pone en riesgo las labores de cosecha y más aún la calidad del café producido, ya que si el grano no recibe el tratamiento adecuado pierde calidad el producto final.

A esto le agregamos el vampirismo que se desata en estas temporadas de cosecha, protagonizada por quienes eternamente se aprovechan del sudor de nuestro trabajo. Cómo siempre llegarán los funcionarios del gobierno a legalizar el robo y obligarnos a vender la cosecha a los intermediarios sospechosamente escogidos para comprar el café que a dario baja de estás serranías. En el mundo café son mafias las que se acuerdan la comercialización, involucrados en ella comerciantes inescrupulosos y altos funcionarios gubernamentales. Acaso no vemos el crecimiento económico veloz de éstos, con staff de carros nuevos del año, mientras el campesino, quien es el que siembra y cosecha el café, el que suda y pone en riesgo su vida en los cafetales, sigue con las botas rotas y sus cacharritos que a duras penas ruedan.

Si a esto le sumamos la escasez de fertilizantes que requerimos para alimentar las plantas después de la cosecha. Si no abonamos no hay buena recuperación de la planta para superar el sttres post-cosecha.

Todo esto incorporando lo costoso de la mano de obra, incrementa los costos de producción, lo cuál pone en riesgo la cosecha del grano de oro venezolano.

Esto es una dinámica repetitiva, pero este año se ve nublada por esta realidad, que agrava mucho más la situación.

Llegará el día en que nuestros campesinos del café, puedan ver sin tanta dificultad, que el grano de oro sustento de su familia, no se lo roban tan descaradamente. Esto solo será posible cuando logremos conformar una robusta organización campesina, la UNIÓN NACIONAL CAMPESINA. Esa es la gran tarea tan retrasada en el tiempo. A veces la culpa es nuestra.

fundaconuco@gmail.com

 



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Toribio Azuaje

Campesino y Conuquero. Docente

 toribioazuaje@gmail.com

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