Señor Presidente, podría hacer que la justicia brille para los que menos tienen

Hace días, unos compatriotas me escribieron y me informaron del espacio en Radio Nacional de Venezuela de 8 am a 9 pm., que tiene los viernes la Dra. Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República Bolivariana de Venezuela; de tanto marcar por fin me cayó la llamada y una joven atendió el teléfono, le expresé que deseaba hacer una denuncia y me informó que la Dra. Luisa Ortega Díaz no podía atenderme; ante esa situación le deje mis datos y mi número telefónico; todavía estoy esperando la llamada. Ante esta situación no desmayo en mis denuncias y sigo insistiendo en el caso del expediente penal No. 4JM-1496-09; donde se acusa de manera inmoral al joven estudiante universitario Vladimir Paz Martínez. Este joven que se desempeña como agente de la Policía Municipal de San Cristóbal, para cancelar sus estudios de Ingeniería en la Universidad Santiago Mariño. Su error fue el detener el 30 de Abril del 2009, un vehículo el cual estaba solicitado por estar involucrado en un atraco, según lo reportó la hoja S.I.I.P.O.L. Este vehículo fue detenido por este joven quien para Dios y el mundo es mi hijo mayor; el mismo fue pasado con todo sus reportes y procedimientos a la fiscalía y hoy mi hijo es el que está detenido desde esa fecha; lo insólito, es que este carro entro el 04/05/2009 al estacionamiento del CICPC y por orden de la fiscalía séptima del Estado Táchira salio el 05/06/2009; esta información es suministrada por la señorita Mónica Barrera, secretaria del estacionamiento del CICPC; un mes estuvo detenido este vehículo; mientras personas tienen hasta dos años esperando que la fiscalía le entregue su carros aquí ocurren los milagros; al parecer aquí se trabajo día y noche para esclarecer el robo y que los testigos dijeran en el juicio que ese carro no era el que ellos señalaron, que era otro. Aquí como en artículos anteriores debo suponer que ser familia de una ex fiscal que al parecer tiene un poder omnipotente en la fiscalía del Estado Táchira tiene sus beneficios.

Hoy me pregunto si la Fiscal General lee Aporrea.org o prefiere leer El Nacional o El Universal; ¿será que esta pagina a la que aprecio mucho y le agradezco mucho también, no está entre sus lecturas de la Web?; sobre el poder del apellido Castillo en la fiscalía, no puedo decir nada, pero al parecer existen intocables en la Fiscalía General de la República Bolivariana de Venezuela. Ser Vladimir un joven de aquellos que hace 25 años caminaba sin futuro por las calles de la ciudad de Valencia, al parecer no es parte importante de los proyectos de la revolución, no tiene apellido que suene en la Asamblea Nacional o en las altas esferas del Gobierno Nacional; su origen lo descalifica para que nos preocupemos de las injusticias que un fiscal inmoral y sin ética llamado Castillo Girón Jeam, haga con él, total es uno más del montón. Este joven agente y estudiante universitario se atrevió a detener el vehículo de un familiar de un ex fiscal, que según los reportes policiales estuvo tres meses atrás involucrado en un robo a mano armada. Como desearía señor Presidente se me concediera el derecho de defender a mi hijo amado Vladimir Paz Martínez, pero no soy abogado, pero sin serlo demostraría como un fiscal deja a un lado su papel de imparcialidad para desatar todo su odio y miserias contra un joven que se atrevió a meterse con los dueños del sistema. Cuando leo el expediente y veo las sustentaciones en las cuales se basa el fiscal para acusar a este joven estudiante, tengo que reflexionar y preguntarme si es un mito lo de la Universidad Católica, sobre la calidad de sus estudiantes o aquí estamos en presencia de un fiscal sin escrúpulos; yo me inclino por lo segundo. Hoy me acuerdo señor Presidente cuando usted expresaba que policías que estaban para atacar los secuestros eran los primeros secuestradores; no será que también existen fiscales que están para atacar la corrupción y son ellos los que primeros que con sus actuaciones se convierten en verdaderos corruptos.

Son varios los artículos, que este servidor ha escrito en relación a la detención inmoral de este joven universitario, hasta ahora solo ha reinado el silencio de quienes deben investigar; no pretendamos culpar al imperio cuando la ira del sector estudiantil se haga presente ante los atropellos a que ha sido sometido este joven universitario; a veces señor Presidente son las actuaciones irresponsable de los que deben estar para velar por la justicia lo que hacen mella en su liderazgo y popularidad. El caso de Vladimir no es un caso de la CIA, es un hecho real que nos alerta sobre las perversiones del sistema judicial y si usted no toma los correctivos a tiempo, pasarán las cosas que no deben pasar; pero espere un poco señor Presidente no será que en la Fiscalía del estado Táchira están rezando porque estas cosas pasen y el caos reine en este Estado.


PIÉNSELO SEÑOR PRESIDENTE, HAGA JUSTICIA A UN JOVEN DE ESOS POR LOS CUALES USTED EN SUS ALOCUCIONES DARÍA LA VIDA, YO YA ESTOY DISPUESTO A OFRECER LA MÍA.

(*)Profesor. UNEG


henryantonioc@gmail.com


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Henry Carrero(*)

Asesor y docente universitario en la Universidad Nacional Experimental de Guayana - UNEG. Especialista en temas de mercadeo.

 henryantonioc@gmail.com      @HENRYACARRERO

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