Prohibido olvidar

La memoria histórica de los pueblos la constituyen todos los acontecimientos importantes ocurridos a lo largo del tiempo, sean positivos o negativos y en consecuencia deben mantenerse vivos en el imaginario de los colectivos, en cada espacio social, para de esta manera entender los cambios que ocurren, las medidas que se aplican, el desarrollo del presente y la proyección del futuro. Por eso no entendemos cual es el empeño que tienen los dirigentes de oposición en que se olvide todo. Que se olviden las persecuciones y crímenes de los gobiernos del bipartidismo en la IV República, que se olvide el 27 F, cuando más de dos mil almas fueron sacrificadas y lanzadas a una fosa común denominada “La Peste”, por orden de Carlos Andrés Pérez, como presidente y cuyo brazo ejecutor es el general Ítalo Delvalle Alliegro, Ministro de la Defensa, para el momento; que se olviden las matanzas de Caño la Colorada, Cantaura, Yumare y los centenares de ejecuciones sumarias que realizaron en diferentes oportunidades. Igualmente pretenden y esto ha sido un planteamiento electoral del candidato Capriles Radonsky, que se olviden, que se entierren las atrocidades cometidas durante los días 11, 12 y 13 de abril del año 2002 mediante el fascista golpe de estado contra la democracia venezolana y el intento de asesinato del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, así como las del criminal paro patronal y petrolero, que dejó a la economía del país desolada y, muertes en todo el territorio nacional, donde muchos venezolanos perecieron de menguas ante la imposibilidad de llevarlos con la urgencia del caso a un hospital o una clínica, por la carencia de combustible para equipar el parque automotor.

El señor candidato presidencial de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) o Mesa de la Ultra Derecha, le deprime que el pueblo recuerde cuando él, como Alcalde de Baruta encabezó el asalto a la embajada de Cuba en Venezuela, y salió en cámaras de TV saltando la cerca del recinto diplomático, para intimidar al señor embajador, donde las hordas delictivas que comandaba destrozaron todos los vehículos que estaban en el estacionamiento de la sede diplomática.No quiere que el pueblo recuerde como de manera criminal y sin pensar en niños y niñas, hijos de los miembros de la embajada, que estaban residenciados allí,  les cortaron los servicios de energía eléctrica y de agua y montaron una guarimba para evitar que  entraran  alimentos a la sede diplomática. Lo peor y que le debe exacerbar la urticaria, es cuando la gente recuerda que su compinche golpista, un general que era Director de la DISIP, sin el mayor recato presuntamente recomendaba violar a las damas cubanas del servicio diplomático y solicitaba que a él le dejaran la esposa del embajador para divertirse personalmente. Tampoco quiere que lo vean en las tomas televisivas de las tortuosas horas de violencia y tropelías contra los derechos humanos que vivimos los venezolanos, cuando él en persona encabezaba las hordas que asaltaban hogares de honorables venezolanos, para exponerlos al escarnio público y al linch, al menos sicológico, por parte de las turbas azuzadas por los fascistas a través de los medios de difusión al servicio de la asonada contra el hilo constitucional.

El señor candidato conjuntamente con su par, Alcalde de Chacao, se convirtieron en la dupla de inquisidores, apoyados por las policías  de Baruta y Chacao, que se movilizaban por la Gran Caracas, cazando chavistas, claro que esa orgía de odio y sadismo poco les duró, porque el pueblo en apenas  37 horas, repuso al comandante en su puesto de presidente constitucional y la jauría tuvo que replegarse y esconderse para evitar  confrontar la justa ira del pueblo en la calle.

Tampoco quieren que el pueblo vea a un energúmeno que se solazaba leyendo un adefesio, denominada decreto, mediante el cual de un plumazo eliminaban al Tribunal Supremo de Justicia, a la Controlaría General de la República, a la Fiscalía General de la República, a la Asamblea Nacional, a la Defensoría del Pueblo y demás instituciones dejando todo el poder en manos del auto proclamado dictador Pedro Carmona Estanga,(Pedro El Breve) quien dicho sea de paso cuando el entonces Coronel Morao, de la Casa Militar, le dio la voz de arresto y le participó el fin de la macabra aventura, se convirtió en una gelatina y, junto con su Procurador General y otros de sus adláteres  ensuciaron las alfombra del Palacio de Miraflores.

Las 37 horas de barbarie que vivió nuestra querida patria durante el golpe de Estado, con los falangistas desbocados atropellando al pueblo y la matanza realizada por los francotiradores, que el pueblo  detuvo infraganti en las azoteas de los edificios y los entregó a la DISIP, que valga decir fueron liberados al siguiente día por orden del gobierno de Carmona Estanga, las razzias realizadas por la Metropolitana de Alfredo Peña, la DISIP de Poglioli y las policías de Miranda, Baruta y Chacao, así como las penurias sufridas por la comunidad durante el paro patronal petrolero, está prohibido olvidar.

Periodista*

CNP 2414   cd2620@gmail.com  cadiaz2021@yahoo.es



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Cástor Díaz*

Periodista CNP 2414

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